El tumbao de Beethoven

El tumbao de Beethoven


El tumbao de Beethoven
3 de octubre de 2012, 06:47 pm

El tumbao de Beethoven de Fabio Martínez (2012) es una novela como un homenaje a la banda sonora no solo de Cali sino del país entero de los setenta con la salsa, los boleros y músicos como Lucho Bermúdez. Y esto sucede como en sus libros anteriores en los cuales se ocupa de Balboa e Isaacs, que en esencia se constituyen más que en dos grandes aventuras, en realidades con incidencias sociales importantes. Con ambos habla de los hijos de Balboa y del Paraíso pensando en la forma como estas historias se proyectan en el tiempo como personajes. Pero hay que reconocer que la fiesta sí fue en Cali. Y por lo mismo el autor se refiere a su obra como una novela caleña porque esta ciudad se convierte en el lugar de la celebración.

De todas maneras la novela tiene un compromiso fundamental con la memoria y con el lenguaje popular. Y en este sentido unen en ella imaginación e historia como la forma de adentrarse en las verdades esenciales de nuestra identidad. Están allí las memorias del escritor que se convierten en memorias de su ciudad y de una época. Y esto llama la atención porque en tales casos no se trata de la visión del yo sino de este con relación a su contexto sociocultural. Con eso quiere decir que dicha novela se construye con el destino de cada uno de los personajes como miembros de un conjunto social.

Por eso Carlos Fuentes afirma que imaginar es recordar. Y creo que también pensar como lo expresaron Camus y Sartre. Y digo esto porque es lo que hace el escritor a través de su literatura al crear una obra que parte de sus raíces culturales y sociales. Desde el título, el autor pone sobre el tapete algo como que es posible ser moderno y hasta posmoderno y auténtico a la vez.

A través de varias décadas se ha hablado de Cali musical como un tema que no paramos de imaginar a manera de ideal, y que se ha vuelto inagotable como hecho sociocultural que esta novela pretende cerrar. Y en este sentido, se construye a partir de una tradición para decir qué ha ocurrido después, y en ello sus grandes alcances como visión real de un fenómeno.

El autor hace del relato una pasión y estremecimiento de una generación, dados por alguien que ha mirado esta urbe como referencia constante a través de muchos de sus recorridos por el mundo. Su deseo es apenas aludir a una realidad en la cual la gente está de por medio.

Por eso creo que esta novela muestra cómo la grandeza de una región contruída con sus melodías, ha salido airosa y enriquecida con su propia experiencia.

Quiere decir que la música si fue una coraza para defenderse. Y por eso hay un capítulo con un título significativo: “Diablo tú no puedes conmigo”. Su principal preocupación, ser fiel a la voz regional como aparejándola con la música y el alma de la gente. Hablar para esta significa aferrarse a su identidad. Y esta también es música.

Es un relato con la madurez del escritor. Los años setenta fueron de turbulencia política, y dentro de la cual la música posee un significado especial como lo expresa esta obra. Escrita a través de un hilo muy delgado que sobrepasa a sus propios antecedentes, como reconociendo que se hace imposible hoy ser original porque tenemos una tradición que nos determina. Escrita a manera de collage con diferentes estilos que marcan distintos momentos de la historia.

Por Alonso Aristizábal