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Serían tres los atacantes en la masacre en un bar de Cali

La acción revivió en la ciudad propuesta de desarme que ha sido solicitada desde varios sectores.

Al tiempo que se adelantan las pesquisas en varios sectores de la comuna 12, en el oriente de la ciudad, tras el ataque sicarial en un bar con un saldo de ocho muertos y cinco heridos, un grupo interdisciplinario de la Policía y la Fiscalía avanza en detalles de la acción que puso de nuevo a Cali en la mira por la violencia.

Las balas que impactaron a los clientes de La Barra de La 44, en el barrio Sindical, no fueron solo disparadas por Johan Alexander Mosquera con una pistola Glock a la que se le había adaptado un proveedor para 30 cartuchos. En la escena se pudo evidenciar que al menos otras dos personas le acompañaron y se trata de precisar si dispararon durante la acción atribuida a una retaliación entre las bandas ‘La 40’, objeto del ataque, y ‘La 39’ o ‘La curva’, que ‘cobraba’ un choque anterior.

La información revelada por un moderno equipo con el que trabajan investigadores del CTI permitió advertir varios trazos en la escena del crimen, así como otros detalles que son cotejados con videos y la información de testigos.

Se habla de que al menos tres motos, con dos hombres cada una, llegaron al lugar. Tres se quedaron en las motos y tres se bajaron.

Aunque ante el Juez de Garantías Johan Alexander Mosquera, de 20 años, el único capturado, no aceptó los cargos por homicidio, tentativa de homicidio y porte ilegal de armas, la Fiscalía trabaja para demostrar que para perpetrar el múltiple homicidio acudió al establecimiento con otras personas, que son rastreadas por las autoridades.

La defensa del Mosquera al controvertir la medida de aseguramiento que lo llevó a la cárcel de Villahermosa, apeló la medida por considerar que habría fallas en la identificación de su defendido cuando se produjo captura.

“Si, yo fui y perdí”, les repitió en varias ocasiones a los policías que lo capturaron cuando intentaba escabullirse en medio de la confusión, trascendió en la audiencia.

Por este caso que generó conmoción entre la comunidad, el Presidente Juan Manuel Santos pidió a la Policía mayores esfuerzos para evitar masacres como estas, mientras el ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón, solicitó una investigación para determinar qué pasó con la custodia del arma empleada en la masacre y determinar por qué uno de las víctimas tenía detención domiciliaria y estaba en ese lugar.

El Director Nacional de Policía, general Rodolfo Palomino, quien se trasladó ayer a Cali, señaló que "el señor Presidente nos da órdenes y las órdenes se están cumpliendo. Aquí la orden es combatir el homicidio y lo estamos haciendo. Estamos comprometiendo nuestra capacidad institucional".

Luego de expresar su solidaridad con las víctimas de la masacre, les pidió a los caleños más colaboración con las autoridades. "Este es un hecho en el que quisiéramos llamar a la reflexión y a la acción de la comunidad. Algunas personas señalan haber advertido una situación anormal, pero si lo reportan se puede actuar. Con todo y eso, la patrulla del cuadrante logra la captura de uno o de quien perpetro este hecho", resaltó el Director de Policía.

“Desde luego acatamos este llamado y seguimos fortaleciendo nuestro trabajo, es nuestra permanente”, dijo a su turno el general Hernando Nieto, Director de Seguridad Ciudadana de la Policía, quien dirige los operativos que se realizan en la ciudad.

Dudas con el arma homicida

El general Nieto precisó que en el historial de la Glock 9 milímetros empleada en la acción sicarial figuran tres incautaciones en Medellín, Bogotá y Cali, pero “estas se dieron cuando aún estaba a nombre de su dueño, estamos precisando si esta persona la portaba en un algún momento en que había restricción y por eso figuran los requerimientos. Fue un arma legal hasta el 2004 hasta cuando su dueño muere. Ahora intentamos establecer en qué momento se perdió y por qué estaba en manos de bandidos”.

“Está claro que nosotros esta situación no pude quedar solo como una retaliación de bandas, para nosotros es importante esclarecer quiénes participaron y poder ir más allá. Llegar a estas estructuras y otras que hay en Cali y generan este tipo de situaciones”, dijo el oficial.

Entre tanto, el coronel Hoover Penilla, comandante de la Policía Metropolitana, señaló que una de las víctimas, alias 'TK', quien había asumido la cabeza de la organización 'La 40', tuvo una medida de aseguramiento con detención domiciliaria, pero esta ya había sido levantada razón por la cual no tenía ninguna restricción.

El general Nieto, quien llegó con un grupo especial de la Dijín para tomarse la comuna 12, reveló que hasta ahora se han realizado 25 allanamientos voluntarios que han permitido acopiar importante información.

En los procedimientos adelantados en este sector del oriente caleña se han logrado 43 capturas, la inmovilización de 101 vehículos, la incautación de 11 armas de fuego y 41.557 gramos marihuana.

La masacre revivió en Cali la propuesta de desarme que ha sido solicitada desde varios sectores. La Personería, la Alcaldía y el Arzobispo de Cali, monseñor Darío Monsalve, han insistido de nuevo en esta medida para aliviar los homicidios que afectan a la ciudad.

Anoche el prelado convocó a un rosario de desagravio por las calles del barrio Sindical, para pedir por las víctimas del acto criminal y un alto en la violencia que agobia a la ciudad.

Adiós a dos víctimas

En medio del dolor y la tragedia de su pérdida, familiares y compañeros de labores de Iván Ruiz Giraldo, no dan crédito que una noche de esparcimiento haya terminado con su vida.

El ingeniero de sistemas de 43 años, vinculado desde el 5 de enero de 2002 a la Fiscalía, había llegado a La Barra de La 44 con su esposa para compartir un rato y fue una de las ocho víctimas mortales del ataque de pistoleros.

“Estaba con su esposa compartiendo un rato y cuando bailaban fueron alcanzados por las balas. Él murió cuando recibía atención médica; su esposa resultó herida en las piernas”, indicó Edward Rodríguez, director del CTI en Cali, quien descartó que hubiera alguna relación con el ataque. “Fue una desafortunada coincidencia”, dijo.

Ayer domingo fue su sepelio, así como el de Benny Rodríguez Burbano, de 28 años, quien hacía cuatro meses se había reincorporado al establecimiento como mesero.

Sus allegados recuerdan que el viernes estaba muy contento por haber logrado uno de los turnos más competidos por aquello de las propinas. Este bachiller, penúltimo entre seis hermanos, deja un niño de 6 años.

El dolor no es menos para Luis Rojas, padre del estudiante de derecho Carlos Augusto Rojas, quien dijo que su hijo tuvo el infortunio de llegar a ese lugar para compartir un rato. “Estaba haciendo la judicatura en la cárcel de villa hermosa, no tenía nada que ver esos hechos”, dijo, el hombre quien espera que ayer le entregaran el cuerpo de su hijo.

Entre tanto, en el Hospital Universitario del Valle, continúan en delicado estados dos de los tres heridos trasladados desde el lugar de la balacera.

REDACCIÓN CALI

Publicación
eltiempo.com
Sección
Nación
Fecha de publicación
11 de noviembre de 2013
Autor
REDACCIÓN CALI

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