Las angustias del Reino Unido si el 'divorcio' gana
Las opiniones de los habitantes en Londres se dividen por argumentos emocionales y desconocimiento.
Por: CLAUDIA GAONA
Las opiniones en las calles de Londres frente a la posibilidad de que Escocia se convierta en un país independiente, parecen tan divididas como las de los mismos escoceses.
Para algunas personas es mejor que se independicen. “Sí quieren y sienten que pueden que lo hagan”, aseguró Gareth, estudiante inglés.
“Yo nací en el sur de Inglaterra, tengo familia en Escocia y vivo en Londres. Si pudiera votar diría que no. Para mí cualquier decisión va a afectar a las dos partes”, dijo John Baker, mientras esperaba su café en un local de Londres.
“Lo que he visto entre mis estudiantes es que hay argumentos emocionales y también desinformación”, dijo Álvaro Méndez, profesor del London School of Economics. (Ver también: Escocia, un referendo que podría causar un 'terremoto' en Europa).
Entre académicos y analistas, por su parte, hay consenso en que cualquiera de las dos decisiones tendrá un gran impacto desde el punto de vista político, económico, de relaciones internacionales y de seguridad.
“Si los escoceses se independizan probablemente la gente en las calles no lo note de inmediato, pero las repercusiones internacionales son enormes. El Reino Unido se va a ver debilitado, va a perder cerca del 20 por ciento de su población con todo lo que ello implica en temas de impuestos, por ejemplo”, aseguró Craig McAngus, investigador de Ciencias Sociales de la Universidad de Stirling, en Escocia.
En diálogo con EL TIEMPO, agregó que si los escoceses deciden en las próximas horas dejar de ser parte del Reino Unido, los dos van a perder prestigio y posición en el contexto internacional. (Ver el especial sobre la independencia de Escocia).
“Hay dos temas en los que los dos gobiernos tendrían que trabajar de inmediato: la moneda y la seguridad. En Londres la prioridad será protegerla del impacto de la división y en Escocia buscar una alternativa. El tema de la seguridad es importante por los submarinos nucleares que los británicos tienen en Faslane, muy cerca de Glasgow, y que tendrían que ser removidos si gana la independencia”, aseguró McAngus a EL TIEMPO.
“Si Escocia se decide por la independencia la preocupación de Europa es cómo se ve el futuro del Reino Unido dentro de la Unión Europea en un escenario en el que la derecha, euroescéptica, está ganando más espacio”, explicó Méndez a este diario.
Agregó que, el impacto político interno del referendo en cualquiera de los dos casos también es una prueba de fuego para las aspiraciones del primer ministro David Cameron en las elecciones generales de mayo del 2015. “Cameron ha ofrecido a los escoceses muchas concesiones para que se queden y a algunos sectores de su partido no les ha gustado esa posición, pero es evidente que lo que busca es evitar pasar a la historia como el hombre que perdió Escocia”, aseguró Méndez.
“Creo que las dos partes buscarán un proceso de negociación amable hasta marzo del 2016, cuando Escocia se declararía independiente, pero no sólo estamos hablando de los beneficios que cada uno buscará para su país, sino también del discurso que cada uno le va a vender a sus electores”, puntualizó.
CLAUDIA GAONA
Para EL TIEMPO
Londres.