Desminado con civiles empieza en tres meses en el país

Desminado con civiles empieza en tres meses en el país

El primer grupo ya está siendo entrenado por una ONG británica que empleará a 200 en 2013.

Desminado con civiles empieza en tres meses en el país
20 de enero de 2013, 01:19 am

Nancy Vásquez ya no le teme a las minas antipersonal. Tiene 23 años y se siente feliz de hacer parte del primer grupo de campesinos colombianos que se entrena para destruirlas.

En una montaña de Antioquia, vestida con casco, chaleco antibalas y un uniforme de la ONG británica Halo Trust, Vásquez recuerda el lunes 10 de mayo del 2005, cuando huía a lomo de mula desde una finca de la vereda del municipio de Argelia, en medio de un desplazamiento forzado.

La mula pisó una mina que por poco y la deja sorda y ciega, a sus 15 años. "Fue una experiencia que ya pasé; fue muy duro, pero ahora lo que busco es trabajar para que esto no le ocurra a nadie más", dice con seguridad. Aunque es la única víctima del conflicto del primer grupo de 16 civiles que se prepara para realizar labores de desminado, todos dicen tener la misma motivación: acabar con estos artefactos que han dejado 1,2 víctimas diarias en los últimos 22 años. Han muerto 2.119 personas y otras 8.041 han resultado heridas o mutiladas.

Por supuesto, también los motiva que tendrán un trabajo estable, un sueldo por encima del salario mínimo (aún sin establecer) y todas las garantías de la ley laboral colombiana. Además contarán con un seguro de vida especial, por los riesgos de su trabajo. Estos 16 campesinos son capacitados por expertos de Halo Trust que, de culminar el entrenamiento con éxito, será la primera ONG (hay tres más en proceso) en realizar desminado civil en el país.

La organización, que tiene una experiencia de 24 años y que ha extraído minas en 13 países, llegó al país desde mediados del año pasado, meses después de que se reglamentó la Ley 1421 del 2010, según la cual, "cualquier organización gubernamental, nacional o internacional, que se someta a un proceso de acreditación (...), podrá realizar actividades de desminado (civil) humanitario en el país". Así como lo hacen países como Afganistán, Angola y Camboya. La ley y el decreto que la reglamentó surgen como una respuesta del Gobierno a la Convención de Ottawa, que exige a sus miembros la erradicación total de las minas.

Veeduría la hará la OEA

El proceso -que se financia con recursos de cooperación internacional conseguidos por las ONG- está bajo la dirección de una comisión integrada por varios ministerios y el Programa Presidencial de Acción Contra Minas Antipersonal (Paicma). Es monitoreado en el terreno por la Organización de Estados Americanos (OEA). Juntos deben garantizar que las ONG que lleguen a operar cumplan con los estándares internacionales y con la legislación local.

Pese a todas las justificaciones, no han faltado las críticas. En enero del año pasado, la Procuraduría advirtió "que el Gobierno debería abstenerse de fomentar y permitir la participación de civiles en desminado humanitario mientras persista el conflicto", y lo instó a fortalecer y ampliar los pelotones de desminado realizado por la Fuerza Pública. En Colombia solo existe un batallón que se dedica a esta tarea.

El director del Paicma, Daniel Ávila, señala que la mayoría de los temores tienen mucho de desconocimiento. "Le contamos a la Procuraduría de los estrictos controles de certificación, seguridad y seguimiento, de las experiencias internacionales y le dimos la tranquilidad de que estas personas solo trabajarán en zonas denominadas verdes (aseguradas por la Fuerza Pública)", afirma Ávila. Y aclara: "La tarea de erradicación de minas no recaerá solo en los civiles, y por ello se fortalecerá el Batallón de desminado humanitario que funciona desde el 2005 y que solo ha reportado un accidente con minas en ocho años".

De acuerdo con el cronograma del Gobierno, el proceso empezaría en tres meses, cuando termine la capacitación del personal, se evalúen los resultados de la misma y se certifique a la ONG. Lo más probable es que la organización inicie sus labores de desminado en los Montes de María, el oriente antioqueño, Santander o Boyacá, con unos 60 campesinos, los que superen el riguroso entrenamiento y se gradúen en esta primera fase. Nancy Vásquez está confiada; cree que va a ser uno de ellos.

'Erradicamos minas desde hace 24 años'

Grant Salisbury, director de la oficina en Colombia de Halo Trust, ha participado en operaciones de la ONG en lugares como Mozambique, Angola y Camboya. Llegó al país para coordinar el entrenamiento de los civiles colombianos que participarán en las tareas de erradicación de minas antipersonal. Aclara que el fin de su organización es totalmente humanitario.

¿Con qué experiencia llegan?

Con 24 años en desminado humanitario, más de 1,4 millones de minas destruidas y 170.000 hectáreas de tierra libres de peligro.

¿Cuál es el perfil de los civiles que entrenan y emplean?

Campesinos, hombres y mujeres, que sean conocedores de sus territorios, y también víctimas del conflicto.

¿Cuántos campesinos van a emplear?

Inicialmente tenemos capacidad para 60, pero esperamos llegar a 200 al final del año.

¿Cuánto tiempo tarda la capacitación?

Un mes, para desminadores. También capacitamos paramédicos y supervisores.

¿Cómo garantizan la seguridad?

El desminador es muy bien entrenado y constantemente monitoreado por un líder de sección. Para Halo la seguridad de sus empleados es una cuestión muy seria, por eso cumplimos con los más altos estándares internacionales.

¿Qué pasa si ocurre un accidente?

El riesgo es mínimo, pero si ocurre, tenemos programas de evacuación y paramédicos en la zona. Además, todo el personal está cubierto por la más alta categoría otorgada por las aseguradoras.

¿Qué desminado realizan?

Utilizamos una técnica manual, considerada la más confiable del mundo.

'Una exigencia internacional'
El país tiene plazo hasta el 2021 para erradicar minas

Colombia se acogió a la Convención de Ottawa en el año 2000 y tenía como plazo para la erradicación de las minas antipersonal (presentes en 660 municipios) hasta el 2011. Ese mismo año se pidió una prórroga por 10 más, que se cumple en el 2021. Este último plazo, y otros programas clave para el país, como el de Restitución de Tierras (muchas hectáreas están listas para entregar pero continúan minadas) son parte de la justificación del empleo de civiles en la erradicación. Según Álvaro Jiménez, director de la ONG Campaña Colombiana Contra Minas, así lleguen cientos de civiles a desminar, mientras no haya paz será muy difícil cumplir la meta. "Solo el fin de la guerra dará la posibilidad de limpiar los campos minados", agregó.

JORGE QUINTERO
Redacción Domingo