No todas las víctimas de Escobar son objeto de reparación: Gobierno

No todas las víctimas de Escobar son objeto de reparación: Gobierno

Unidad de Víctimas reconoció a Gerardo Arellano, muerto en atentado en 1989, y a su hijo Federico.

16 de octubre de 2013, 04:09 pm

Paula Gaviria, directora general de la Unidad para las Víctimas, aclaró que la reparación por los hechos violentos ocasionados por Pablo Escobar aplica solo para el caso de Gerardo María Arellano, muerto en el atentado contra el avión de Avianca el 27 de noviembre de 1989, “un acto terrorista con objetivos políticos relacionados con el conflicto armado interno”, por el que él y su hijo Federico Arellano fueron reconocidos como víctimas.

En una decisión adoptada por la Unidad de Víctimas y dentro del marco de la Ley 1448 de 2011, por primera vez el Estado colombiano reconoce a los afectados por Pablo Escobar como víctimas del narcoterrorismo.

Federico Arellano, abogado especialista en derechos Humanos y presidente de la Fundación Colombia con Memoria, luego de una batalla jurídica de largo aliento, logró ser reconocido como la primera víctima del capo de cartel de Medellín.

Su padre, el reconocido tenor vallecaucano, Gerardo Arellano, murió en la bomba del avión de Avianca, el 27 de noviembre de 1989, y que cayó en la Hacienda Canoas, en inmediaciones del municipio de Soacha, Cundinamarca.

El 16 de agosto del 2012, Federico declaró ante la Personería de Bogotá por el homicidio de su padre. La Unidad señaló que, "en los términos que da la Ley de Víctimas para efectuar la valoración, se decidió no incluirlo en el Registro Único de Víctimas, razón por la cual, interpuso un recurso de reposición el mismo día de la notificación".

Tras una revisión de los hechos, la Unidad “tuvo en cuenta, entre diversos elementos probatorios, la caracterización efectuada por la Fiscalía General de la Nación sobre los magnicidios ocurridos en Colombia durante los años ochenta, la cual reconoce los objetivos políticos de estas acciones criminales del Cartel de Medellín, algunas de ellas ejecutadas en estrecha relación con estructuras paramilitares, como está comprobado en este caso”.

La Directora General de la Unidad para las Víctimas agregó que “en caso recibir otras declaraciones por hechos parecidos, la Unidad tendrá que efectuar el análisis caso por caso para determinar si estos guardan una relación cercana y suficiente con el conflicto, siguiendo los criterios establecidos por la Corte Constitucional en sentencias recientes”.

Aclaró que “no es correcto concluir que todas las víctimas de Pablo Escobar o de un grupo armado van a ser reparadas. Para la inclusión se debe surtir un proceso que incluye la declaración ante el Ministerio Público y la valoración por parte de la entidad, el cual tiene una duración máxima de 60 días y en la cual se analizan si los hechos ocurrieron en el marco del conflicto”, explicó Gaviria.

En el caso de los Arellano, además de ser reconocidos como víctimas, tendrán derecho a reclamar una indemnización por vía administrativa, tal y como lo dispone la ley de víctimas y restitución de tierras.

Respecto a esto, Gaviria añadió que “la entrega de medidas como la indemnización administrativa a las víctimas no es inmediata, pues se aplica con criterios de gradualidad, para priorizar población en condición de discapacidad, mujeres cabeza de familia, grupos étnicos, adultos mayores, entre otros”.

Homenaje a las víctimas

La Fundación Colombia con Memoria, que preside Federico Arellano, realizará jornadas de sensibilización y orientación a partir de noviembre próximo, con el fin de que los solicitantes cuenten con éxito en el resultado del reclamo de sus derechos.La entidad calcula en más de 50 mil las víctimas de Escobar y su organización criminal, entre la década de los 80 y comienzo de los 90.

El 27 de noviembre, la Fundación realizará un evento conmemorativo en el cual se sembrarán 107 árboles en el lugar donde cayó el avión de Avianca, luego de explotar en el aire.

“Se trata de rendir un homenaje a nuestras víctimas en el lugar que otrora sirvió del peor de los escenarios del terrorismo y que ahora se convierte en un campo de esperanza y renacer”, dijo Federico Arellano.

REDACCIÓN JUSTICIA Y ELTIEMPO.COM