Sígale el paso a su mascota si se llega a extraviar

Sígale el paso a su mascota si se llega a extraviar

Dispositivos y hasta seguros en casos de robo o pérdida de su perro o gato.

Sígale el paso a su mascota si se llega a extraviar
21 de junio de 2013, 08:48 pm

La cifra anual de pérdidas o extravíos de mascotas es aún incierta en el país (pues no hay un sistema de reporte oficial), pero según algunos números que recogen fundaciones y centros de protección animal como Animalitos Perdidos en Colombia, Corporación Raya o el Centro de Zoonosis de Bogotá, en los últimos dos años más de 2.000 familias en el país han sufrido una pérdida, son 300 los abandonos al mes en la capital y unos 25 animales se extravían mensualmente en una ciudad como Medellín.

“Muchos que han dedicado toda su vida al amor pueden referirse a él, pero no más que un niño que perdió a su perro ayer”, dijo alguna vez el novelista estadounidense, Thornton Wilder. ¿Qué dueño querría que su peludo amigo se extraviara?

Además, con la numerosa cantidad de perros abandonados en el país (100.000 en Bogotá según la Secretaría de Salud), los ciudadanos necesitamos que los dueños no pierdan a su mascota.

Por eso, actualmente existen dispositivos para la tranquilidad de los amos. Uno de ellos es el microchip que es aplicado en el cuello de perros y gatos para registrarlos, identificarlos y así tener un control de estos.

“Es tan pequeño como un grano de arroz y se pone de manera subcutánea”, explicó Andrea López, médica veterinaria de VillAnimal. “No se necesita ninguna preparación ni tampoco hay reacciones, entonces puede llevarlo en cualquier momento”.

¿Su costo? Oscila entre los 30.000 y los 50.000 pesos, dependiendo de la veterinaria o centro al que lleve su mascota. “Ya en el Concejo se está tramitando para que se vuelva obligatorio el microchip”, dijo Martha Ciro, presidenta de la Asociación Defensora de Animales y del Ambiente (ADA). Una vez su mascota tenga el chip, todo su historial médico y datos del dueño aparecerán en la base de datos del Registro Civil de Mascotas Colombia. Esto no solo agiliza encontrar a su mascota sino que además previene el número de robos. “El microchip solo se puede extraer con cirugía, así que si usted está comprando o adoptando un animal, podrá ver si fue extraído o no”, expresó Bernardo León, gerente comercial de Campo Market.

Otra opción es el collar GPS para rastrear y localizara la mascota aunque su costo es mayor que el del microchip (entre 200 y 300 mil pesos, sin contar la mensualidad, según InterStore Colombia, uno de los proveedores de los GPS). “Estos dispositivos solo pueden ser usados en perros de mediana a grande estatura debido a su peso (220 gramos)”, explicó Alejandra Mora de InterStore.

Por otro lado están los seguros para mascotas que dan cobertura y asistencia ante eventualidades (robo, enfermedad, muerte). Los ofrecen Mapfre, Liberty, Falabella y Aseguradora Solidaria, entre otros, y cada uno tiene variadas opciones de amparo (servicios, beneficios y asistencias).

“Además de las aseguradoras, otra de las recomendaciones es ser realmente responsables con la tenencia de una mascota, no dejarlos solos, verificar los paseadores”, agrega la presidenta de ADA.

Si usted encuentra a un perro o un gato

Con o sin vida, reporte el hallazgo a las diferentes fundaciones y organizaciones como en el Registro Civil de Mascotas, Programa Siguiendo la Huella, Red de Protección Animal y Ambiental, Amigos del Planeta, Animalitos Perdidos de Colombia o el centro de zoonosis de la respectiva ciudad. En el caso de ser encontrado con vida, no dude en tomarle una foto y publicarla allí. Si pasa un tiempo y aún no logra encontrar sus dueños pues no tenía chip, puede adoptarlo o, si es posible, pagar una guardería mientras encuentra refugio (en su mayoría, copados). De encon-

trarlo sin vida, repórtelo igual y también a la Policía Ambiental. Puede llamar a la empresa Ecocapital que se encarga de recogerlo e incinerarlo, pero va por cuenta suya. No piense en botarlo a la basura, esto puede ser considerado un delito, pues los cadáveres son residuos biológicos infecciosos.

REDACCIÓN EL TIEMPO