Los niños del postconflicto

Los niños del postconflicto


Los niños del postconflicto
28 de abril de 2013, 11:47 pm

Son muchos los temas que deberían tratarse en los diálogos de La Habana, pero hay algunos que deben abordarse con cierta diligencia para que el Estado tenga suficiente tiempo para prepararse. Es el caso de los niños, niñas y adolescentes –NNA– que se van a desvincular de las Farc y a quienes se les debe restituir todos sus derechos como víctimas del conflicto.

Las Farc deben reconocer que en sus filas hay varios miles de NNA y conjuntamente con los negociadores del Gobierno, definir cómo será su entrega al Estado para que asuma la responsabilidad que le corresponde como garante de los derechos. De la atención que se les dé a los NNA dependerá, en gran parte, la situación de violencia y delincuencia futura en el país.

El Estado tiene que procurar tenerlos por lo menos uno o dos años alejados de las circunstancias que dieron origen a su vinculación violenta a las Farc y paralelamente a esto hay que trabajar con las familias para formarlas en la atención integral que mantenga a los menores lejos de la violencia. Si de entrada a los NNA desvinculados se los deja con sus familias y en los territorios donde los reclutaron, algunos adolescentes van a ser nuevamente cooptados por otros grupos igualmente violentos y en algunos casos los mismos jóvenes van a desarrollar actividades delincuenciales que se pueden constituir en microempresas del crimen a nivel local o regional; tienen formación y tienen experiencia para hacerlo.

A los NNA desvinculados no se les debe dar un trato igual que a los desmovilizados de procesos de paz que ha tenido el país en el pasado. Es necesario estudiar medidas distintas de dar aportes económicos mensuales a los desvinculados. Si se hace de esta manera se estaría convirtiendo a los NNA en instrumentos económicos para el grupo y para muchas familias que les gustaría tener uno o varios hijos en ese proceso, lo que les garantizaría un ingreso mensual familiar. Esto aumentaría de manera dramática el número de NNA desvinculados, como ha sucedido con los adultos en los distintos procesos de paz, en particular el de los paramilitares, que se comenzó con un número de 12.000 y se terminó con más de 30.000 desmovilizados.

Es necesario reconocer que se está ante un problema complejo que requiere una atención especializada, dada la experiencia particular que los NNA han tenido con la violencia, como lo plantea un informe del Ejército y un trabajo de la experta en estrés postraumático Nina Winkler, “del total de menores involucrados de manera directa al conflicto armado, 18% de estos niños ha matado por lo menos una vez; 60% ha visto matar; 70% ha visto cadáveres mutilados; 25% ha visto secuestrar; 13% ha secuestrado; 18% ha visto torturar, 40% ha disparado contra alguien alguna vez y 28% ha sido herido” http://www.ejercito.mil.co/?idcategoria=77367. <QA0>

“En los estudios sobre estrés postraumático, los psicólogos encontraron que 3 de cada 10 niños excombatientes tienen ideas de suicidio, otros encuentran en el alcohol y las drogas ilegales un escape a esos traumas, muchos se vuelven agresivos...”. “Muchos niños a veces vuelven a la guerra porque allá descubren que suprimen los síntomas del trauma”. http://verdadabierta.com/component/content/article/83-juicios/3644-el-reclutamiento-de-menores-en-si-es-forzado-experta/

El Estado debe fortalecer el Programa de Atención de Niños Niñas y Adolescentes Víctimas de la Violencia del ICBF para atender los más de 5.000 NNA desvinculados de las Farc: un fortalecimiento cuyos costos puede superar los 100.000 millones de pesos anuales. Una inversión baja frente al costo de la guerra y frente a la violencia futura que tendría que enfrentar el país si no se asume de manera profesional y seria la restauración de los derechos de los niños, niñas y adolescentes víctimas de la violencia que hacen parte de las Farc.

Hugo Acero Velásquez