Participación en La Habana

Participación en La Habana


Participación en La Habana
20 de noviembre de 2012, 10:02 pm

Ha sido exitosa la maratón de las comisiones de paz del Congreso de la República, que han sido encargadas de promover la participación de los sectores organizados que quieren hacer llegar propuestas a la mesa de conversaciones entre el Gobierno y las Farc. En un mes, los parlamentarios que encabezan esas comisiones en el Senado y la Cámara han escuchado a centenares de personas en los eventos por región efectuados en Sincelejo (Costa 1), Barranquilla (Costa 2), Villavicencio (Orinoquia), Pasto (Nariño y Putumayo), Florencia (Caquetá y Huila) y Medellín (Antioquia y Chocó).  En lo que resta del año y primeros tres meses del 2013 se habrán realizado otras 10  macrorregionales para completar 16 eventos con participación promedio de 400 personas y  100 organizaciones.
 
Las relatorías,  realizadas con el apoyo del PNUD, serán entregadas al Gobierno y a la guerrilla como parte de los mecanismos de consulta ciudadana previstos en la metodología de la mesa de negociación.
 
No cabe duda de que la iniciativa de las comisiones de paz es un aporte a la ambientación favorable a las conversaciones de paz y sirve, sobre todo, de calentamiento para formas más efectivas de incidencia y para la fase siguiente, en la cual parte sustancial de las propuestas concertadas deberá ser remitida al Congreso de la República y a los mecanismos democráticos de participación popular.
 
Hasta ahora, esas mesas macrorregionales han sido una tribuna de información y de discursos sobre las expectativas de cambios democráticos como parte de la construcción de paz en La Habana y en todos los escenarios de la democracia representativa o participativa.  Como compendio de ilusiones o demandas, lo que se está acopiando son insumos para una elaboración posterior o paralela que discrimine lo que puede ser materia en los temas y subtemas de la agenda bilateral gobierno-guerrilla y lo que es necesario incorporar en la "otra agenda hacia los cambios de fondo", que debe tramitar el conjunto de la sociedad para que la construcción de paz sea un proceso sólido y continuo en los próximos 20 años.
 
Simultáneamente con las mesas macrorregionales, en el último mes se han multiplicado los eventos de apoyo a las conversaciones de paz. La Marcha Patriótica y la Ruta Social por la Paz promovieron movilizaciones que reunieron en diversos regiones a varias decenas de miles de personas (200.000 según los organizadores); foros, encuentros, mesas temáticas, audiencias se vienen programando por todo lado, a menudo sin  coordinación entre sí. Pero todo esto facilita la puesta en marcha de los mecanismos de participación previstos como parte de esta fase del proceso, que debe culminar con un pacto de terminación del conflicto y hacia la construcción de la paz. No se puede olvidar que la cumbre de alcaldes y gobernadores, que se reunió en Bogotá y en Florencia, se ha convertido en un escenario de gran potencialidad para la paz.
 
Según las especulaciones en boga, la mesa de La Habana promoverá mecanismos de participación que atiendan a los diversos canales que se están construyendo: aportes por Internet, pequeñas delegaciones calificadas y multisectoriales que viajen a Cuba y una comisión especial para la participación que se integre con las comisiones de paz del Congreso, delegados de la Marcha Patriótica, de los gremios empresariales rurales, iglesias, Mesa de Unidad Agraria, grupos étnicos, mujeres y otros representantes de sectores sociales que forman parte del Consejo Nacional de Paz. Las mesas técnicas temáticas y el apoyo del PNUD, de Fescol y otros centros de pensamiento seguirán siendo indispensables para compilar relatorías y facilitar la organización de decenas de miles de propuestas que van a llegar entre noviembre del 2012 y mayo del 2013.  A los temerosos del desorden de la participación hay que invitarlos también a estos espacios y recordarles que en el principio de algo nuevo siempre está el desequilibrio o...  el caos (buuu).