Lupa a los contratos que enredan a cúpula del Ejército

Lupa a los contratos que enredan a cúpula del Ejército

El presidente Juan Manuel Santos asegura que la denuncia de red de corrupción es "muy grave".

Lupa a los contratos que enredan a cúpula del Ejército
17 de febrero de 2014, 03:30 am

El Ministerio de Defensa aceptó una solicitud de retiro que hizo el general Javier Rey, mencionado en las polémicas grabaciones que sugieren una red de corrupción en el Ejército. (Lea también: 'Nunca he hecho negocios con el coronel González', dice el general Rey)

"El Ministerio de Defensa acepta la solicitud de retiro presentada por el MG Javier Rey. Lamenta de manera personal la salida de un gran soldado", dice un mensaje publicado en Twitter en la cuenta oficial de esa cartera.

El general Javier Rey fue uno de los 'cerebros' de la traída al país de los helicópteros Black Hawk, que permitieron llevar tropa hasta lugares donde los soldados no habían podido entrar.

Era el jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Militares, el tercer cargo en relevancia de esa institución. Su nombre es mencionado por el cuestionado coronel Robinson González, quien insinúa en los audios revelados por 'Semana' que el general esta "indispuesto" porque no entregaron a tiempo un repuesto.

En una entrevista concedida ayer domingo a EL TIEMPO, Rey negó algún tipo de vínculo con este oficial detenido por 'falsos positivos'.

Durante cuatro años, Rey fue comandante de la Aviación del Ejército y jefe de operaciones del Ejército donde estuvo detrás de la planeación de decenas de operaciones contra los jefes de las Farc.

Por ahora, el Gobierno, la Fiscalía y la Contraloría empezaron a revisar con lupa la millonaria contratación militar, luego de los graves indicios de corrupción en esos negocios del Estado revelados por la revista Semana y que tienen como protagonista a un coronel preso por ‘falsos positivos’.

Altas fuentes le confirmaron a EL TIEMPO que la consigna es revisar los procedimientos utilizados para adjudicar esos negocios, muchos de los cuales por tratarse de asuntos de seguridad nacional, se contratan directamente y en un mercado en el que hay muy poca competencia. (Lea también: Escándalo toca a empresa de exjefe de DEA en el país).

También se revisarán las partidas para gastos reservados, usualmente utilizadas para actividades de inteligencia, como la creación de la famosa fachada de Buggly Hacker.

La orden de realizar un examen de fondo la dio este domingo el presidente Juan Manuel Santos, quien consideró “muy grave los hechos de corrupción que se han denunciado en el Ejército Nacional”.

Tras el nuevo escándalo, se hará seguimiento a los gastos de diferentes unidades militares. Lo que se busca es establecer la transparencia con la que los ordenadores del gasto, que usualmente son los comandantes de cada unidad, utilizaron partidas de miles de millones de pesos.

“Pido a la Fiscalía darle prioridad a esta investigación al igual que a la Procuraduría y la Contraloría, ya que por ningún motivo hechos de corrupción como estos deben ser investigados por la justicia militar”, aseguró el presidente Santos, quien agregó que se siente “indignado” por el daño que esto causa a las FF. MM.

Las megacontrataciones de seguridad, como la compra de aeronaves y armamento, usualmente están blindadas contra la corrupción porque se hacen de Gobierno a Gobierno: es decir, el gobierno del país que vende actúa como garante de la negociación y es mucho más complejo saltarse los controles.

En cambio, hay una millonaria contratación, como lo muestran las grabaciones reveladas por Semana, que se refiere a repuestos, aditamentos y hasta combustibles que son mucho más vulnerables a los malos manejos. (El cuestionado coronel que tiene en jaque al Ejército).

Las fuentes le dijeron a EL TIEMPO que hay molestia en el alto Gobierno porque la alerta de lo que estaba pasando no salió de las propias Fuerzas Militares ni el Ministerio de Defensa.

Este domingo, precisamente, el ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón, quien en menos de 15 días ha vivido los escándalos por presuntas irregularidades en fachadas de inteligencia militar y las denuncias de corrupción en el Ejército, aseguró que “no tolerará estos actos” y que “estudiará juiciosamente” los contratos para tomar decisiones.

En el ojo del huracán está el general Leonardo Barrero, comandante de las Fuerzas Militares, quien el domingo le pidió disculpas al fiscal Eduardo Montealegre luego de que uno de los audios revelara que el general, en una conversación con el coronel González, pidió que los uniformados investigados por ‘falsos positivos’ deben hacer “una mafia para denunciar a fiscales”. (Lea acá el comunicado completo).

Uno de los puntos claves de la investigación es por qué un teniente coronel, con ascendencia entre detenidos por estos delitos, tenía comodidades –como salir sin permiso y usar celular– y hablaba sin problema con generales de tan alto rango.

REDACCIÓN JUSTICIA
justicia@eltiempo.com