El drama por los cadáveres abandonados en la morgue en Cali

El drama por los cadáveres abandonados en la morgue en Cali

Medicina Legal refuerza un 'bloque de búsqueda' de familiares.

28 de febrero de 2014, 12:55 am

Uno de los dos cuartos fríos del Instituto de Medicina Legal, de Cali, superó su capacidad con más de 50 cadáveres que nadie ha reclamado, a pesar de que más de la mitad ha sido identificada. Los cuerpos fueron dejados a su suerte desde agosto del año pasado.

A comienzos de ese 2013 se acumularon otros 185 que ingresaron en las últimas semanas de diciembre del año anterior, muchos de los cuales, fueron sepultados de manera colectiva en los cementerios de la Arquidiócesis de Cali, a través del contrato que anualmente firma con la Alcaldía de la ciudad para la inhumación y exhumación de los cuerpos, entre ellos, los NN. Pero el contrato no cubre más de 85 cadáveres y este año aún no se ha suscrito porque la Alcaldía está analizando el presupuesto.

El año pasado, los costos de esos sepelios sumaron 58’900.000 pesos por lo que cada servicio funerario cubrió menos de 800.000. Pero morirse en la ciudad cuesta entre 1’600.000 y alrededor de 20 millones de pesos, en este último caso si el lote es comprado y por aparte se pagan los servicios funerarios, como el ataúd, los arreglos florales, los trámites notariales y el desplazamiento en bus de los dolientes.

Es probable, piensa el director de Medicina Legal en Cali, Jairo Antonio Silva, que ese panorama económico influya en que los cuerpos no sean reclamados. Pero aun así, señala que para Medicina Legal es una prioridad hallar a sus familias para evitar la acumulación.

Es por ello que la institución fortaleció una especie de ‘bloque de búsqueda’ de los allegados de las víctimas que ingresan al complejo, en su mayoría porque han muerto de manera violenta.

Silva aseguró que hay tres técnicos del laboratorio de lofoscopia, es decir, quienes analizan las huellas dactilares, y este año se esperan otros dos ante la demanda en una ciudad donde a diario de 32 fallecidos, 5 son por homicidios por disparos, golpes o por armas cortopunzantes. A Medicina Legal también llegan por accidentes y suicidios. Los demás casos son por enfermedades o por muerte natural.

Los técnicos son Wilson Riascos, Eduardo Castellanos y Paula Rodríguez, que cotejan información con la Registraduría, buscando determinar la identidad de los occisos y que la gente los reconozca por sus fotos en vida. A ese bloque de búsqueda se sumaron una psicóloga, una trabajadora social y una odontóloga forense.

Es así que se logró precisar que uno de los 53 cadáveres hasta esta semana es el de Octavio de Jesús Vásquez Cadavid, de 78 años. Otro es el de María Ocoró Solarte, de Buenos Aires (Cauca).

“Tener 53 cadáveres no es anormal. Un lunes del 2013 llegamos a tener hasta 30 cuerpos y hoy esa cifra ha bajado a 5, pero no son reclamados”, dice Silva. “Por ahora podemos tenerlos en los dos cuartos fríos”, sostiene. Pero cada uno tiene capacidad para 50 cadáveres.

Mercado de exequias, en alza

Un servicio funerario con lote por cuatro años arrendado en los cementerios Metropolitano del Norte y del Sur, de la Arquidiócesis, cuesta 2’950.000 pesos. En esa tarifa va el costo del ataúd (entre 400.000 y 600.000 pesos), trámites notariales (70.000 y 80.000) y arreglos (150.000). En los cementerios Central y San José, de Siloé, el paquete del lote con todo incluido es de 1’600.000 pesos.
En otros cementerios, comprar el solo lote cuesta entre 6’2 millones y 15 millones de pesos. La cremación es a 3’5 millones.

REDACCIÓN CALI