El 'Blues' de Mississippi se impregna de estilo colombiano

El 'Blues' de Mississippi se impregna de estilo colombiano

El pereirano Carlos Elliot Jr. se metió en la región más tradicional de este ritmo de EE. UU.

El 'Blues' de Mississippi se impregna de estilo colombiano
5 de febrero de 2014, 09:01 pm

Un 'juke joint' puede parecer por fuera una pocilga, una caseta desvencijada, un bar de mala muerte. Pero históricamente es un templo: desde el siglo XIX, cuando los trabajadores de los campos de algodón en EE. UU. tenían un respiro de sus labores, escapaban a estos sitios; y entre copa y copa, allí nació el 'blues'.

En uno de esos y más de 100 años después, un pereirano llamado Carlos Serrano fue ungido en el género, se convirtió en Carlos Elliot Jr.

Hoy, este músico que surgió en una banda de rock progresivo en la capital risaraldense, es una de las nuevas voces del 'blues' que estuvieron en el International Blues Challenge y, por ende, representa una esperanza para un género que se resiste a la desaparición en su propio país.

En el 2009, Serrano decidió irse a la región del Mississippi y recorrer todos los 'juke joints' que encontrara para recoger su esencia. Conoció en Clarksdale a una banda conocida como los Cornlickers en un club, se les subió a la tarima y lo dejaron entrar a su círculo. Así, llegó la oportunidad de grabar un disco, 'Mystic Juke-Joint Blues', de viajar por varias ciudades de Estados Unidos y tocar en Memphis. Es decir, el sueño y el trabajo de todo “bluesman”.

“Grabamos en vivo, así improvisado, en una sala, fue místico”, recuerda Elliot, quien se metió en la corriente del llamado 'Mississippi Hill Country Blues' ('country blues de la montaña'), mucho más “primitivo”, le dice él, que el 'blues' convencional estilo Chicago (B.B. King, Muddy Waters) o Texas (Stevie Ray Vaughan): “En esto no hay reglas ni armonías”.

“Lo de los 'juke joints' y este blues es de mucha alegría, de fiesta, yo lo comparo con el currulao en el Chocó, el género es la fiesta, están ligados”, describe el músico.

“Estas tradiciones se están perdiendo, lamentablemente”, advierte Elliot de lo que encontró en un Mississippi asediado por la pobreza.

Volver no fue fácil, pero ha tenido eco con su trabajo: “Acá en Colombia tenemos una escena ‘rockanrolera’ que tiene su tradición, pero no había quién le apostara al blues sin 'rock and roll', puro... Había bandas de blues en los 90, pero es como la novedad que alguien se le mida a ese sonido tradicional”.

“El siguiente paso es con mi colega Raúl García, baterista, con quien trabajamos desde hace dos años y estamos listos para la producción del nuevo disco”, dice Elliot de este proyecto que se titularía Raise 'The Fire America'. Se trata del experimento de grabar a dúo los dos instrumentos, sin cortes, tan crudo como pueda salir, y que tendría una fusión con la cumbia.

CARLOS SOLANO
CULTURA Y ENTRETENIMIENTO