Cameron viaja a Escocia para impulsar campaña contra la independencia
El primer ministro británico busca convencer a los votantes indecisos y darle vuelta a la tendencia.
Por: Claudia Gaona
El primer ministro británico, David Cameron viajó este martes a Escocia en un intento por convencer a los votantes indecisos y darle vuelta a la tendencia a favor de la independencia que muestran las encuestas y que han prendido las alarmas en Londres por lo que eso significa en términos económicos y políticos para el futuro del Reino Unido.
Con Cameron también viajan los líderes de los partidos laborista, Ed Miliband y de los liberales demócratas Nick Clegg, con quienes acordó que no asistirá a la tradicional sesión semanal de preguntas al primer ministro en el parlamento y que en su lugar intensificará la campaña contra la independencia en Escocia.
La medida fue adoptada después que Cameron había descartado viajar a territorio escoceses esta semana, pero ante las críticas de varios sectores preocupados por la ventaja del sí a la independencia, el primer ministro acordó con los líderes de los partidos viajar para impulsar la campaña que busca preservar una unión histórica de 307 años dentro del Reino Unido.
Una nueva encuesta revelada por la firma TNS-BMRB, realizada el 4 de septiembre refleja prácticamente un empate entre las dos opciones.
El 39 por ciento de las personas consultadas respondió no a la independencia, frente al 38 por ciento que la respaldó.
Los resultados revelan que un 23 por ciento de los escoceses aún no ha decidido su voto, razón por la cual conservadores, laboristas y liberales demócratas, están empeñados en persuadir a los indecisos a solo una semana del referendo.
"Hay muchos temas en los que mantenemos diferencias, pero hay una en la que estamos totalmente de acuerdo: Debemos permanecer juntos en el Reino Unido, es mejor para todos. El lugar correcto en el que debemos estar este miércoles es Escocia escuchando a la gente y hablando con ella”, dijo Cameron.
“Voy a hacer lo que esté a mi alcance para exponer nuestros argumentos en frente de los escoceses. Al final la decisión es de ellos, pero quiero que sepan que todo el Reino Unido, empezando por el primer ministro, quiere que ellos se queden”, aseguró el jefe del gobierno británico.
Por su parte, el líder del partido laborista Ed Miliband dijo que los escoceses deben comprender que votar por el no a la independencia, no significa que las cosas van a seguir igual y que por el contrario pueden tener un parlamento más independiente con la seguridad económica, política y social que les brinda su permanencia dentro del Reino Unido.
“Gordon Brown, laborista escocés, presentó un calendario con tiempos establecidos para que un día después del referendo podamos empezar a legislar para entregarle al parlamento escocés más poderes y que éstos se hagan efectivos en mayo del 2015. Sabemos que podemos ganar el referendo porque unidos somos más fuertes”, dijo Miliband.
Álvaro Méndez, profesor de relaciones internacionales del London School of Economics, calificó el viaje como importante para darle un mensaje a los escoceses de que a los partidos políticos en Londres les interesa que Escocia permanezca dentro del Reino Unido.
“Sin embargo creo que es una reacción tardía aunque en política una semana es mucho tiempo. Lo que me parece es que todos en Londres estaban muy convencidos de que la independencia no era una probabilidad real”, aseguró Méndez a EL TIEMPO.
Por su parte, Alex Salmond, jefe del partido nacional escocés calificó los últimos anuncios hechos desde Londres, como una reacción desesperada como consecuencia del éxito de su campaña por el sí.
Como gesto simbólico, la bandera de Escocia se comenzó a izar desde este martes y hasta el 18 de septiembre, día del referendo, en los edificios públicos del Whitehall, donde confluyen las principales entidades de gobierno, y en el despacho de David Cameron, el número 10 del Downing Street.
Claudia Gaona
Para EL TIEMPO
Londres