La nueva cara del parque de la 93 tras cuatro meses de trabajos

La nueva cara del parque de la 93 tras cuatro meses de trabajos

Unos $2.000 millones invirtió el Distrito en la renovación de este parque, emblema de Bogotá.

La nueva cara del parque de la 93 tras cuatro meses de trabajos
15 de mayo de 2014, 01:19 am

Renovado, moderno y apacible. Así luce por estos días el parque de la 93, tras cuatro meses de remodelación y una inversión de 2.000 millones de pesos.

Aunque para muchos residentes y visitantes de Chapinero la espera para tener de vuelta los servicios del parque se hizo larga, las obras –iniciadas el pasado 7 de enero– concluyeron antes de lo previsto. Entonces, con una mejor ‘cara’, desde el domingo pasado este pulmón verde, reconocido por ser epicentro de la cultura de la capital, volvió a abrir sus puertas y a recibir a cientos de personas que a diario disfrutan de sus prados, juegos infantiles y actividades artísticas y culturales. (Vea en imágenes la nueva cara del parque de la 93)

Remodelación del parque de la 93 en Bogota

Los adoquines de los andenes fueron reemplazados. Además, instalaron nuevas bancas para que los peatones disfruten el espacio. Foto: Diego Santacruz / EL TIEMPO

Con los trabajos hechos –encaminados a recuperar 5.940 metros cuadrados de espacio público– se logró el cambio de andenes, senderos y mobiliario urbano; renovación del sistema de iluminación, con 170 puntos de luz en todo el parque; instalación de rampas para personas con limitaciones físicas, y cintas táctiles para invidentes.

También se reemplazó el área infantil con juegos de última tecnología (traídos de Alemania y Dinamarca) y materiales ecológicos que garantizan más seguridad para los niños y el acompañamiento de sus padres; disposición de canecas para reciclaje; dispensadores de bolsas para recoger el excremento de perros; creación de un parqueadero de bicicletas, con 36 espacios, y construcción de un área de servicios para los empleados del lugar, que incluye un baño, casilleros, depósito y punto de control de las cámaras de seguridad.

Remodelación del parque de la 93 en Bogota

Las nuevas atracciones del parque infantil permiten que los padres compartan tiempo con sus hijos. Foto: Diego Santacruz / EL TIEMPO

Además, en el lugar fueron pintadas 11 cebras peatonales con las que se invita a los ciudadanos a utilizar de forma adecuada los senderos peatonales.

El proyecto de renovación estuvo liderado por el Departamento Administrativo de la Defensoría del Espacio Público (Dadep) y la Asociación Amigos del Parque 93.

Trabajo en equipo

Los fondos utilizados en las obras fueron recogidos por la Asociación durante cinco años, como producto de los eventos realizados en el parque, y autorizados por el Distrito por tratarse de un espacio público.

En los últimos años, el Dadep ha desarrollado una serie de procesos en los que a través del trabajo público-privado se mejoran espacios a través de la coordinación e inversión conjuntas entre empresa privada, organizaciones sociales y Distrito.

“El parque de la 93 es un ejemplo de cómo podemos mejorar un espacio público cuando trabajamos juntos”, aseguró Blanca Inés Durán, directora del Dadep.

Remodelación del parque de la 93 en Bogota

El 24 de mayo se reinaugurará el parque, con la presencia de la banda colombiana Monsieru Periné. Foto: Diego Santacruz / EL TIEMPO

Por su parte, Martha Gómez, directora de la asociación Amigos del Parque 93, insistió en que lo más importante de la remodelación es permitirles a los ciudadanos disfrutar gratuitamente de un espacio agradable, limpio, seguro, incluyente y moderno en el que prime la oferta cultural.

“La idea es que el parque se aproveche al máximo, que se pueda disfrutar de este hasta altas horas de la noche –señaló Gómez–. Lo más importante es la seguridad, la comodidad y la satisfacción de los visitantes”.

El próximo 24 de mayo, de 11 a. m. a 5 p. m., se llevará a cabo la reinauguración de este espacio. La actividad estará abierta al público y contará con un programa cultural en el que está incluida la presentación de la Orquesta Filarmónica de Bogotá y del grupo musical Monsieur Periné, además de un conversatorio sobre cerros orientales y actos artísticos.

‘Era un botadero de escombros’

Años 60. Entre las calles 93A y 93B y las carreras 11A y 13 aparecía solitaria una pequeña cancha de baloncesto, uno que otro juego infantil, algunos árboles y caminos de cemento. Era uno de los lugares de esparcimiento del barrio El Chicó, rodeado por seis bahías de parqueo y casonas de dos y tres pisos. El paso del tiempo empezó a hacer de las suyas y, hacia 1980, el deterioro del lugar se hizo evidente: las raíces de los árboles levantaron el pavimento, el pasto creció y los escombros de las obras vecinas se dejaban en aquel lugar.

Cuando estaba a punto de convertirse en un basurero, los residentes cercanos iniciaron actividades de limpieza.

Cuenta el ‘voz a voz’ que por cada casa del barrio se recogían cinco mil pesos para el corte del césped y el aseo.

Sin embargo, las acciones terminaron por ser insuficientes. En 1990 la comunidad acude al arquitecto Pedro Gómez para que a través de su Fundación Compartir –que readecuaba espacios públicos– recobrara la imagen de esta zona.

El 15 de julio de 1995 se entrega el parque con la demarcación de senderos principales y su diseño preliminar. Ese mismo día se conforma la Asociación Amigos del Parque 93, que ha estado desde entonces encargada de la administración de este espacio público, con la supervisión del Dadep.

LISA FERNANDA GARCÍA
Redacción EL TIEMPO ZONA