'El reto es descubrir la información en paraísos fiscales': Segnini

'El reto es descubrir la información en paraísos fiscales': Segnini

La periodista costarricense ha logrado poner en jaque a multinacionales y corruptos de toda calaña.

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24 de noviembre 2013 , 08:12 p.m.

Antes de comenzar la décima entrevista del día, Giannina Segnini, recibe una moneda. Un viejo, que dice no ser periodista y llamarse Gustavo González, se le acerca y le pone en sus manos un círculo tallado con las palabras “República de Macondo” en un claro homenaje a Cien Años de Soledad, la novela de Gabo. Conversa con ella unos minutos, le cuenta que solo hay doce de esas, las “monedas de Macondo”, que quiso que ella tuviera una, por respeto a su trabajo periodístico, y se va.

Segnini, la periodista costarricense, que ha logrado poner en jaque a multinacionales y a corruptos de toda calaña, la atesora como símbolo de la responsabilidad que le significa el reconocimiento a la excelencia del premio Gabriel García Márquez, que recibió en Medellín.

Directora de la Unidad de Inteligencia de Datos de La Nación de Costa Rica, es la mujer que logró llevar a la cárcel a dos expresidentes de su país y ha generado 50 causas judiciales con sus investigaciones y una formadora de periodistas en América Latina.

¿Cuáles son los atributos que debe tener un periodista hoy?

Antes, los grandes maestros decían “hay que tener persistencia” pero yo digo que se necesita es una personalidad casi obsesiva porque de otra forma no se puede. No solo hay un grupo de personas tratando con todas sus fuerzas de que uno no investigue, sino también limitaciones de documentar, porque uno puede descubrir la verdad pero no poder probarla, entonces es monumental el esfuerzo que hay que hacer. Y a veces es ingrato porque nunca hay garantía de que lo vas a lograr. Nosotros hemos tenido que dejar investigaciones que sabemos que son ciertas pero no las hemos podido probar. Y claro, es muy importante la motivación por lo que se hace.

¿Y cuál es la suya? Se necesita una muy grande para soportar todo lo que implica destapar la corrupción a todos los niveles?

Es muy importante tener una convicción real, es decir si usted lo que tiene es una intención de un mejor puesto o que esto le sirva de trampolín para figurar, entonces se le van a gastar las ganas porque esto no es nada glamuroso. A los ojos del mundo normal, calculador y que está viendo cómo sacar beneficio de algo, es una ecuación de perder-perder, es esforzarse muchísimo y finalmente probar unos hechos para generar un montón de problemas presiones, incluso amenazas. Muchas veces uno se pregunta para qué, esto es como de un loquito, ¿no es más fácil llegar y hacer una cobertura de temas triviales que no generen problemas y que nadie se sienta afectado?; aquí lo que haces es que medio país te odie. Me he preguntado un montón de veces, ¿qué diablos estoy haciendo aquí?, por eso está bien la persistencia.

¿Y cuál es su combustible?

Me mueve una convicción genuina por defender la verdad, pero además, en el otro lado de la acera, desde que era niña y estaba en la escuela le tengo un profundo asco a la injusticia. No es que sea la madre Teresa, no es que tenga nada especial con respecto a ningún ser humano, pero no sé por qué nací así, me da un profundo asco y todo lo que pueda hacer por incomodar a la injusticia lo haré, siento que me sale natural.

¿Pero ha valido la pena?

Sí, no tengo ninguna duda. No solo se han abierto más de 50 causas judiciales en Costa Rica y en por lo menos 10 países en Europa y Estados Unidos. Hemos descubierto sobornos de compañías francesas, inglesas, corrupción de trasnacionales como Alcatel, que han tenido que pagar millones de dólares al gobierno de Estados Unidos a partir de lo que hemos investigado.

También lograron cambiar leyes en Costa Rica…

Sí, más allá de resultados concretos, de que hay gente procesada, cambió la legislación. No existía, por ejemplo, una Ley contra enriquecimiento ilícito, o de conflicto de intereses, incluso el código electoral cambió después de una investigación que hicimos sobre financiamiento ilegal a campañas políticas. Antes, Costa Rica antes estaba en los niveles más altos de transparencia y ahora bajamos escalones después de que revelamos corrupción en 2004 y 2005. Hubo gente que dijo “ustedes le están haciendo un daño a la imagen del país porque antes estábamos en los mejores lugares”.

Yo tenía miedo de que ese discurso calara y que la gente se nos viniera en contra y dijeran dejen tranquila a la suiza centroamericana. Yo dije: quieren vivir en una realidad falsa, con las vendas puestas y el país lo entendió. Ese para mí es quizá uno de los logros más grandes, que el país lo apreciara y buscara respuestas.

¿Cuál de todas esas investigaciones es la que más atesora?

Hay una que nadie conoce. A principios de 2000, el Gobierno de Costa Rica aprobó una amnistía a los inmigrantes nicaragüenses y se desató, como nunca antes, una discusión nacional y visos de xenofobia contra esa población. Se discutía sobre premisas falsas, diciendo que los nicaragüenses nos estaban quitando el trabajo, el acceso a la salud y que eran los responsables de todos los crímenes que ocurrían.

Yo hice combinación de trabajo de datos, busqué estadísticas históricas sobre su acceso a la educación en el país, la oferta laboral y además hice una gira de un mes por Nicaragua a los lugares de mayor desplazamiento hacia Costa Rica, para analizar cuáles eran los factores que estaban expulsando a tantos hermanos nicaragüenses. En el proceso lloré mucho, vi realidades muy impactantes. Los datos descubrieron cosas que no imaginaba, por ejemplo, que los nicaragüenses complementaban y no desplazaban la fuerza laboral, que estaban haciendo los trabajos que los costarricenses no querían hacer y estaban delinquiendo proporcionalmente menos. Es decir, los datos son la brújula pero estos no están completos sin el reporteo de siempre, con la convivencia con las personas.

Hay quienes piensan que el periodista de datos es un ‘geek’ metido entre computadores. ¿Cómo es el periodista del futuro en ese contexto?

Los tiempos para los periodistas con su gran ego se acabaron. Ese periodista, en modo lobo solitario, eso quiero gritarlo, ya no existe y si siguen así no van a llegar a ninguna parte. Las nuevas generaciones de periodistas tienen que entender que si bien sus grandes referentes operaron así, eso ya no se puede, no se puede avanzar en el mundo de hoy si no trabajamos en equipo, primero entre nosotros los periodistas y luego con otras disciplinas.

¿Esa ha sido la clave de su trabajo?

Nosotros conformamos un equipo multidisciplinario, con desarrolladores, mineros de datos, estadísticos, geógrafos y además con periodistas que tienen destrezas y aptitudes totalmente distintas, unos son más fuertes en la narrativa, otros en los análisis de datos financieros, por eso el periodismo de excelencia requiere este modo de trabajo. Ya no es eso de mi periodista, mi ingeniero, mi fotógrafo, ni mi fuentes, es nuestro, eso aunque parezca muy romántico no se puede alcanzar si no es así. Nosotros conformamos un equipo hacemos el análisis de los datos, los limpiamos, entrevistamos millones de datos y cuando encontramos las primeras conclusiones nos vamos a la calle a verificar, porque los datos mienten igual que las personas.

Pero hay quienes dicen que las nuevas redacciones solo deberían tener periodistas con Adn digital…

Para empezar, no creo en la frase periodismo digital, esa es la culpable de las odiosas diferencias de calidad que vemos entre los contenidos impresos y los online. Creo que periodismo es uno solo, es de calidad, y estas denominaciones lo que hacen es incrementar las diferencias. Yo pienso que las salas de redacción tienen que adoptar un modelo diferente donde no solo haya periodistas; tiene que haber ingenieros de datos, desarrolladores Web que trabajen a la par del periodista, concibiendo las historias con otra óptica. Esto ya no es un monopolio de los periodistas y tenemos que entenderlo, pero no es en modo aceptación, tenemos que liderarlo. Nos estamos intimidando ante la tecnología y les estamos dando el espacio a los tecnócratas a los que nada más les interesa el uso de las herramientas y no la esencia de este oficio….

¿Sirve el periodismo de datos para evitar que todo llegue por filtraciones con sus respectivos intereses?

Las filtraciones van a seguir existiendo, ya sea que llegue la información en un sobre de papel impreso a la redacción o que te envíen una solicitud para acceso con datos encriptados en algún lugar del mundo. Todas esas otras formas de filtraciones también tienen intereses. Assange tiene intereses, Snowden tiene intereses y no es que sea malo pero hay que tenerlo claro.

Si el periodismo de datos sofistica la búsqueda de información, ¿cómo lo están haciendo los gobiernos y los corruptos para evitar que lleguemos a ella?

El común denominador es constituir holdings en paraísos fiscales, empresas dueñas de otras empresas y a su vez dueñas de otras empresas, un árbol gigante que termina diluyendo los verdaderos dueños de las compañías que son las que ejecutan lo que sea que quieren esconder o los impuestos que quieren evadir. Nosotros en La Nación construimos la aplicación interactiva de Offshore Leaks, que es histórico porque nunca antes habíamos trabajado tantos periodistas de investigación en un solo proyecto. Las sociedades Offshore son una desgracia, no deberían existir, todo el crimen organizado las quiere y allá es donde va a dar todo lo que precisa seguir que es la plata. Ese es uno de los grandes retos que tenemos los periodistas: descubrir la información en paraísos fiscales.

Catalina Oquendo B.
REDACCIÓN CULTURA Y ENTRETENIMIENTO