En Sumapaz buscan firmas para decirle 'no al petróleo'

En Sumapaz buscan firmas para decirle 'no al petróleo'


En Sumapaz buscan firmas para decirle 'no al petróleo'
3 de julio de 2014, 01:33 am

"Nosotros no somos petroleros, sino trabajadores agropecuarios”, sentencia Gladys Duarte Varón, líder del corregimiento oriental de Fusagasugá, al preguntarle por la llegada de maquinaria de exploración petrolera a su territorio.

Ella es una de los cerca de 200 ciudadanos de los 10 municipios de la región del Sumapaz que conforman un comité por la defensa del agua, el cual quiere frenar los proyectos de explotación de hidrocarburos en la zona.

“Aquí llegan los ingenieros y trabajadores sociales prometiendo beneficios, pero sería nefasto que explotaran la tierra”, asegura.

De acuerdo con el último mapa de contratos de la Agencia Nacional de Hidrocarburos, la empresa Australian Drilling Associates PTY Ltd., más conocida como ADA, tiene un contrato de exploración y producción en más de 76.000 hectáreas en la cordillera Oriental, cerca del páramo de Sumapaz.

Sin embargo, todavía en el registro de la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (Anla) no hay una solicitud por parte de la compañía australiana, lo que impide que se inicie la explotación.

El concejal de Fusagasugá Jonathan Martínez asegura que de ejecutarse los proyectos se afectarían las fuentes hídricas que proveen el agua a los municipios, especialmente a Arbeláez, Pandi, Silvania, San Bernardo y Fusagasugá.

Junto con organizaciones ambientales y estudiantiles, actualmente el comité recoge 25.000 firmas para presentar 180 derechos de petición, en los que le exigen al Gobierno Nacional la delimitación del páramo de Sumapaz, tal y como sucedió en Santander con el de Santurbán; que se revoquen los contratos de la empresa australiana, no se otorgue la licencia ambiental y se revisen los impactos de las pruebas sísmicas hechas en la zona.

En mayo pasado, la ministra de Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible, Luz Helena Sarmiento, expidió un decreto que regula la actividad sísmica de las empresas antes de que empiecen la explotación.

Se prohibieron, por ejemplo, las pruebas sísmicas en ríos, lagos, lagunas y suelos inestables, además de la imposición de que los proyectos se socialicen con la comunidad. Sin embargo, más allá de estos aspectos técnicos, para Julio Romero, abogado y líder del movimiento ciudadano, es imprescindible que las autoridades tomen control de la planeación de toda la cuenca, en tanto estos municipios “son la despensa agrícola del departamento”.

A finales de este mes, los ciudadanos planean una marcha para la entrega de las firmas desde el municipio de Fusagasugá hasta el Minambiente en Bogotá.

CUNDINAMARCA