La inseguridad en transporte es reflejo de la ciudad, dicen expertos

La inseguridad en transporte es reflejo de la ciudad, dicen expertos

Falta de autoridad y de cultura ciudadana es causante de los delitos en los buses.

La inseguridad en transporte es reflejo de la ciudad, dicen expertos
13 de diciembre de 2013, 11:01 pm

Un joven resultó herido en la estación de TransMilenio de la calle 22 por no dejarse robar el celular, en marzo. Otra mujer, con menos suerte, murió en circunstancias similares en una buseta de la empresa Cotransfontibón, en octubre. Dos personas atracaron a los pasajeros de un bus del Sistema Integrado de Transporte Público (SITP), en noviembre.

Todos estos casos han sido noticia este año y los resultados de la encuesta de percepción de la Cámara de Comercio de Bogotá (CCB) sobre la calidad del servicio del transporte público confirman que hay razones para que las autoridades se preocupen.

En términos de seguridad, el 27,1 por ciento de los encuestados consideró que la situación empeoró en TransMilenio y el 20,3 por ciento dijo lo mismo sobre el transporte colectivo (TPC). Solo el 2,7 por ciento coincidió con esa opinión con respecto al SITP.

Según Hugo Acero, experto y exsubsecretario de seguridad del Distrito, lo que sucede en el transporte público “es un reflejo de lo que sucede en la ciudad. La última encuesta del observatorio de la CCB de este año mostró que la victimización creció. No me extraña lo que pasa”.

Para él, el problema es de coordinación. “A la Administración le falta liderazgo y hay bajo nivel de coordinación no solo con la Policía sino con órganos de seguridad y justicia como la Fiscalía y los jueces”.

Es en las cifras de victimización de la encuesta donde se revela la magnitud del problema. El caso más dramático está en TransMilenio, donde de 3,8 por ciento de encuestados que dijo que el año pasado habían sido víctimas de algún delito, se pasó al 11,3 por ciento este año.

También hay alarma porque en el TPC la victimización aumentó 3,1 puntos en el mismo periodo (pasó del 7,2 por ciento al 10,3) y que el 20,7 por ciento de los casos hayan sido violentos.

En el SITP la situación es más tranquilizadora, pues el 94,6 por ciento de los encuestados ha sido víctima de algún delito durante este año.

Estos vehículos pueden ser geolocalizados, en tiempo real, por los operadores del servicio y además están equipados con un botón de pánico que activa un micrófono dentro de los buses. Así, si hay un atraco, la Policía puede escuchar lo que sucede.

Publicidad es insuficiente

El hecho de no hacer fila para entrar y salir de los buses; de permitir el ingreso de vendedores ambulantes, músicos y limosneros, y de darles dinero, es, según el experto, un aspecto que incrementa la inseguridad.

Aunque Acero reconoció que se han hecho esfuerzos en materia de publicidad para mejorar la cultura ciudadana en TransMilenio y el SITP, “una cosa son las acciones publicitarias y otra cosa es hacer cumplir las normas. No hay una autoridad que saque a los que negocian dentro del sistema o que amoneste a los usuarios que se comportan mal. Falta autoridad y esa se perdió desde hace unos años. No es problema solo del alcalde Gustavo Petro, sino que viene desde Luis Eduardo Garzón”.

EL TIEMPO intentó hablar con el comandante de la Policía Metropolitana, el general Édgar Sánchez, pero no obtuvo respuesta.

Así han mejorado en otras ciudades

La inseguridad no es solo un problema del transporte bogotano. Ciudadanos de Nueva York, Quito y Ciudad de Guatemala también han sido presas del temor de camino a casa o al trabajo.

Un caso interesante, según Acero, es el de Quito, pues ahí Trolebús (homóloga de TransMilenio en esa ciudad) es quien demanda a los agresores. “La institución pone los abogados y no les toca a los individuos, lo que facilita las cosas”, dijo.
En Guatemala la solución han sido las filas para entrar y salir de las estaciones y de los buses. “Esto permite orden”, agregó el experto.

Y en Nueva York inventaron un programa para adoptar a los músicos y organizarlos.

REDACCIÓN BOGOTÁ