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Murió Rafael Valek Moure, primer colombiano que jugó en el exterior

En 1953 fue contratado por Génova, de Italia. Jugó en Millonarios y Santa Fe y ganó cinco títulos.

A la edad de 82 años, falleció este lunes en Pasto, Rafael Valek Moure, quien fuera el primer campeón del fútbol profesional colombiano vistiendo la camiseta de Independiente Santa Fe y al año siguiente volviór a repetir título jugando con Los Millonarios.

El nombre de Valek Moure es tan importante como el de Pedernera, Rossi, Cossi, Zuluaga, Ochoa, Di Stéfano, y tantos otros nombres de jugadores de la época del Dorado, que llegaron a Colombia aprovechando los inconvenientes que se vivieron en los países del sur del continente y se asentaron en nuestro país, para hacer parte de los nacientes equipos profesionales colombianos.

Rafael Valek Moure, bogotano de nacimiento, que nació un 18 de diciembre de 1932, de padres oriundos de Checoeslovaquia y Francia, quienes llegaron a nuestro país a principios del siglo XX como promotores de la industria vidriera tallada, siendo reconocida la fábrica Venecia como la iniciadora de esta pujante actividad comercial.

Apenas estaba pasando por su juventud cuando a los 16 años fue llamado a hacer parte de Independiente Santa Fe en el año 49, para ganar el primer título del fútbol profesional colombiano. Luego pasó a Millonarios, consiguiendo los campeonatos de los años 49, 50, 51 y 52.

Si bien era suplente, siempre fue llamado a jugar unos cuantos minutos contribuyendo a los triunfos de Santa Fe y Millonarios.

Su salida al exterior se produjo en el año 1953 cuando fue contratado por Génova, de Italia, pero no como jugador colombiano, sino como checo, por el origen de sus progenitores. Así se convirtió en el primer futbolista colombiano en jugar en el exterior.

En Italia solo jugó media temporada y es llamado a México para jugar en Oro de Guadalajara, luego en Celaya, en donde como extremo izquierdo, consiguió cuatro goles en un solo partido. También jugó en Iracuato en el que anotó uno olímpico.

Gracias al fútbol tiene la oportunidad de conocer cerca de 30 países.

Una vez retirado del balompié internacional, acababa de regresar al país luego de estar en México, donde se había casado con la señora Sonia Valdés, con quien tuvo su primer hijo a quien también llamó Rafael.

En la ciudad de Pasto, en 1970 el entonces presidente de la Liga de Fútbol de Nariño, el periodista deportivo Bayardo Velasco Montenegro al retiro de Saulo Flórez de la dirección de la selección, llamó a Elpidio Hernández, compañero de Rafael Valek, para ese entonces funcionario de Coldeportes Nacional y en donde aprovechó la oportunidad para crear los Juegos del Litoral Pacífico. Le consultó sobre un entrenador para Nariño y le recomendó a Rafael Valek, para que se encargara de la delegación nariñense para los torneos nacionales.

Acordado su salario, llegó a Pasto ante la expectativa que generaba el nombre de un jugador exitoso en los años 50 y 60, siendo su primer trabajo el de pedir a cada club afiliado a la Liga, enviar a los dos mejores jugadores para ser observados e iniciar su labor.

La sorpresa fue mayúscula cuando se estimaba en unos 150 jugadores, llegaron más de 300 los que le dificultó la escogencia, pero poco a poco fue conformando una representación para unos partidos de promoción que haría con las divisiones inferiores de Millonarios en Bogotá, siendo tal vez la única oportunidad que tuvo para dirigir un equipo y una selección. Abandonó ese trabajo y se dedicó a otras labores.

Terminada su corta carrera como entrenador, y en Pasto, empieza por editar una revista la cual lo identifica hasta hoy, conocida en la capital de Nariño como ‘ELITE’, la cual ya supera los 40 años de salir publicada, donde registra básicamente los hechos sociales de la ciudad.

Paralelamente a la edición de su revista, montó unos restaurantes de comida española, reunía a los amigos y organizaba eventos, para ser designado como el Embajador Honorario de los Nariñenses en distintos certámenes y gracias a esa posición organizó encuentros colombo-ecuatorianos de la hotelería y el turismo regional.

Se enamora de una pastusa, Diana Villota, con quien viaja a Uruguay y le nace otro hijo a quien también bautizó como Rafael.

Rafael Valek decía que tiene una descendencia de unos nueve hijos, los que son de nacionalidades mexicana, uruguaya y colombiana. Regresa a Pasto desde finales de los años 80 y desde ese momento hasta la fecha no dejó la capital de Nariño, donde decía tener sus amigos.

A pesar de tener deteriorada su salud, todos los días salía a la calle a tomar tinto, un agua aromática y regresaba a su residencia para mirar en televisión los partidos de fútbol, especialmente los internacionales.

Vivía solo, se acostumbró a este modo de vivir y contaba con sus amigos quienes lo ayudan en caso de que él lo necesitara. Mensualmente organizaba unos almuerzos en distintos establecimientos para ellos.

“En nuestra época el balón era pesado y tocaba pegarle duro, hoy son tan rápidos, que de cualquier manera se logra anotar”, comentó en alguna ocasión Valek Moure.

Cuando Millonarios viajó a España se pensaba que lo iban a invitar para hacer parte de la delegación y en donde se vería con el maestro Alfredo D´estefano, pero como el mismo lo dice: “ya ni saben que existo…”. Este hecho no le molestó, en el fondo se pudo notar esta tristeza que genera el saber que la vida pasa y en ocasiones, nos olvidamos de quienes fueron nuestros antepasados.

En las próximas horas se definirá sobre las honras fúnebres y el lugar de su entierro.

RAMIRO ROSERO ARTEAGA
PARA EL TIEMPO
PASTO

Publicación
eltiempo.com
Sección
Deportes
Fecha de publicación
17 de junio de 2013
Autor
RAMIRO ROSERO ARTEAGA PARA EL TIEMPO

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