Los sordos viven su propia Semana Santa en Medellín

Los sordos viven su propia Semana Santa en Medellín

Personas con limitación auditiva se congregan en la Parroquia Tricentenario y celebran la Pascua.

28 de marzo de 2013, 01:13 am

En la parroquia San Alfonso María de Ligorio, del Tricentenario, los feligreses se confiesan, cantan, oran, leen y hacen alabanzas en silencio.

El padre Jadson Castaño, director de la Pastoral de los Sordos sale a recibir en la puerta de la capilla a los que no oyen de todo el Valle de Aburrá y que llegan al único lugar donde se sienten parte de la Semana Mayor.

En la procesión del pasado domingo participaron más de 100 personas con limitación auditiva. Iniciaron la procesión desde el Parque de las Banderas, a un par de cuadras de la capilla. Los ramos eran sus brazos.

Un diácono permanente, Albeiro Muñoz, hizo una introducción usando gestos. Los asistentes asitieron con la cabeza. Acto seguido un voluntario, Andrés Rodríguez, también sordo, interpreta el evangelio. Ya lo había preparado en su casa.

Al finalizar la lectura de la palabra el padre Castaño levantó la mirada y los brazos hacia el cielo. Luego acercó las manos a sus labios y con la yema de los dedos tocó las palmas de ambas manos, indicando los clavos de Cristo. Esto significó: “Palabra del Señor”.

Los asistentes aplaudieron hacia arriba dos veces, separaron los brazos y levantaron de nuevo una mano señalando al cielo con los dedos índice, medio, anular. Eso significó: “Te alabamos Señor”.

En la procesión no es necesario el tradicional megáfono. El silencio es el rey. En la parte de adelante otros dos voluntarios, que van en el platón de una camioneta para ser vistos por todos, se encargaron de dirigir el canto.

Media hora después se congregaron en la capilla para la eucaristía, que tardó más de lo habitual porque durante las lecturas, la homilía y oraciones litúrgicas se hacen pausas para que los intérpretes hagan su trabajo.

“Llevo cuatro años con la Pastoral. Aprendí acá mismo el lenguaje y ahora quiero que todos los sordos se puedan acercar a Dios”, afirmó Andrés Rodríguez a través de señas y con la ayuda de la intérprete Paula Andrea León.

León está en noveno semestre de medicina en la Universidad de Antioquia y cada ocho días viaja desde Campo Valdes para apoyar el trabajo de la Pastoral: “Hace dos años un sordo líder me invitó y me dió clases”.

La Pastoral de los Sordos existe hace 16 años. Tiene grupos bíblicos, de catequesis, cursillos prematrimoniales y dirección espiritual.

Cada ocho días participan de la Misa y reciben clases de señas bíblicas para identificar lugares y profetas. Todos tienen claro que para hablar con Dios, no necesitan palabras, sino corazón.

Oscar Andrés Sánchez A.
Redactor EL TIEMPO