Pastor acusado de abuso ocultaría bienes

Pastor acusado de abuso ocultaría bienes

Según una ONG que defiende a las víctimas de Álvaro Gámez, el pastor se divorció para 'insolventarse'.

13 de abril de 2013, 03:50 am

Al pastor Álvaro Javier Gámez Torres, investigado por abusar sexualmente de 27 de sus feligreses, le resultó otra denuncia.

Según los abogados de las mujeres que afirman haber sido engañadas y abusadas por Gámez, el pastor ocultó sus bienes, avaluados en más de 1.500 millones de pesos, para "insolventarse" y "no reparar a sus víctimas".

En la denuncia por el delito de "alzamiento de bienes", presentada a la Fiscalía por la ONG Corporación Anticorrupción Internacional (Coraci) y conocida por EL TIEMPO, los abogados de las mujeres que lo denunciaron afirman que el 5 de julio del año pasado, tres meses después de iniciada la investigación en su contra, Gámez anuló su matrimonio con Ruth Araújo Anaya en la Notaría Tercera de Pasto y "renunció en su totalidad" a todas sus posesiones a favor de su exesposa.

De acuerdo con el documento, los bienes que el pastor le entregó a su excompañera son una casa finca en Chachagüí (Nariño), una casa, un parqueadero y dos apartamentos, ubicados en Palermo y Morasurco, dos exclusivos barrios de Pasto.

Sin embargo, según los abogados, en la liquidación de la sociedad conyugal Gámez omitió relacionar otros bienes, como 5 vehículos de marcas Toyota, Mazda, Renault y Volkswagen, una casa lote en Sibundoy (Nariño), adquirida en el año 2009 y dos viviendas en Pasto.

Según obra en el documento, también habrían quedado por fuera de la liquidación CDT de Gámez en el Banco Santander, BBVA, HSBC, Banco de Bogotá y Banco de Occidente, los cuales tendrían un valor de 1.158 millones de pesos. Los apoderados también aseguran que algunos de esos CDT y el dinero de los bancos estarían siendo endosados a terceros.

El pastor Gámez Torres, quien dejó su carrera de médico para constituir en Pasto la iglesia cristiana Salem, secta que tiene unos 22.000 seguidores, se encuentra recluido en una cárcel de la capital nariñense luego de ser deportado desde Honduras, donde fue capturado el pasado 7 de febrero.

El abogado Abelardo de la Espriella, quien defiende a Álvaro Gámez, le dijo a EL TIEMPO que el pastor se divorció de su esposa por motivos personales y no para "insolventarse", como lo afirman abogados de las víctimas. "Con semejante escándalo, dígame ¿cómo el pastor Gámez no se iba a divorciar de su esposa?", se preguntó De la Espriella.

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