La Tatacoa, un desierto en disputa

La Tatacoa, un desierto en disputa

Declaratoria de zona protegida ha despertado suspicacias en los 7.500 habitantes de la región.

5 de septiembre de 2012, 04:09 pm

El tesoro mejor guardado en el desierto de la Tatacoa lo conforman sus bosques secos tropicales: una poderosa fuente vegetal que ayuda a limpiar al planeta de los altos niveles de carbono emitidos por los países industrializados, que hace años sobrepasaron los límites permitidos en el acuerdo de Kioto, y que ahora entregan compensaciones económicas a las naciones y organizaciones que conservan estos ecosistemas que absorben la contaminación que sale de Estados Unidos y Europa.

El desierto de la Tatacoa, declarado Parque Natural Regional en el 2008, este año se alzó con el galardón ambiental internacional Conciencia de Biosfera ‘José Celestino Mutis’ que será entregado el próximo 14 de septiembre a la Gobernadora Cielo González Villa  en la ciudad de Cádiz, España.

Pero el tema de la declaratoria de zona protegida y menos el premio internacional alteran la tranquilidad acostumbrada de los villaviejunos (nacidos en el municipio de Villavieja- Huila) y por el contrario, ha despertado suspicacias en los 7.500 habitantes de esta cálida región, donde no cae una gota de lluvia desde hace 4 meses. El último chubasco fue el primero de mayo.

Aquí aseguran que sólo les hablaron del proyecto de parque natural regional este año pero que las intenciones de la declaratoria van más allá de los intereses ambientales.

“Durante cuatro años nunca la CAM, ni la gobernación plantearon un debate abierto, no informaron, ni promovieron la organización de las comunidades para afrontar lo que significa una declaratoria de esta magnitud que incluso ya ganó premio internacional. Pero como siempre, la organización tuvo que surgir de la misma gente”, protesta  Abelardo Soto Roa, campesino y líder de la comunidad que lidera la defensa de este territorio.

El acuerdo 017 emitido por la Corporación Autónoma Regional del Alto Magdalena (CAM) en el 2008 declara 56.576 hectáreas en esta región como una zona protegida que abarca 6 veredas de Villavieja (Doche, La Chivera, Líbano, Cabuyal, Palmira y Cuzco) y dos y seis veredas, respectivamente, de los vecinos municipios de Tello y  Baraya.

“Bajo la figura de Parque Nacional Regional estas tierras salen del comercio y es únicamente la CAM que tendría derecho a la propiedad. Así, la gente no puede vender sus predios, ni hacer mejoras. La agricultura se tipifica y es ilegal por tratarse de una zona protegida. La ganadería también queda prohibida; pero resulta que estas son las actividades número uno para la seguridad alimentaria del campesino”, denuncia la abogada Diana Paola Valenzuela, representante legal del Comité de afectados por la Declaratoria del Parque Regional Natural de la Tatacoa.

Aunque luego, en una resolución posterior del consejo administrativo de la CAM (del cual hacen parte su director, la gobernadora y  representantes del gobierno nacional), la zona de reserva se redujo a 35. 800 hectáreas, hay reglamentado un anillo de amortiguación de 5 kilómetros más de extensión sobre el cual tampoco puede haber actividades humanas.

Según la CAM, las afectaciones directas recaerían sobre 97 familias que suman 500 personas, el 8 por ciento de la población campesina de la población campesina de la región;  pero según las comunidades, en realidad,  el 90 por ciento de la población pierde autonomía sobre el territorio, y queda abierta la posibilidad del ingreso a recursos privados.

“Esto va camino a volverse como el Tayrona en Santa Marta, que con la disculpa de zona protegida le entregaron la región a los grandes consorcios hoteleros y a los campesinos tradicionales los arrinconaron hasta que les compraron a precio de huevo”, protesta el concejal de Villavieja Carlos Alberto Cortés.

En el acuerdo la CAM hace referencia a la ‘Ecoregión de la Tatacoa’ y expone un completo inventario de las especies de flora y fauna que deben ser protegidas y resalta la importancia del escenario como centro de investigación mundial de la paleobiodiversidad y epicentro para la realización de estudios geocronológicos, entre otros aspectos científicos que se realizan en el desierto. 

Pero los Villaviejunos dejan claro que no se oponen a que el desierto sea declarado zona protegida. Por el contrario reconocen que necesita intervención urgente  y que hay especies amenazadas.

“Las comunidades exigen ser incluidos dentro de los proyectos para su región:  que les permitan desarrollar la seguridad agroalimentaria y que sean parte de  las compensaciones que entregan los programas de red de pagos por servicios ambientales, que otorgan recursos, capacitación y apoyo internacional para las regiones que por sus avances en la protección del medio ambiente están contribuyendo a diezmar las emisiones de gas carbónico que destruyen la capa de ozono que produce el efecto invernadero”, observa la abogada Valenzuela.

En una acalorada reunión llevada a cabo la semana pasada entre autoridades y comunidad, la CAM cedió es un punto que hasta ahora había sido un inamovible: La entidad aceptó que la categoría para la región puede ser modificada de Parque Natural Regional a Distrito de Manejo Integrado lo que le permitiría a la gente cultivar, realizar ganadería ordenada y responsable y comercializar sus predios.

Por otro lado, planeación departamental informa que dentro de las proyecciones para el desierto de la Tatacoa están la construcción de hoteles en el pueblo, acondicionar zonas para acampar y parqueaderos, así como la construcción de  un observatorio científico de alta tecnología que será apoyado por la Universidad de Antioquia.

"Este observatorio tendrá un costo de 40 mil millones de pesos y convertirá a esta región en epicentro de la investigación en astronomía", dice Armando Saavedra, secretario de Planeación del Huila.

La CAM responde

La declaratoria de Parque Natural Regional se hizo luego de serios estudios adelantados desde el 2006 por la Universidad Surcolombiana y entidades de investigación ambiental, asegura la corporación.

“Ninguna familia va a salir de sus predios y no es cierto que se tenga que desplazar la gente. Cómo tampoco es cierto que la declaratoria no esté socializada. Ha sido tan conocido el tema por las comunidades que hay proyectados dos grandes reservorios para la región y ya se están ejecutando proyectos productivos con la gente", dice Rey Ariel Borbón, director de la CAM.

El funcionario desmiente la llegada de grandes capitales privados y por el contrario asegura que a la región la declaratoria le traerá progreso.

“La prioridad de la CAM y la Gobernación es desarrollar un turismo organizado. El  desierto es una potencialidad y factor de desarrollo para la gente de la región. Hay que prepararse para las exigencias del visitante y esta región recibe más de 100 mil visitantes al año. Con ayuda de el Sena vamos a capacitar y ha preparar a la gente los cambios que son positivos”, concluye el funcionario.

John Montaño
Corresponsal de EL TIEMPO