El satélite de observación que compraría Colombia

El satélite de observación que compraría Colombia

Varias firmas extranjeras quieren fabricar el artefacto. Presidente Santos ya tiene las propuestas.

El satélite de observación que compraría Colombia
14 de julio de 2014, 07:01 am

Un satélite de observación le ahorró a México más de 100 millones de dólares en los subsidios que entrega a sus agricultores. Aunque ese país no tiene su propio artefacto espacial, a través de imágenes compradas descubrió las personas que solicitaban los auxilios sin necesitarlos.

En otros países de Norteamérica y en poblaciones de Europa, agricultores supervisan sus campos mediante un satélite, el cual les indica dónde fertilizar y echar agua, y les entrega un análisis detallado sobre el crecimiento de sus cultivos.

En ese último continente -en el 2003-, el entonces presidente francés Jacques Chirac se negó a apoyar las fuerzas norteamericanas en Irak luego de que las informaciones extraídas de sus satélites le confirmaron que allí no existían armas de destrucción masiva.

Satélites de observación también favorecen a lugares de Asia y América Latina. Permiten a Tailandia regular el cultivo de camarones y la tala ilegal de árboles; y a Chile, la siembra ilícita de salmón. Además, el país sudamericano se informa con más precisión sobre los movimientos volcánicos.

Estas historias las relata Christophe Roux, vicepresidente de mercadeo de Airbus Defensa y Espacio, líder mundial en la industria espacial. El ingeniero cree que Colombia adquiriría su propio satélite de observación si invierte entre 100 y 200 millones de euros. Precisa que, tras un acuerdo, el artefacto podría lanzarse en dos o tres años. "A través de muchos procesos formales Colombia invitó a empresas internacionales a participar y dar sus ideas", recuerda.

Christophe Roux, vicepresidente de mercadeo de Airbus Defensa y Espacio / Foto: EL TIEMPO

La compra es necesaria y posible, reconoce el vicepresidente Angelino Garzón, quien supervisa el Programa Presidencial para el Desarrollo Espacial Colombiano. "El país tiene los recursos suficientes para comprar, sin endeudarse, un satélite. Hace parte de nuestra soberanía y nuestro desarrollo tecnológico. Sería un satélite importantísimo que nos permitiría mejorar la fotografía sobre los temas agrarios y de catástrofes naturales. Es inaudito que Colombia preste servicios a otros países que sí tienen sus propios satélites", comenta el funcionario.

El asunto ya llegó a la Presidencia. Garzón asegura que hace pocos días envió una carta al presidente Juan Manuel Santos para informarle las propuestas que formularon al país compañías de Francia, Reino Unido, España, Rusia, Israel, Estados Unidos y Argentina; y aclara que en este asunto no hay licitación. "El Presidente tomará la decisión final. Imagino que consultará a expertos como la Fuerza Aérea", agrega.

Los alcances de un posible satélite colombiano

El satélite que compraría Colombia observaría actividades relacionadas con el catastro, la agricultura y la defensa. "Colombia podría monitorear los recursos hídricos, la selva, las fronteras, los cultivos ilícitos, el crecimiento de las ciudades o los eventos naturales. También se resolverían eficazmente las construcciones de carreteras", explica Roux.

"Un satélite propio siempre es útil para la seguridad y la defensa de un país porque es la única herramienta que permite a las Fuerzas Armadas tener una visión completa, en cualquier momento y sin obstáculos, y sin que sean vistos desde la Tierra", subraya el francés.

Añade que las fotos tomadas desde un avión o un helicóptero son "costosas y no muy discretas", y que "no es cómodo" solicitar imágenes estratégicas a una flota de satélites, "aunque el canal internacional sea confiable".

"Colombia podría decir que quiere cierta imagen de una región y otro país no lo va a saber. Más allá de la discreción es el tiempo de reacción. Un satélite independiente responderá en tiempo real, una flota de satélites tiene una cartera de pedidos y a lo mejor determinado país deberá esperar días o semanas para conseguir la imagen que quiere. Con todos los conflictos que lamentablemente tenemos en el mundo, los satélites son útiles. Si un país no lo tiene, está ciego, limitado".

La idea de un satélite de observación colombiano usado para la seguridad y la defensa no le agrada al vicepresidente Garzón, quien opina que el futuro artefacto debe tener "fines pacíficos". "No debe estar relacionado con la defensa. Para la seguridad necesitamos otro satélite", insiste. Advierte que en ese sentido la compra puede "enredarse".

Según el ingeniero, el interés de Colombia en las actividades espaciales surgió hace diez años y evolucionó tanto que -en su opinión- hoy el país se proyecta hacia una "soberanía espacial". "Colombia se prepara para dotarse de un sistema espacial independiente, de observación de la Tierra, ciento por ciento colombiano", dice.

El ingeniero menciona los satélites "experimentales" que se han creado en el país. "Esos satélites pequeños muestran la capacidad que tienen los ingenieros colombianos. Los universitarios poseen un nivel de conocimiento súper alto. Solo hace falta una incursión nueva para seguir adelante con algo más ambicioso, más útil", afirma el francés en alusión al posible satélite.

"Aquí no partimos de cero, ya Colombia tiene un gran desarrollo industrial aeroespacial; incluso, ya fabricamos aviones pequeños", apunta, por su lado, Garzón.

Airbus Defensa y Espacio es una división del Grupo Airbus que, tras realizar programas de cooperación con ocho países en los últimos 10 años, ha fabricado y puesto en órbita nueve satélites. Entre sus artefactos espaciales más destacados se encuentran Venus Express, que estudia el planeta Venus; y Roseta, que aterrizó en un cometa con el fin de definir el origen de la vida en la Tierra.

Planta de Airbus Defensa y Espacio en Toulouse, Francia. Allí se fabrican satélites / FOTO: Airbus Defensa y Espacio

Dicha división propone un sistema espacial que sea operado por colombianos. En ese sentido, Roux estima que una futura cooperación entre esa entidad y el país permitiría capacitar entre 50 y 80 ingenieros nacionales. Los profesionales aprenderían sobre la operación del artefacto -las órdenes necesarias para definir un plan de vuelo, por ejemplo-, y el procesamiento de datos.

"Una imagen puede tener un montón de información. Se busca que los ingenieros puedan interpretar las fotografías (…) Para que Colombia pueda crecer en su conocimiento sobre el espacio tiene que entender un poco más qué hay en la caja negra de un satélite. Por eso ofrecemos el acceso total a nuestra tecnología espacial", anota el ingeniero.

Las misiones de los satélites

Según la Real Academia Española, "los satélites son vehículos tripulados o no que se colocan en órbita alrededor de la Tierra o de otro astro, y que llevan aparatos apropiados para recoger información y retransmitirla". Cubren cuatro misiones: la comunicación, la navegación, la ciencia y la observación.

A 36.000 kilómetros de altura por encima del ecuador y en puntos fijos están los satélites de la comunicación, que tienen a cargo la telecomunicación, la televisión, la telefonía y el internet. "Es un satélite grande y poderoso", indica el experto, quien agrega que los satélites de navegación se sitúan en órbitas intermediarias, "ni tan lejos ni tan cerca", y usa como ejemplo el GPS norteamericano.

Señala que los satélites científicos permiten desarrollar la tecnología de punta. En ese sentido, recuerda el reciente lanzamiento del satélite Gaia, que tiene a cargo un censo y un mapa tridimensional de las estrellas. "Es súper costoso y súper poderoso. Es un telescopio espacial que hemos puesto en un punto muy lejos de la Tierra, que hace una cartografía precisa de la Vía Láctea. En términos de precisión, corresponde a ver y medir desde la Tierra una uña que está en la Luna", detalla el representante.

Los artefactos espaciales que observan se encuentran a unos 600 kilómetros de la Tierra. Aproximadamente, cada 100 minutos atraviesan el mismo punto. "Este satélite saca imágenes de cualquier punto de la Tierra de manera legal. El país que lo adquiera puede vender servicios, ofrecer datos, intercambiar información con otra nación, esa es la idea", explica Roux.

Un satélite de observación carga 300 imágenes cada 100 minutos, el tiempo que demora en recorrer una órbita. Roux cuenta que hace unas semanas, en el aniversario del sistema satelital vietnamita, se conoció que en un año se produjeron en ese país 20.000 imágenes. "Sin duda, es un satélite más pequeño y menos poderoso que el satélite que posiblemente podríamos desarrollar con Colombia. Por eso buscamos que el país sea capaz de hacer la explotación óptima de su sistema satelital a través de capacitaciones con expertos en agricultura, defensa o cultivos ilícitos".

"Colombia no está condenada a ser siempre caballo en los temas del espacio, Colombia también puede ser jinete. Si queremos ser jinete tenemos que avanzar en la compra del satélite de observación pacífica sobre la Tierra e invertir más en la ciencia, la tecnología y los conocimientos que genera el espacio. Tenemos que avanzar en el desarrollo de una industria aeroespacial", concluye, por su parte, el vicepresidente Garzón.

MARÍA DEL PILAR CAMARGO CRUZ
Redacción ElTiempo.com
@PilarCCruz
pilcam@eltiempo.com