Por un error, desplazada fue incluida en la Lista Clinton

Por un error, desplazada fue incluida en la Lista Clinton


24 de octubre de 2014, 01:41 am

A Rosa Amelia Giraldo Arango, el Banco Agrario le negó la posibilidad de beneficiarse de la ayuda económica del Estado por ser desplazada, porque ella aparecía en la Lista Clinton y todo indicaba que se trataba de un error.
En dicha lista, que es administrada por el Departamento del Tesoro de EE. UU., son incluidas las personas y empresas señaladas de tener nexos con el narcotráfico.

El número de cédula de Rosa Amelia aparecía en esa lista negra desde finales de julio del 2007 por “una confusión”, según la Superintendencia Financiera, con el nombre de Rosa Amelia Giraldo Sarria (retirada de esa lista en octubre del 2012).

La desplazada, quien vive en Bello (Antioquia), se dio cuenta de que aparecía en la lista después de que fue seleccionada, en el 2009, para recibir un subsidio de Acción Social (hoy Departamento para la Prosperidad Social). Ella logró hacer el primer cobro, pero luego su cuenta fue cancelada.

Giraldo, extrañada, reclamó ante el Banco y allí le dijeron que si el reporte no se encontraba ajustado a la realidad, debía iniciar un trámite ante el Departamento del Tesoro, por no ser competente (el banco) para realizar esa modificación.
Esta madre de dos niños y responsable de una nieta acudió entonces a la Superfinanciara, con el ánimo de encontrar una respuesta que le permitiera seguir recibiendo el subsidio. Pero también allí le dijeron que solo cuando su identidad dejara de aparecer en la Lista Clinton se podría hacer efectiva la petición.

Por eso la mujer solicitó la rectificación de la información, a través de un hábeas data. Entonces, la Superfinanciera reconoció que al parecer se había presentado una “confusión” con Rosa Amelia, pero advertía que su actuación estaba enmarcada dentro la autonomía de que gozan las entidades bancarias.

Desde entonces, la desplazada libró una batalla en varios juzgados con el ánimo de que el hábeas data fuera aceptado y su nombre fuera eliminado de la lista, pero no encontró eco en los juzgados que conocieron su caso.

El recurso de esta mujer llegó a la Corte Constitucional, que, aun cuando ya para ese momento no aparecía en el registro de EE. UU., le dio la razón y advirtió que en primera y segunda instancia se debió admitir la acción que buscaba la rectificación de la información, con lo cual –según el fallo– las entidades estatales le estaban causando un daño “al no permitirle recibir un subsidio al que afirma tener derecho”.

La Corte solicitó también a la Defensoría del Pueblo, regional de Antioquia, que siguiera acompañando a Rosa Amelia Giraldo Arango y a su núcleo familiar para que pudiera hacerse efectivo el auxilio del Estado, el cual perdió durante varios meses.

El alto tribunal también previno al Departamento Administrativo para la Prosperidad Social, a la Unidad Administrativa Especial para la Atención y Reparación Integral de las Víctimas y al Banco Agrario “para que no vuelvan a obstaculizar, por razones como no poder ser titulares de una cuenta bancaria, la efectiva entrega de auxilios a los beneficiarios reconocidos para percibirlos”.