Londres tiene baños con encanto

Londres tiene baños con encanto

Una tesis en arte dramático se volvió un 'tour' donde se aprende historia y arquitectura.

Londres tiene baños con encanto
28 de junio de 2014, 10:34 pm

Servicio, WC, lavabo, aseo, inodoro… Hay muchas formas en español de llamar a lo que en Colombia se le conoce como ‘baño’, el lugar más importante del mundo, específicamente en algunos momentos. La historia del ‘cuarto de baño’ tiene su comienzo en Escocia hace cosa de diez mil años. Hoy en día, y sorprendentemente, el baño es un asunto muy serio. Existen importantes estudios acerca de cómo diseñarlos y construirlos y de cómo gestionar los desechos; del componente cultural que son, de cómo hacerlos sostenibles o de cómo introducirlos en comunidades con difícil acceso al agua, por nombrar algunos. En Inglaterra, incluso, existe la Asociación Nacional del Baño.

Todo ello sirvió de inspiración a una curiosa mujer que camina por las calles de Londres con una chupa desatascadora en alto. Antes de seguir leyendo grábese esta palabra: loo, una de las mil formas de decir baño en inglés. Volvamos a la mujer: su nombre es Rachel Erickson, es californiana y es la creadora de uno de los toures más extraños en la capital británica: el Loo Tour.

Rachel llegó a Londres hace un par de años a hacer su máster en arte dramático y lo curioso es que su Loo Tour se convirtió en parte de su tesis de grado. “Comenzó como una broma. Yo tenía una obsesión con ese lugar a donde se puede ir gratuitamente y sabía que quería ser guía turística. Alguien me sugirió que debía pensar en el baño y eso me dio la idea; así que comencé a investigar y me sorprendió lo que encontré”, dice.

Hoy en día el Loo Tour es el único de este tipo en el Reino Unido (y tal vez en el mundo). Se realiza dos veces por semana y tiene dos recorridos diferentes. Empieza en los baños de alguna de las estaciones de trenes más céntricas de Londres y cuesta 12 libras (unos 35.000 pesos). Dura una hora y en total se visitan unos ocho. “En realidad, no visitamos un gran número durante el recorrido, ya que muchos son propiedad privada –cuenta Rachel–. Pero son una puerta de entrada a muchos temas, desde la antropología a la arquitectura, la política y, por supuesto, el humor.”

Una buena cantidad de anécdotas históricas y muchos chistes acompañan el recorrido. ¿Cuál es el baño a más altura en Londres? (¿Allí tendría sentido lo de ‘aguas mayores’?) ¿Por qué solo existían baños para caballeros? ¿Qué pasaba en la antigüedad con lo que salía de los baños?... Y un largo etcétera. Pero no se equivoque; no es una charla escatológica.

Todo es relatado con el más refinado estilo inglés, en honor de John Harrintong, un cortesano real, escritor, poeta e inventor del primer inodoro, en 1569.

Uno de los que más llaman la atención y con el que los asistentes no dudan en tomarse fotos es el Jubilee Toilet. El Jubilee (o Jubileo) es la fiesta conmemorativa del 60 año de reinado de Isabel II. ¿Qué mejor para honrarla que unos baños? Raro, sí, pero estos, desbordantes de espíritu británico (hasta el inodoro tiene la bandera) y presididos por una foto de la reina, son una muestra de lo importante que son los baños para una sociedad como la inglesa.

Carl Stephenson, uno de los asistentes al tour, y su esposa, Rita, son londinenses. “Ya conocemos todas las atracciones turísticas de Londres –dice–. Por eso queríamos ver algo diferente y por eso vinimos.” Rachel afirma que su público es así, variado. “La gente viene por diferentes razones –agrega–; turistas o londinenses, gente con ganas de ver algo distinto. Los que lo disfrutan más son probablemente los que están interesados en la historia. Pero otros vienen solo para reírse un rato.”

Otra de las paradas del Loo Tour, la más lujosa, es la visita a los baños del Hotel Savoy, que ha alojado a personajes como Marilyn Monroe y Winston Churchill. Rachel logra colarse con su tour en unos baños en los que solo los más ricos pueden aliviar sus humanas necesidades, y no hay quien no aproveche la oportunidad para usarlos y luego hablar de la experiencia cinco estrellas con sus amigos.

Acto seguido y después de dejar el hotel, hay otra curiosa parada en medio de la calle. ¿Por qué? Porque justo detrás del alojamiento se puede encontrar una farola que funciona con gas metano. Es la única que queda en Londres y su luz es producida por los lujosos desechos que salen de los baños del hotel. Cosa que nunca verá en las guías turísticas.

Los baños ‘mariposa’ también hacen parte de la visita. Se trata de una innovación arquitectónica en Trafalgar Square. No son más que unos baños públicos, que deben su nombre a que, abiertas sus puertas y vistos desde arriba, tienen forma de mariposa.

Otros tantos forman parte del tour con anécdotas reales, que involucran a miembros de la nobleza o a personajes famosos y su atención al llamado de la naturaleza. En general, es una ruta donde las risas corren como el agua, interactivo todo el tiempo, que enseña hasta cómo lidiar con un atasco.

¿Un café?

Una curiosidad adicional en Londres, que no hace parte del ‘Loo Tour’ por motivos de distancia, pero a la que cualquiera puede ir, es el Attendand Café, ubicado en unos antiguos baños públicos victorianos, construidos en 1890. Las mesas del café están donde otrora se hallaban los urinarios masculinos (en aquella época no había baños públicos femeninos). Pero no haga cara de asco. El café es un éxito, una verdadera atracción turística y un lugar con encanto.

No se va a arrepentir.

DIANA FISGATIVA
Para EL TIEMPO