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HYT un exclusivo y costoso reloj que mide el tiempo con el paso del agua

Un mecanismo que mezcla el de un reloj convencional y otro hidromecánico, hace de esta pieza una joya única que da la hora mediante el recorrido de un líquido fluorescente alrededor del dial normal.

Fotos del Hyt, reloj de agua.

Hay relojes de arena, de sol, de cuarzo, atómicos, automáticos, con correas, pero de agua no habíamos visto.

El HYT no es estrictamente de agua porque tiene mecanismos más o menos convencionales para finalmente dar la hora, pero sí se apoya en un sistema de vasos comunicantes de un líquido muy especial que viaja dentro de un aro translúcido que es empujado por dos pulmones o vejigas minúsculas que a su vez se comprimen y abren por acción de pistones.

 El asunto es mucho más complicado de lo que antes se describió banalmente. Los creadores de esta pieza no le apuntan al mercado masivo. Por cada pieza hay que pagar 45.000 dólares, que en parte se justifican por su caja de titanio o de oro rojo de 18 quilates o los rubíes del movimiento que tienen 218.800 alternancias por hora, última característica que es idioma griego antiguo para quienes no navegamos en las tecnologías profundas de los relojes, como probablemente les sucede a los maestros del tiempo al leer artículos y fichas técnicas de nuestros temas de automóviles.

 A simple vista el asunto parece fácil pues por la parte exterior de la esfera se ve el microscópico tubo por el cual va el líquido amarillo fluorescente. Este líquido va avanzando al compás del tiempo y completa la circunferencia cada seis horas. Uno lee entonces la hora con el líquido y un contador tradicional análogo en la parte superior da los minutos para hacer la composición del tiempo exacto.

El líquido fluorescente reside en una de las vejigas o pulmoncitos, que están hechos en una aleación metálica ultrarresistente fabricada por deposición eléctrica (hagan de cuenta el principio de la pintura electrostática, para comparar rústicamente) y es empujado hacia la carátula del reloj por otro líquido que proviene de la segunda cámara y es mucho más espeso o viscoso, pero que no se mezcla con el primero por su composición molecular que se repele de manera permanente.

Es como un pequeño "oleoducto" de una fantástica precisión que se carga mediante la presión que hacen dos pistones que comprimen los pulmones y que son activados por el mecanismo de piñones del reloj que mueve una leva. Piensen que es algo remotamente parecido al impulsador hidráulico que el árbol de levas comprime para abrir y cerrar las válvulas de un motor de combustión convencional.

Por supuesto, esta es una larga e incompleta explicación del curioso aparato cuyas características pueden ver mucho mejor en el sitio oficial del fabricante (www.hytwatches.com), pero aun así, el tema requiere varias pasadas para asimilarlo.

Y hay un aspecto más en este invento. Una cosa es que funcione estático pero otra es que todo ese mecanismo soporte los cambios de altura, de clima, de presiones -porque puede ir hasta 100 metros bajo el agua-, de los movimientos de la mano del usuario que son los más diversos, soportar las aceleraciones brutales que se dan, por ejemplo, cuando la persona juega tenis o golf, las desaceleraciones súbitas, las horas de reposo, los impactos y tantas contingencias que cualquier reloj debe resistir, ya que es una de las máquinas más complejas y autónomas que se conocen pues es capaz incluso de generar su propia energía.

Si a esos requisitos de la vida diaria de un reloj de 45.000 dólares se le suman estas complejidades, quiere decir que este "reloj de agua" es un aparato extremo en todos los aspectos y una verdadera joya de la creatividad y la artesanía suizas.


 BICILÍNDRICO
El encuentro de la fina maquinaria con la dinámica de los fluidos empacado en el tamaño de un reloj de pulsera es un ejercicio único en este mundo. El HYT lo mostraron hace justamente un año en la Feria de Basilea, paralela al Salón del Automóvil de Ginebra, pues a ambos llegan anualmente las últimas creaciones y las piezas conceptuales de los pensadores del mañana de los aparatos.

 UNA JOYA DE PRECISIÓN
El reloj básico es de cuerda, ni siquiera automático, pero tiene capacidad para andar durante 65 horas y un indicador de la reserva de energía restante para las últimas dos horas y media de combustible disponible. Esto evita que el dueño olvide "tanquear" periódicamente su costoso aparato.

FRASES
ADEMÁS DE EXÓTICO Y DIFERENTE, EL HYT DEBE CATALOGARSE COMO UNA JOYA MUY VALIOSA PUES CADA PIEZA CUESTA 45.000 DÓLARES.

LAS MEMBRANAS O VEJIGAS DESDE LAS CUALES SE IMPULSA EL LÍQUIDO FUERON UNAS DE LAS PARTES MÁS COMPLEJAS DEL DESARROLLO DEL HYT.

Publicación
eltiempo.com
Sección
Otros
Fecha de publicación
2 de abril de 2013
Autor
Redacción MOTOR

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