En cárcel de Valledupar hay agua solo 10 o 15 minutos al día

En cárcel de Valledupar hay agua solo 10 o 15 minutos al día

Corte da un año de plazo para solucionar la grave situación sanitaria que viven 1.598 reclusos.

En cárcel de Valledupar hay agua solo 10 o 15 minutos al día
21 de octubre de 2014, 01:44 am

En la cárcel de alta y mediana seguridad de Valledupar (César) no hay agua. Es un problema surgido desde la misma construcción y que ha llevado a que los reclusos que llegan allí paguen dos penas: las que les impone la justicia y la que tienen que cargar por un daño que aún no tiene solución.

Los reclusos que allí se encuentran señalan que a diario tienen agua solo en los primeros pisos y por periodos de 10 a 15 minutos.

El drama lo viven los 1.598 presos que hay en este centro penitenciario –con capacidad real para 1.546 reclusos–, que es conocido como ‘Tramacua’. (Lea también: Corte ordena suspender entrada de nuevos presos a cárcel de Valleduparc).

Esta semana se conoció una nueva sentencia de la Corte Constitucional que ordena al Inpec la suspensión de la entrada de más presos hasta que haya una solución real, y le pide al Ministerio de Justicia que actúe de forma más activa frente a esta situación “inhumana”.

El fallo pide también terminar la construcción del nuevo diseño hidráulico y da un año de plazo para hacer las adecuaciones.

Un informe de la Defensoría del Pueblo, regional César, señala que aunque el Inpec contrató por 2.100 millones de pesos el mantenimiento de las redes hidrosanitarias y hidráulicas, solo se intervino una torre, que “durante un largo tiempo y percances para la terminación de la misma, fue cerrada y el contrato suspendido”.

La Defensoría agrega que dicha situación “está afectando los derechos fundamentales de la población reclusa, que continúa penando por el servicio de agua”.

Por su parte, el defensor del Pueblo de Valledupar, Ómar Contreras, asegura que aunque se han ha interpuesto varias tutelas, con fallos favorables, “no se ha podido conseguir el cese de la vulneración del derecho al agua”.

Contreras explica que “la unidad de servicios penitenciarios está estudiando jurídicamente si declaran la caducidad del contrato o si hacen efectiva la póliza”. Y mientras tanto, reconoce, “algunos reclusos que permanecen en las celdas por más 16 horas no pueden bañarse con regularidad y tienen que soportar temperaturas que superan los 48 grados centígrados, sin una gota de agua”.

El coronel John Alejandro Murillo, director del Inpec, asegura “se está trabajando con los entes territoriales, con el ánimo de optimizar esa situación higiénico–sanitaria”, pero advierte que para solucionar la falta de agua “se necesita un acueducto propio”.

La cárcel de Valledupar entró en funcionamiento en el 2000 con un tanque de 1.000 metros cúbicos en la parte alta; sin embargo, el suministro de agua era precario, por lo que la Defensoría presentó una acción popular que derivó en una sentencia, la cual ordenó construir otro tanque, obra que fue edificada por debajo de las especificaciones ordenadas en el fallo, por lo que la problemática continuó y se decidió que mejorar las tuberías. Pero esto tampoco se ha realizado.

JUSTICIA
Salpal@eltiempo.com