¿Por qué quieren tumbar la ley en honor a la madre Laura?

¿Por qué quieren tumbar la ley en honor a la madre Laura?

Ciudadano alega que se está vulnerando la libertad de cultos y la igualdad religiosa.

19 de noviembre de 2014, 02:02 am

La Ley 1710 del 2014, con la que el Estado colombiano rinde honores a la madre Laura Montoya, empezará a ser estudiada este miércoles en la Sala Plena de la Corte Constitucional.

El debate se da a raíz de la demanda interpuesta por un ciudadano que busca tumbar la ley, que declara a la madre Laura (canonizada por el papa Francisco en mayo del 2013) como ilustre santa colombiana. (Lea también: La aguerrida defensa del Procurador por la madre Laura)

El argumento principal es que Colombia es un Estado laico y que la ley “materializa una suerte de predilección por la Iglesia católica”. Señala además que se “desconoce el principio de neutralidad religiosa” y que “refleja una vinculación directa del Estado con una creencia religiosa determinada”.

La discusión promete ir para largo. La ponencia, que está en manos de la magistrada María Victoria Calle, centra el debate principalmente en la libertad de cultos y en la igualdad religiosa y declara inexequibles algunos aspectos de la mencionada ley. Uno de estos es el artículo 3 que habla de la autorización que se le da al Gobierno para que la madre Laura sea consagrada la patrona del magisterio de Colombia. El debate en este punto se centra en que en la Constitución de 1991 se estableció que el Estado no puede involucrarse en hechos que indiquen que se está privilegiando una religión más que otra, ni desconocer la libertad de culto.

Otro de los artículos que está en controversia, por el uso de recursos públicos para temas religiosos, es el que tiene que ver con la construcción de un mausoleo para la peregrinación de los fieles; donde el Ministerio de Cultura dispondrá de los recursos necesarios para la realización de esta obra.

La corte empezará a debatir el tema, en el que el procurador Alejandro Ordóñez ha dicho que si bien la Constitución del 91 determina que el Estado no tiene religión alguna, “la esencia del país es afín al cristianismo”. Ordóñez aclaró, en su concepto, que los creyentes de la religión católica no pueden ser discriminados y que las creencias religiosas no deben ser excluidas del debate público. Pero será el alto tribunal el que decida si el Congreso tiene o no la potestad para decretar, por ley, los honores a la religiosa.


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