Los riesgos de un país sumido en la polarización

Los riesgos de un país sumido en la polarización

El debate del miércoles en el Senado alimenta un clima que puede afectar la búsqueda de la paz.

Los riesgos de un país sumido en la polarización
20 de septiembre de 2014, 11:05 pm

El debate del pasado miércoles entre los senadores Iván Cepeda (Polo) y Álvaro Uribe (Centro Democrático) demostró la existencia de una gran polarización política que, como lo admitió el jefe del equipo negociador del Gobierno en La Habana, Humberto de la Calle, podría enrarecer el clima para la paz.

Aunque el debate político es de la esencia del Congreso y la confrontación se planteó básicamente entre uribistas y santistas, que llevan ya varios años en disputa, hay inquietud porque el nivel del enfrentamiento entre la clase dirigente termine afectando la empresa de preparar al país para la refrendación de los acuerdos de Cuba, en caso de que se den, como se espera. (Lea también: Lo que no se vio de la confrontación entre Cepeda y Uribe en el Senado).

Es claro que la polarización no es un hecho nuevo, pero la intensidad del debate parece abrir nuevas heridas por la gravedad de las acusaciones y la participación de todos los sectores políticos en el examen de lo que han sido los estragos del narcotráfico, el paramilitarismo y la guerrilla en las últimas cuatro décadas, por no haber recibido sus responsables castigo justo.

Y aunque el escenario para aclarar algunas de las denuncias hechas sean los tribunales, en el plano político una de las conclusiones del debate es que el país todavía reclama verdad sobre hechos de violencia protagonizados por actores ilegales en asocio, o con la tolerancia, de sectores políticos. (Lea también: Las 20 frases que sacudieron el debate Cepeda-Uribe en el Senado).

El factor electoral

El nuevo clima político y la cercanía de las elecciones regionales y locales, en octubre del 2015, fecha que podría coincidir con la refrendación de los acuerdos de La Habana, abonan el terreno para que se profundice la polarización, pues es claro que los sectores en confrontación llevarán sus disputas a todo el país.

“A punta de acusaciones penales y mirando hacia atrás, vamos a tener una política que va a estar enredada en sus propios odios mientras se habla de paz”, dijo Iván Garzón, director de Ciencias Políticas de la Universidad de la Sabana.

Para el presidente de la Comisión de Paz del Senado, Roy Barreras, la sesión del miércoles mostró a dos hombres (Cepeda y Uribe) que cargan con el dolor de las muertes de sus padres y se la transmiten al país. (En imágenes: el debate de Cepeda a Álvaro Uribe).

“Hay miles de víctimas en Colombia y les decimos que deben perdonar, pero el mensaje que mandamos desde el Congreso es que nosotros no somos capaces de perdonar”, dijo el congresista.

Pese al reclamo de algunos sectores de la opinión en el sentido de que el Congreso está para hacer leyes y no para este tipo de controversias políticas, lo cierto es que esta clase de debates son parte de las obligaciones del Legislativo, por mandato constitucional.

Según Jaime Duarte, profesor de Gobierno de la Universidad Externado, el Congreso debe ser “el escenario natural” para estas controversias políticas “y así ha sido desde la misma Roma”.

“El Senado se lo inventaron los romanos para poder encontrarse en aquello que estaba surgiendo en ese momento: las ideologías. Este escenario surgió no solo para restarle poder a la ideología que estaba en el mando, sino para poder oír a todas la voces”, afirmó.

Alcances jurídicos

Aunque los motivos del debate nacen del enfrentamiento político, todo indica que tendrá repercusiones en lo judicial. Varios de los protagonistas o mencionados anunciaron que acudirán a los estrados judiciales.

El propio senador Álvaro Uribe estuvo miércoles y jueves en la Corte Suprema, donde, según él, presentó “dos testimonios nuevos de reclusos sobre manipulación, a través de ofertas a ellos y a sus familias”, de parte del senador Iván Cepeda, citante del debate.

También entregó documentos de inteligencia, que, según él, señalan que el senador Jimmy Chamorro habría recibido dineros del narcotráfico. Chamorro anunció que esta semana acudirá a la Corte Suprema para denunciar al expresidente.

Desde Estados Unidos, donde está condenado, el exjefe paramilitar Salvatore Mancuso dijo que denunciará a Uribe por falsas afirmaciones. El abogado Jaime Granados, defensor de Uribe, también iniciará acciones contra el ex-Auc. Cepeda, a su vez, dijo que todo el material que empleó en su debate para probar los supuestos nexos de Uribe con el paramilitarismo fue puesto a consideración de la Corte Suprema y la Fiscalía.

En su editorial del jueves, EL TIEMPO aseguró que “lo que sí no admite discusión es que lo ocurrido tiene que dar paso a una investigación rigurosa, y de cara a la ciudadanía, de las relaciones que puedan haber tenido todos los políticos colombianos con la criminalidad en la historia reciente del país”.

“Los hechos que se imputaron mutuamente son delictivos, pero creo que no pasará nada en el campo judicial”, dijo el exmagistrado Carlos Gaviria Díaz.

El constitucionalista Juan Manuel Charry aseguró que “estamos presenciando la judicialización de la política”.

Y como lo observó este diario en el mismo editorial, para aclimatar la paz no será suficiente “la verdad que surja de La Habana”, sino que habrá que “involucrar a muchos más sectores de una sociedad fuertemente polarizada”.

Una pugna entre huérfanos del conflicto

Los padres de cinco de los participantes en el debate fueron asesinados

Iván Cepeda Castro
Hijo de Manuel Cepeda Vargas

Cepeda fue asesinado en 1994 cuando era senador por la UP. Han sido señalados culpables agentes del Estado y ‘paras’.

Álvaro Uribe Vélez
Hijo de Alberto Uribe Sierra

El padre del expresidente fue asesinado por las Farc, en 1983. Uribe Sierra se defendía de un aparente secuestro.

Carlos F. Galán
Hijo de Luis Carlos Galán

El crimen de Galán, en 1989, fue atribuido a narcos. En el debate su hijo criticó a Uribe por no haber tenido “firmeza” contra los narcos, en la década del 80.

Rodrigo Lara Restrepo
Hijo de Rodrigo Lara Bonilla

A Lara Bonilla lo asesinó el narcotráfico en 1984. Su hijo dijo que espera que la paz parta de “un mínimo de verdad” sobre la violencia en el país.

Juan Fernando Cristo
Hijo de Jorge Cristo Sahium

Cristo Sahium murió en 1997 a manos del Eln. Por su investidura, el ministro Cristo se limitó a lamentar el “espectáculo” que dio Uribe.

EL TIEMPO