Privacidad de datos contra innovación

Privacidad de datos contra innovación


Privacidad de datos contra innovación
9 de junio de 2013, 11:20 pm

Después de asistir al evento ‘Protección de datos’, realizado por la Superintendencia de Industria y Comercio en Santa Marta la semana pasada –sobre cómo proteger la información privada de las personas, y las consecuencias de no hacerlo–, concluye uno que no es un asunto fácil de tratar.

La sola definición de cuál es la información privada de las personas es un reto, ya que, con respecto a como se define en Colombia, cuando esta se traslada a otros países –por ejemplo en el caso de empresas multinacionales–, tal definición puede ser otra y hasta contradictoria. Es tan complicado que en algunos países, así la información de las personas sea falsa, se considera privada y se debe proteger. Como no soy abogado, me concentro en un aspecto realmente preocupante.

Big Data, la gran cantidad de datos que se generan a diario por el uso de los celulares, tabletas, portátiles, automóviles, comercio electrónico, Facebook, YouTube, Twitter y todo lo que se conecta a Internet –seres humanos o aparatos–, está creando la posibilidad de que el mundo sea más inteligente e innovador. Por ejemplo, analizando estos datos se ha reducido el tiempo para definir el genoma humano de años a apenas unos días; también ha permitido mejorar muchísimo la atención de desastres, como el de los tornados en Oklahoma (EE. UU).

¿Cuál es el aspecto preocupante de la protección de la privacidad de datos de personas? Pues que por protegerlos se esté atentando contra la innovación que se puede obtener analizando Big Data, en la que podría aparecer información de personas como sus rutas, generadas por el GPS del celular; qué les gusta comprar, ser detectado por sus compras en grandes superficies o comercio electrónico, etc.

Es muy importante que la búsqueda de protección de la información privada de las personas no atente contra la innovación que se puede lograr al analizar esta gran cantidad de datos. Si es necesario, hay que hallar un punto medio en que la privacidad no se pierda –aunque creo que va a ser difícil– y en que el Big Data se pueda seguir usando para generar información contextual y general que permita mirar hacia el futuro y tomar las decisiones más eficaces para seguir innovando y creando mejores procesos y beneficios para la humanidad. Proteger los datos privados de las personas parando la innovación sería un palo en la rueda del progreso.

Guillermo Santos Calderón
guillermo.santos@enter.co