Dos millones de dólares al cine local

Dos millones de dólares al cine local

La ministra de Cultura, Mariana Garcés, anuncia estímulos sin precedentes. Entrevista.

Dos millones de dólares al cine local
12 de enero de 2014, 09:17 pm

El año 2013 no fue el mejor, en términos de taquilla, para el cine colombiano. Al debate creciente sobre la duración de nuestras películas en la cartelera, se sumó una preocupación por la calidad de las mismas, mientras otros filmes latinoamericanos cosechan triunfos en los festivales más importantes.

La preocupación parece haber calado en el Gobierno Nacional y por eso, este año se promete una ‘cruzada’ para fortalecer a los creadores nacionales y acercar sus películas al gusto del público. La ministra de Cultura, Mariana Garcés, respondió un cuestionario de EL TIEMPO sobre el presente y el futuro del cine colombiano:

¿Qué retos afronta este año el cine nacional?

El Fondo para el Desarrollo Cinematográfico (FDC) cumplió diez años de funcionamiento en el 2013. Prueba de la eficacia de este fondo es la creciente actividad de producción cinematográfica en el país. En los últimos tres años se han estrenado 58 películas colombianas, entre las que se cuentan varias con gran aceptación del público. El Consejo Nacional para las Artes y la Cultura en Cinematografía (CNACC), que determina las políticas de fomento del FDC, debe reflexionar sobre los retos que se abren después de 10 años: ¿Cómo acercar el cine colombiano al público? ¿Cómo asegurar la sostenibilidad de la actividad cinematográfica?

¿Al respecto, qué puede hacer el FDC en el 2014?

Los exhibidores y distribuidores calculan que este año, por el Mundial de Fútbol y el menor número de estrenos de grandes producciones, la taquilla puede presentar una disminución de alrededor del 10 por ciento con respecto al 2013. Y hemos debatido sobre las dificultades que tienen los productores con la exhibición y la falta de público en las salas. La situación se puede presentar como crítica: el cine colombiano es recibido por el público en general de una manera muy fría. Ante esa posibilidad, en materia de política cultural, el fomento al cine colombiano debe garantizar que el ciudadano promedio pueda disfrutar del cine que se hace con recursos públicos. Es hora de que la ciudadanía se conecte con las películas que se hacen. Es hora de que productores, exhibidores y distribuidores asuman un mayor grado de responsabilidad con la oferta colombiana en las salas. No podemos seguir teniendo una producción prolífica pero que no le interesa al público, y por otro lado, las producciones de calidad necesitan estrategias diferentes de exhibición, trabajando de manera conjunta con los exhibidores y distribuidores.

En el CNACC, hemos decidido impulsar una nueva modalidad que fomenta toda la cadena de producción de la película desde que se concibe hasta que se exhibe. Así, hemos decidido ofrecer dos estímulos equivalentes a un millón de dólares cada uno (alrededor de 1.800 millones de pesos por estímulo) a proyectos de producción de largometraje, más del doble de lo que habitualmente se otorga a esta modalidad, que sigue vigente para el año 2014.

Este estímulo ‘todo incluido’ viabiliza la financiación de toda la cadena de valor, lo que permite contemplar una planeación global e integral desde el diseño del proyecto, contemplando incluso la distribución de su película. Le evita al productor tener que presentarse a todas las modalidades por concurso, y también lo exime de las modalidades automáticas para promoción en salas de cine.

¿Cómo se asignará el premio?

Los términos precisos de esta modalidad necesitan ponerse a punto. En ello estamos en el CNACC, en Proimágenes y en el Ministerio. Una vez tengamos todo redondo, lo daremos a conocer durante el Festival de Cine de Cartagena, con el resto de la convocatoria de estímulos por concurso, que desde luego continuarán. Los proyectos que se presenten tienen que pensar en el encuentro con el público desde su creación y, por lo tanto, deben tener una ruta crítica clara. Deben haber diseñado sus etapas de manera precisa, desde el desarrollo hasta el plan de promoción y distribución. Una cosa tenemos clara: las películas deben ser mayoritariamente colombianas.

¿Le preocupa que el año pasado haya bajado la taquilla de las cintas colombianas?

Hay distintos nichos en el mercado para también distintos tipos de películas. Las obras de autor, que son la preferencia de los creadores colombianos, no atraen al público masivo. Los productores nacionales están aprendiendo a conectarse con el público y ahora hemos identificado que se ha vuelto una preocupación a la cual le están dando importancia. Por otro lado, estamos viviendo un periodo de transición y cambio en los hábitos de consumo audiovisual. La digitalización ya es un hecho y tenemos que encontrarle mejores caminos al cine en todas las nuevas pantallas.

El CNACC es consciente de que hay que trabajar todavía mucho para conquistar a la audiencia y que ese es un proceso de formación, acceso permanente y tiempo. Debemos pensar en cine de todos para todos.

¿Por qué mermó el éxito colombiano en festivales? ¿Podemos aspirar a ganar algún día en Cannes?

Este año el cine colombiano participó en más de 50 certámenes internacionales, hubo seis estrenos comerciales en cuatro diferentes países del mundo, fuimos país invitado de honor en dos festivales de cine, así que podemos afirmar que nuestra presencia y el interés en nuestra cinematografía se ha mantenido. Colombia se ha situado en cuarto lugar entre las industrias cinematográficas de la región después de México, Brasil y Argentina. Conseguir una Palma de Oro o un premio similar es un evento muy importante para la cinematografía de un país, pero no puede ser el único objetivo del FDC ni del CNACC.

¿Desde el Ministerio, habrá alguna apuesta por la calidad de las películas colombianas?

Desde siempre, la política pública cinematográfica ha propendido por la calidad: la calidad del procedimiento y presentación de proyectos al FDC, la idoneidad de los jurados, la exigencia de unos entregables al final de los proyectos. Promover una oferta de cine colombiano en las pantallas, acompañar el interés creciente por el cine colombiano en el extranjero.

En el Ministerio de Cultura no estamos llamados a opinar sobre la temática o el tipo de películas que lleguen a las pantallas. Nuestra responsabilidad consiste en apoyar la libre creación, y el CNACC siempre ha definido que la temática de las obras que se presentan a las convocatorias del FDC es libre.

¿Qué expectativas tiene de rodajes extranjeros, tras la nueva ley de cine?

Este año, el Comité de Promoción Fílmica Colombia (CPFC) ha aprobado cuatro proyectos de los cuales uno está ya trabajando en el país y dos se iniciarán durante el primer trimestre del 2014. Esperamos que durante todo el año tengamos equipos internacionales de manera permanente en el país.

Así se apoya al cine nacional

EL FDC es un fondo al que exhibidores, distribuidores y productores aportan un porcentaje del ingreso por taquillas de cine. El 70 por ciento de sus recursos se dedica a la producción cinematográ- fica. El otro 30 por ciento es para actividades de formación, circulación, patrimonio, promoción internacional, etc. En los 10 años que lleva la ley de cine, se han desti- nado más de 100 millones de dólares a la producción, a través del FDC y estímulos tributarios.

No solo por concurso

Quienes no ganan en los premios del FDC tienen acceso a estímulos automáticos para la salida de sus películas a salas o para participar en eventos internacionales (festivales, mercados, encuentros, talleres y premios de cine). Además se benefician de los estímulos tributarios: más de la mitad de los recursos irrigados al cine provienen de inversiones y donaciones a proyectos cinematográ- ficos, que la Dirección de Cinematografía certifica cada año. Muy pocas cintas en el país se hacen sin alguno de estos instrumentos de fomento.

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