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'Latinoamérica, una tarea pendiente para México': Enrique Peña

Presidente de México irá a Brasil, Chile, Argentina y Perú, antes de su posesión en diciembre.

En México se respiran aires de cambio. Los mexicanos desean un cambio económico que lleve hacia un mayor crecimiento y genere más empleos. Un cambio que provea mayor tranquilidad y restablezca la seguridad y la paz. Un cambio hacia el diálogo político. Un cambio que permita poner fin a la polarización que ha permeado a la sociedad y reconstruya la imagen de México ante los ojos del mundo. Dicho cambio es una tarea que asumiré en mi gobierno: convertir a México en un país dinámico y de liderazgo responsable.

Quiero hacer de nuestra política exterior un motor de desarrollo; particularmente en lo concerniente a nuestras relaciones con Latinoamérica y el Caribe. Históricamente, México ha sido un actor responsable y activo en la región y ahora ha llegado el momento de renovar con gran énfasis esta tradición. Cultural, económica y políticamente, México siempre ha estado unido a este grupo de países hermanos, y en el futuro inmediato estoy convencido de que deberá seguirlo estando, pero de una manera más estrecha, eficaz y focalizada. México está preparado para retomar su importante lugar en el concierto panamericano y yo, como presidente, estoy listo para encabezar tan indispensable esfuerzo.

Una de mis prioridades será recuperar los espacios y la presencia de México en América Latina y el Caribe; nuestro país no puede darse el lujo de quedar al margen de las grandes oportunidades de desarrollo que posee la región como polo de creatividad y progreso dentro del universo de las economías emergentes.

Tengo muy claro el camino. Primero, debemos fortalecer nuestra propia economía y nuestras instituciones democráticas. Un país que no tiene su casa en orden no puede aspirar a tener una voz legítima más allá de sus fronteras. Mejoraremos las condiciones económicas del país, logrando un crecimiento incluyente, de tal forma que el ingreso de los mexicanos no solo sea suficiente para vivir, sino también para tener aspiraciones y proyectar un futuro.

Para ello implementaremos reformas estructurales, como la energética, la fiscal, la laboral y la de seguridad social. Reformas que sienten las bases para crecer a la par de otros países latinoamericanos, ejemplo de que una mayor tasa de crecimiento e inclusión sí es asequible.

En segundo lugar, tenemos que asumir, como país, un rol de mayor responsabilidad en las distintas organizaciones regionales y multilaterales. En particular, en la Alianza del Pacífico, al lado de Colombia, Perú y Chile, la cual considero un instrumento de gran potencial para la región. Es hora de que intensifiquemos con estos países hermanos un proceso de integración comercial y económica que nos permita una mejor vinculación comercial con Asia-Pacífico, sobre la base de los acuerdos comerciales bilaterales existentes entre los Estados parte.

En tercer lugar propongo ampliar las alianzas estratégicas que México tiene en la región con el fin de abrir nuevos mercados y formar lazos mutuamente benéficos que trasciendan lo económico y lleven a una mayor cooperación en áreas tan estratégicas como la lucha contra el crimen organizado y el narcotráfico, un flagelo cuyos tentáculos han comenzado a expandirse por todo el continente. Contra ese cáncer que siembra el miedo y la violencia en nuestros países no se puede tener pacto ni tregua; y para confrontarlo eficazmente es esencial una cooperación estrecha y una coordinación a nivel regional.

Por último, quiero enfatizar que como presidente de México voy a privilegiar instrumentos de cooperación más efectivos con América Latina y el Caribe, puesto que cada uno de nuestros países enfrenta retos de los cuales todos los demás podemos aprender. Debemos buscar maneras de compartir experiencias y construir frentes comunes. En este sentido, Colombia representa un ejemplo exitoso de lucha contra la violencia y la criminalidad organizada bajo el marco de la institucionalidad y la democracia.

El futuro de las democracias y las economías latinoamericanas deslumbra hoy al resto del mundo. Tenemos una población joven, educada y capacitada, gozamos de recursos naturales muy valiosos y poseemos un espíritu de trabajo emprendedor. Es mi compromiso como próximo presidente de México recuperar el tiempo perdido en nuestras relaciones con la región y forjar una nueva era de cooperación entre nuestros países.

Agenda de Peña Nieto en Colombia

Un impulso de la agenda comercial bilateral y la garantía de que se mantendrán los acuerdos de cooperación institucional en seguridad y de cooperación son los ejes de la agenda.

Este martes, Peña Nieto llega a la Cancillería sobre las 9:45 a.m. Será recibido por la Canciller y el ministro de Comercio Exterior, Sergio Díaz-Granados. Luego se trasladará a la Casa de Nariño, donde se le rendirán honores y se reunirá con el presidente Juan Manuel Santos.

¿Por qué es importante para Colombia?

Entre los temas fijados para el encuentro en palacio se destacan la revisión del tratado de extradición entre los dos países y la cooperación en seguridad y lucha contra el narcotráfico. México y Colombia también colaboran con países de Centroamérica en el combate del narcotráfico, por lo que se espera que ese sea otro de los asuntos que se aborden.

El avance de la Alianza del Pacífico, grupo de integración profunda de Colombia, México, Chile y Perú, será también tema de la conversación.

Antes de partir, Peña Nieto se reunirá con empresarios, con quienes revisará el estado del intercambio comercial entre los dos países y analizará posibilidades de inversión.

El intercambio comercial de Colombia con México ascendió a 4.318 millones de dólares en los primeros siete meses del año, un aumento de 798 millones respecto a igual periodo del 2011.

Dicho incremento, sin embargo, no obedece a un movimiento equilibrado en las exportaciones mutuas, pues el aumento de las ventas mexicanas a Colombia fue de 740 millones de dólares, mientras que en sentido contrario solo subieron 58 millones de dólares.

Esa diferencia en las corrientes comerciales llevó al déficit bilateral colombiano a 3.391 millones de dólares, el más alto registrado con país alguno, al superar en casi 600 millones de dólares al que tiene Colombia con China.

Con México, como señaló el presidente de Analdex (gremio de los empresarios del comercio exterior colombiano), el déficit de la balanza comercial es estructural. Varios observadores señalaron que la brecha comercial con la economía mexicana tiene su origen en el llamado acuerdo del G-3 (Colombia, Venezuela y México), cuyo objetivo era darles fluidez a las importaciones y exportaciones de la triada de países, pero la exclusión del sector agropecuario, en el que Colombia tiene buenas posibilidades, y la desgravación arancelaria para vehículos, autopartes y electrodomésticos, que favoreció a la industria mexicana, puso en desventaja al mercado colombiano. Después de años de peticiones para profundizar dicho acuerdo y tras producirse el retiro de Venezuela, México accedió a renegociarlo.

Algunos bienes del agro y la agroindustria quedaron en mejores condiciones para ingresar al atractivo mercado mexicano, lo mismo que un puñado de bienes de la manufactura, pero esto aún no se refleja en mayores ventas generalizadas de exportadores colombianos.

Entre enero y julio, por ejemplo, aumentaron los despachos de azúcar de 1 a 14 millones de dólares, aunque este monto es menos de la mitad que el registrado en igual periodo del 2010. La mayoría de renglones de la industria liviana, por su parte, tuvieron retrocesos. En conjunto, bajaron de 169 a 156 millones de dólares.

Enrique Peña Nieto
Especial para EL TIEMPO

Publicación
eltiempo.com
Sección
Mundo
Fecha de publicación
18 de septiembre de 2012
Autor
ENRIQUE PEÑA NIETO

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