Fiesta de Jazz

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El Festival Internacional de Jazz de Bogotá celebra 25 años como gran escenario

Fiesta de Jazz
29 de agosto de 2013, 08:31 pm

El Festival Internacional de Jazz del Teatro Libre de Bogotá está cumpliendo 25 años de grandes conciertos y desfile de destacadas fi­guras internacionales, en uno de los géneros de mayor convergen­cia cultural en el mundo. Buena parte de la música popular que na­vega por el planeta tiene influencia directa o indirecta del jazz en su estructura armónica y melódica. No en vano, la historia del jazz re­gistra a través de sus diferentes géneros, fusiones con ritmos folclóricos universales, con el rock, el funk, ritmos latinos y afrocubanos como el songo.

Gracias al jazz fue posible la universalización de la mú­sica brasileña representada en la samba y el bossa nova. Jus­tamente la samba-jazz se ori­ginó a comienzos de la década de los setenta, cuando músicos norteamericanos y brasileños de la talla de Airto Moreira, Eumir Deodato, Sergio Mén­dez y Chick Corea, decidieron mezclar la samba y el jazz en una sola expresión.

Estas son algunas de las ra­zones que justifican la impor­tancia que ha representado para la cultura musical de Bogotá y del país, la realización del Festi­val Internacional. Este es reconocido por ser uno de los más impor­tantes de América Latina y se ha posicionado a través de los años como la fiesta del jazz más prestigiosa del continente. En sus ante­riores 24 versiones, el evento presentó artistas de EE. UU., Europa, América Latina, el Caribe y África. Actualmente Bogotá aparece en el mapa de festivales del mundo al lado de los ya posicionados Mon­treal, Nueva York, Monterrey, San Francisco, Barcelona, Montreaux y París. Hablar del Festival de Bogotá es hacer referencia a un even­to que se ha constituido como patrimonio cultural de la ciudad, por la talla de los artistas que se han presentado y el número de versio­nes realizadas.

El jazz es el aporte musical más importante que ha hecho el con­tinente americano a la música mundial. Ha sido fuente de inspira­ción para grandes compositores clásicos como Schömberg y Stra­vinsky. Por tanto, es un privilegio para Bogotá poder contar con un festival que reúne músicos de primera categoría. Sin embargo, el evento también ha contado con la participación de destacados gru­pos e instrumentistas colombianos. Además de promover y desarro­llar el jazz en el país, ha dado origen a varios festivales en otras ciu­dades, integrando lo que en la actualidad se conoce como el Círcuito Jazz Colombia.

Este año, el festival celebra su 25º edición con 6 conciertos inter­nacionales, los jueves, viernes y sábados, durante las dos primeras semanas de septiembre. Para celebrar este hito, se contará con una nómina internacional de primera línea. Además de los 6 concier­tos con artistas internacionales, el Teatro Libre organizó una con­vocatoria con jóvenes artistas nacionales para la sala de su sede en el centro de Bogotá, durante 3, 4, 10 y 11 de septiembre. Esta línea de conciertos será inaugurada con un concierto-taller a cargo de un séptimo grupo internacional invitado.

El festival cuenta este año con la presencia de destacadas per­sonalidades mundiales del jazz-rock y el latin-jazz, entre las que se destacan Paquito D’Rivera, Regina Carter Quartet USA, Tia Fuller Quartet USA, Kent Biswell- Latin Jazz Ensamble (Colombia/Fran­cia), Yuri Honing y Gonzalo Rubalcaba, entre otros. Desde 2006, Yuri Honing y su banda Wired Paradise (Holanda) están conquis­tando el mundo con rock, electrónica y jazz, donde Honing lide­ra con melodías exóticas provenientes del sonido conmovedor de su saxofón. Honing (Holanda) ha tocado y grabado con gigantes del jazz como Pat Metheny, Charlie Haden y Paul Bley.

Kent Biswell. De padre norteamericano y madre colombiana, este virtuoso guitarrista, arreglista y director de orquesta, trajo sus sonidos de guitarra de la música latina y de una variedad de concier­tos y grabaciones. Kent lleva 30 años en los mayores festivales de los cinco continentes, desde el jazz hasta el rock, la variedad de bolero puro y de la salsa a la música clásica.

POR JORGE E. LEÓN PINEDA