Una historia de éxito llamada Medellín / Análisis del editor

Una historia de éxito llamada Medellín / Análisis del editor

A punta de educación e innovación, la capital antioqueña da ejemplo de emprendimiento y bienestar.

Una historia de éxito llamada Medellín / Análisis del editor
7 de julio de 2014, 06:39 pm

Medellín es sorprendente. Y no por los imaginarios que tenemos el resto de colombianos (léase bogotanos) sobre la comida, las mujeres lindas (que ebullen por todo lado) o la ‘bacanería’ paisa.

A punta de educación e innovación, con base tecnológica, la capital antioqueña está dando cátedra de cómo es que se debe trabajar en desarrollo social, en emprendimiento y en bienestar.

Y van lejos. Mientras en Bogotá luchamos por los cupos educativos, allá hay casi 300 colegios ‘2020’ (visión al año 2020), como la Institución Educativa Aures, con todos sus salones con tableros interactivos, computadores conectados a una red virtualizada que surte de contenidos a profesores y niños.

El centro de control del tránsito es para llorar de la envidia. Está compuesto de una red de cámaras, sensores en las vías, pantallas informativas y semáforos que, por ejemplo, detectan las velocidades de los carros, su ubicación, ‘leen’ las placas e imponen comparendos digitales por pico y placa, etc. Determinan con segundos de antelación las infracciones (las vías analizan velocidades, tipos de vehículos) y así las cámaras graban los hechos, mientras asignan agentes de tránsito, con tiempo de atención máximo, modifican los semáforos y activan las pantallas informativas para evitar infartos viales.

Dos ejemplos, resumidos, de lo que la pasión y visión de una empresa como UNE, con el apoyo de sus clientes, puede lograr.

Podría hacer una edición de periódico entera para contar decenas de casos, ejemplos y proyectos de este mismo tipo en Medellín y otros que he visitado en Barranquilla, Bucaramanga o Cali.

La mentada Ruta N, una idea que sigue creciendo, podría ser sin temor a equivocarme una de las más hermosas locuras que tiene Colombia. Es un lugar en el que empresas, entidades y universidades se unieron para apoyar y guiar el intelecto de miles de jóvenes, quienes con tecnología, se dedican a pensar en soluciones. Para todo.

En estos días se reveló que sigue el recorte presupuestal a Colciencias. No obstante no pierdo la esperanza de que este Gobierno tenga algo preparado para extender el impacto de la innovación con tecnología en muchas otras zonas y sectores de la economía que tanto la necesitan. Es cuestión de ganas.

Ya imagino que me dirán en Twitter que “si le gusta tanto, lárguese para Medellín”. Ojalá lo hagan. Nada me haría más feliz.  

José Carlos García R.
EDITOR TECNOLOGÍA
@JoseCarlosTecno