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El mundo vallenato cantó y lloró en adiós a Diomedes

Durante el sepelio del ídolo vallenato, varios fanáticos protagonizaron desórdenes.

La plaza Alfonso López, atiborrada como en los mejores días del festival Vallenato, pareció pequeña este miércoles durante el homenaje de despedida que le hicieron a Diomedes Díaz, uno de los grandes ídolos vallenatos del país. (Vea imágenes de la despedida del 'Cacique de la Junta')

Los seguidores subidos hasta en los palos de mango, le dieron el último adiós al cantante que, como dijo el tres veces rey vallenato, Alfredo Gutiérrez, “partió en dos la historia de este género musical: antes y después de Diomedes”.

Como estaba previsto, los actos litúrgicos comenzaron a las 11 de la mañana, presididos por el sacerdote local, Enrique Iceda, quien no se quiso quedar atrás y ofició los cánticos de la misa acompañado por un acordeón. (Vea el especial sobre Diomedes Díaz).

A la plaza llegaron personalidades de diversas partes del país. De Corozal llegó Juana Piña, reconocida matrona de las sabanas, y en cuya casa el ‘Cacique’ hacía una parada obligatoria para comer los pasteles que ella misma le preparaba.

Varios reyes vallenatos, como Alberto Rada, Julio Rojas y Alfredo Gutiérrez, entre otros, también llegaron para despedir al más díscolo y excéntrico del gremio, pero al mismo tiempo el más vendedor y admirado. Los grandes artistas del momento y los ya inmortales, como Poncho Zuleta y Jorge Oñate, llegaron puntuales a cumplir la cita con el ‘más grande’, como lo catalogaron ellos mismos.

Fue una jornada emotiva, entre llanto y canciones de Diomedes. Solo Silvestre Dangond, que cantó Gaviota herida, interpretada por Diomedes, pero de la autoría de Efrén Calderón, y Andrés ‘El Turco’ Gil, quien tocó con su acordeón el vals Tristezas del alma, de la autoría de Víctor Manuel Rodríguez, se salieron un poco del libreto.

Gil contó que la había tocado a petición del propio Diomedes, quien le dijo en varias oportunidades que la interpretara el día de su sepelio, “si se moría algún día”.

La interpretación que hicieron Los Niños del Vallenato del merengue de la autoría del ‘Cacique’ A mi papá hizo llorar a la plaza, que no paró cuando siguieron Rafael Santos y Martín Elías, hijos de Diomedes, quienes entonaron Mi muchacho y Mis canas.

Después del tributo musical llegó el momento que hizo estallar más aún las emociones. Cuando el féretro donde yacían los restos mortales del artista vallenato fue llevado hasta el carro de bomberos y en la plaza se escuchó una sola voz que decía: ‘Cacique, Cacique, Cacique’. (Festival Vallenato 2014 se haría en honor a Diomedes).

Fue el inicio del recorrido de 8 kilómetros hasta el cementerio Jardines del Ecce Homo, que se convirtió en un desfile multitudinario y en el que Valledupar le dijo adiós al hombre, que desde ya se convirtió en leyenda.

Lanzaron gases

En la tarde, en el cementerio, hubo desórdenes porque no todos los seguidores del artista pudieron ingresar, debido a que estaba lleno y la Policía cerró las puertas.

“Los que se quedaron afuera tumbaron una valla y la Policía lanzó gases lacrimógenos”, dijo un testigo. El hecho dejó unos heridos leves.

JUAN CARLOS DÍAZ M.
Enviado Especial EL TIEMPO

Publicación
eltiempo.com
Sección
Otros
Fecha de publicación
26 de diciembre de 2013
Autor
JUAN CARLOS DÍAZ M.

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