La ruta de la piangua, el molusco del Pacífico

La ruta de la piangua, el molusco del Pacífico

Conozca de dónde viene este manjar gastronómico y su comercio.

La ruta de la piangua, el molusco del Pacífico
18 de abril de 2013, 03:29 am

La piangua, tan rica, poderosa y versátil, es un molusco ligado al consumo tradicional de las comunidades afrodescendientes de nuestro litoral Pacífico.

Un bivalvo que, vergonzosamente, hasta ahora estamos conociendo en el interior del país. Y hablo en términos gastronómicos.

La asombrosa actividad de la extracción de este producto -realizada principalmente por humildes mujeres cabeza de familia-, se hace cuando la marea baja y cuando queda descubierto el suelo del manglar, que es precisamente donde este molusco se mantiene enterrado.

Las 'piangueras' se desplazan en canoas por los esteros hasta llegar al lugar de 'concheo', moviéndose entre el lodo del manglar, casi siempre descalzas.

Muchas fuman tabaco para espantar el jején. Es un trabajo tenaz en el que deben introducir su mano, palpando entre el fango, para dar con el molusco que puede estar enterrado hasta treinta centímetros abajo.

Actualmente hay un comercio importante de piangua en la región del Pacífico colombiano, promovido especialmente por Ecuador, donde este molusco hace parte importante de la dieta.

Los colombianos del interior no comemos piangua porque no la conocemos y porque su mercado es complicado.

De hecho, la comercialización nacional representa aproximadamente el 15 por ciento de la producción total. El resto de las capturas es transportado hacia el Ecuador. Así somos, así estamos.

Tuve la oportunidad de ir a 'pianguar' a Bahía Málaga (donde montaron un hermoso proyecto que se llama "la ruta de la piangua"), de ser testigo de las recetas que preparan las portadoras de la tradición culinaria (como doña Nelsis Díaz), y de ver cómo un chef cachaco (Felipe Arizabaleta) se sorprendía con todas sus posibilidades.

La idea de todo este trabajo -que usted puede apreciar en el video que acompaña esta columna- es que esa comunidad pueda poner su producto en las grandes ciudades del país y vivir dignamente de él.

De la misma manera, que ayude al turismo en la región (¡qué delicia visitar ese lugar hermoso que se llama Bahía Málaga y comerse un ceviche o un arroz o un encocado de piangua) y que todas las acciones apunten a proteger los recursos naturales y el ecosistema de la región.

De la extracción de la piangua en el Pacífico colombiano dependen miles de morochas extraordinarias. Y los grandes restauranteros pueden ayudar comprando su producto, que es muy rico.

La idea es que la cosecha llegue directamente a los restaurantes -sin intermediarios- y al consumidor final.

Ayudemos, que sabe muy bien.

* Con el apoyo del programa BIOREDD+ de USAID.

Para picar

Tea Juliette

Es uno de los restaurantes de Container City. Allí puede disfrutar un ambiente agradable y un menú saludable que incluye ensaladas, risottos, tortillas españolas, cocteles, vinos y una amplia variedad de tés.

Calle 93 N°. 21-11 Local 8, Bogotá.

El postre

Una alternativa para degustar una buena golosina en Cartagena es Cat Cake Bakery, la pastelería de la chef Alma Palma, quien ofrece cupcakes, cake pops, macarrones y alfajores, llenos de sabor y color.

Calle del Porvenir N° 35-17, Local 5.

REDACCIÓN MAURICIO SILVA