Las lecturas prohibidas de Consuelo Triviño

Las lecturas prohibidas de Consuelo Triviño


Las lecturas prohibidas de Consuelo Triviño
1 de abril de 2014, 11:35 pm

El siglo XIX con sus guerras intestinas -que prefiguraron un país dividido y fragmentado-, dio una serie de personajes emblemáticos, que a través de sus vidas nos han permitido ahondar en los entresijos de la historia.

La literatura, que es la mejor disciplina en el arte de inventar historias de vida, nos ha permitido conocer el fracaso como negociante (más no como poeta) de José Asunción Silva, a través de dos plumas calificadas, como son: Fernando Vallejo y Enrique Santos Molano. Eduardo Santa, por su parte, escribió una magnífica biografía sobre Rafael Uribe Uribe, el dirigente liberal quien fuera asesinado a hachazos mientras subía las escalas del Capitolio nacional; y Beatriz Helena Robledo nos deleitó recientemente con una deliciosa biografía sobre Rafael Pombo, el poeta de los niños.

Aparte de Juan Gustavo Cobo Borda, Ricardo Sánchez y Carlos Vidales, quienes prologaron en su momento las reediciones de sus libros, nadie se había ocupado a fondo de José María Vargas Vila como la escritora bogotana Consuelo Triviño.

Vagas Vila fue el escritor más estridente y polémico que tuvo la América Latina de entre siglos. Misógino y misántropo por naturaleza, el 'Divino iracundo' era un hombre de vestir fino y exquisito que siempre viajaba con una maleta llena de manuscritos y un joven a quien él llamaba "su hijo". Expulsado del país por sus ideas liberales, se instaló finalmente en Barcelona donde escribió más de cien obras entre cuentos, novelas y panfletos, que hacían enrojecer a las muchachas de la época.

Consuelo Triviño se puso a investigar en la vida de este curioso personaje y terminó escribiendo La semilla de la ira, una de las mejores novelas de época, escritas a la fecha.

A través de la trashumancia del personaje, Consuelo va descubriendo la belle époque, aquel periodo de preguerra colmado de políticos, artistas y dandys decadentes. En su novela se describe la Exposición de Paris, la construcción del metro, la Guerra de los mil días en Colombia, y el famoso caso Dreyfus. Por su obra desfilan personajes como Ruben Darío, Gabriele D'Annunzio, Eleonora Duse, y José Marti, amigos y conocidos de Vargas Vila.

La escritura de Consuelo es fina y exquisita, a la usanza del estilo que impusieron los modernistas en su momento. Quizás algo que ha pasado inadvertido en la crítica literaria, es que la escritora bogotana toma el riesgo en esta novela, de contar la vida del autor de Ante los bárbaros, a través de una primera persona, produciéndose un efecto de travestismo literario donde la escritora sale bien librada.

El crítico literario Dasso Saldívar afirmó en su momento, a propósito de La semilla de la ira: "Con el tiempo estas memorias del 'Divino iracundo', vividas vicariamente por Consuelo Triviño, quedarán tal vez como la mejor novela de Vargas Vila y una de las mejores obras escritas y narradas de la literatura colombiana y latinoamericana".

fabiomartinez2002@yahoo.com

http://fabiomartinezescritor.blogspot.com/

Fabio Martínez