¿Qué intenciones habría tras la reacción de Venezuela hacia Colombia?

¿Qué intenciones habría tras la reacción de Venezuela hacia Colombia?

Exembajador venezolano en Colombia dice que el Gobierno quiere acallar los problemas que enfrenta.

31 de mayo de 2013, 03:34 am

En la Cancillería venezolana no tienen idea sobre cuál será el próximo paso del gobierno de Nicolás Maduro a propósito de la molestia que expresó por el recibimiento del presidente Juan Manuel Santos al opositor Henrique Capriles.

Sin llamado a consultas al embajador venezolano en Bogotá o envío de nota de protesta, en Venezuela se estima que la fuerte reacción de Caracas por la visita está más encaminada a multiplicar el apoyo del chavismo en torno al presidente Maduro y desprestigiar las denuncias del opositor, quien luego de su viaje a Bogotá acudirá a Perú, Brasil y México.

“Es imposible que llamar a (Roy) Chaderton (que juega el rol de facilitador del gobierno de Caracas en el proceso de paz con las Farc) tenga alguna repercusión ni en la relación bilateral e incluso en los diálogos de paz. Antes de hablar de si el Gobierno venezolano puede chantajear a Colombia con eso, hay que preguntarse cuál es la importancia y valor real de Venezuela en ese proceso”, dijo a EL TIEMPO el exembajador venezolano en Colombia Fernando Gerbasi.

“Da la impresión de que esto es una acción orquestada no para afectar las relaciones colombo-venezolanas, sino para acallar los graves problemas del país –agregó–. Si no hay llamado a consulta de los embajadores, esta tensión llegará hasta aquí”.

Tras la molestia expresada por el presidente de la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello, reforzada luego por el canciller Elías Jaua, al mediodía Maduro se refirió en términos generales a que se estaría trazando una conspiración para asesinar a Cabello. “Es un plan dirigido desde Bogotá para debilitar la democracia de Venezuela, dirigido por perversas mentes”, dijo el mandatario, pero sin referirse en ningún momento al Gobierno colombiano o al presidente Santos, cosa que sí hizo en su duro pronunciamiento en la noche, cuando afirmó que "Santos le metió una puñalada a Venezuela por la espalda".

Las declaraciones del medio día las hizo en un acto en el que la Fuerza Armada presentó armas y municiones de fabricación nacional. Allí, Maduro estuvo acompañado por Cabello, el primero en expresar el miércoles la molestia por el encuentro Santos-Capriles, aun cuando la Constitución y la práctica establece que la política exterior debe ser trazada directamente por el Presidente. Esa reacción generó todo tipo de especulaciones sobre quién realmente manda en Venezuela.

¿Reaccionará igual Cabello o el alto Gobierno si el líder opositor es recibido por el presidente Ollanta Humala, en Perú, o Enrique Peña, en México?

Con esa pregunta discurrió el debate político venezolano este jueves, lo que generó algunos trinos interesantes, como el del analista Luis Vicente León, para quien “la reacción hipersensible del Gobierno a la cita Santos-Capriles pretende bloquear la estrategia internacional de la oposición”.

Panorama económico se aclaraba

El comercio colombo-venezolano despejó el panorama desde el 28 noviembre del 2011, cuando se suscribió el Acuerdo de Alcance Parcial (APP), pues se mantuvo en cero el arancel para el 91 por ciento del comercio histórico.

Las ventas colombianas a Venezuela pasaron de 850 millones de dólares, en enero-julio del 2010, a 1.750 millones en todo el 2011 y a 2.691 millones en el 2012. Lo que aún no se ha resuelto es una forma segura de pago de las exportaciones nacionales, tema que sería abordado el lunes por el ministro Mauricio Cárdenas.

Un ‘estallido histérico’

Apartes del editorial de ‘El Nacional’ de Caracas

El “estallido histérico” que desató en el Gobierno bolivariano la reunión entre Capriles y Santos “pone en evidencia que el equipo de Nicolás Maduro carece de experiencia en las delicadas cuestiones internacionales”, publica hoy en su editorial ‘El Nacional’ de Caracas.

El incidente “convierte a Venezuela en un país objeto del ridículo en los foros internacionales”.

“Resulta ridículo que el presidente de la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello, que no tiene idea de cómo se llevan las relaciones internacionales, se meta en algo que no le corresponde. (... ) Si Chávez estuviera vivo, lo hubiera mandado a callar inmediatamente”.

VALENTINA LARES MARTIZ
Corresponsal de EL TIEMPO
CARACAS