Muchachos del servicio, una nueva tendencia

Muchachos del servicio, una nueva tendencia

El Ministerio de Trabajo reveló que ya son 38 mil los varones que ejercen este oficio.

Muchachos del servicio, una nueva tendencia
19 de mayo de 2013, 03:08 am

A sus 24 años, Andrés Duque ha sido soldado, mensajero, auxiliar de panadería, chofer, obrero, jardinero, vendedor y pintor. Y, desde hace 6 meses, ‘muchacho del servicio’ por días.

Lava, plancha, cocina, barre y limpia el polvo en una casa de familia en la que, además, debe cuidar a un hombre de 82 años, llevarlo al baño y darle desayuno, almuerzo, onces y dejarle lista la cena.

También tiene que, al menos una vez por semana, fregar los baños. “Eso es lo que menos me gusta. Pero trabajo es trabajo y hay que hacerlo”, dice con marcialidad.

Su historia no es marginal. Aunque seguramente no está dentro de las cuentas del Ministerio de Empleo –no le pagan seguridad social–, Duque es uno de los casi 38.000 empleados domésticos hombres que hay en el país, según el viceministro del ramo, Mauricio Olivera.

La razón por la que terminó en el oficio, que alterna con el lavado de motos en la noche y que en el 95 por ciento de los casos es asumido por mujeres, debe ser similar a la del resto de varones, según dice él mismo. “Necesidad. Aunque sé hacer muchas cosas, no conseguía que me contrataran en nada. Una agencia de empleadas del servicio me ofreció en una casa de familia. Me aceptaron y arranqué”, dice.

Andrés cobra 28.000 pesos el día, tarifa que podría considerarse barata si se compara con la de Ronald, otro ‘muchacho del servicio’ que empezó haciéndoles el aseo a sus compañeros de universidad.

“Yo estudié producción de radio y televisión en Barranquilla. Limpiando las casas de compañeros me ganaba unos pesos. Después de que terminé la carrera, seguí. Hoy cobro 40.000 pesos por el día”, dice.

Y agrega otra cifra que sorprende. “A mí me contratan mucho porque me recomiendan mucho. He hecho oficio en más de 100 casas diferentes”, asegura. Como ellos, EL TIEMPO contactó a otros empleados en Cali, Bucaramanga y hasta en Balboa (Cauca).

Y aunque el Ministerio aseguró que el servicio doméstico va a la baja en el país indistintamente del género, todo parece indicar que los ‘muchachos de servicio’ se están convirtiendo en una tendencia.

“Cada vez es más común que haya hombres. Son más eficientes y menos conchudos. Ellos seguro no se ponen a escondidas la ropa de las patronas”, dice Alexandra Navarro, gerente desde hace 10 años de Servidomésticos, una bolsa de esta clase de empleo.

En total, dice el Ministerio, Colombia tiene unos 753.000 empleados domésticos, de los cuales 38.000 son varones.

No se sabe a ciencia cierta, sin embargo, qué porcentaje de esa cifra obedece a mujeres en labores históricamente masculinas, como conducción o jardinería, o qué porcentaje de hombres trabaja ‘lavando y planchando’. Todas se agrupan en ‘servicios domésticos’.

Lo que sí se sabe con certeza es que hay más de este empleo en ciudades cercanas a las costas. Mientras que en Villavicencio, por ejemplo, esa actividad representa un poco más del 2 por ciento del total de empleos, en Montería la cifra se asoma al 7 por ciento.

Y aunque las labores de hogar pagas constituyen el 3,5 por ciento de las ocupaciones totales en el país (que son cerca de 21,5 millones), las garantías laborales ahí siguen siendo escasas: solo el 8 por ciento de esa clase de empleados tiene un contrato escrito. El resto, como Andrés Duque, lo hace informalmente. “Yo soy de lavar y planchar, pero eso no quiere decir que me tengan que pagar mal. Lo que quiero es ganarme la vida”, concluye.

Las cifras del oficio doméstico

En 10 años, el trabajo doméstico ha generado cerca del 4 por ciento del trabajo en el país. En el año 2012, la cifra se redujo al 3,5 por ciento. La mayoría son mujeres: solo el 5 por ciento son hombres.

Montería tiene la mayor cantidad de empleados domésticos, con 6,4 por ciento. Siguen Quibdó, Sincelejo y Pasto. Las que menos son Popayán, Villavicencio y Armenia.

ANDRÉS ROSALES
Redacción Domingo