'Paz en zona esmeraldera está resquebrajada y deteriorada': Carranza

'Paz en zona esmeraldera está resquebrajada y deteriorada': Carranza

Así lo reveló el zar de las esmeraldas en un documental publicado en el canal Al Jazeera.

'Paz en zona esmeraldera está resquebrajada y deteriorada': Carranza
8 de julio de 2012, 03:07 am

En el programa del canal de TV internacional, Víctor Carranza dijo que la paz firmada hace más de 20 años “no se mira con respeto y eso es grave”.

EL TIEMPO publicó las cumbres que han realizado en el último año los esmeralderos para evitar que reviva la ‘guerra verde’.

En el documental, el periodista y escritor Pedro Claver Téllez advirtió que “detrás de Carranza hay personajes siniestros que están arañando el poder”.

El esmeraldero habló de su cáncer y dijo que hace seis años le diagnosticaron esa enfermedad en la próstata y hace dos años en el pulmón, pero que no se está tratando médicamente tales enfermedades. “Ya es hora de que mi Dios se acuerde de uno”, dijo Carranza.

Esmeralderos tratan de impedir nueva 'guerra verde'

Hace una semana asesinaron a líder de minas de Víctor Carranza. En medio de rumores de traiciones y el asesinato de líderes del occidente de Boyacá se han cumplido en el último año cuatro grandes cumbres de los esmeralderos más poderosos del país. Lo que buscan, con la bendición de la Iglesia católica, es evitar que reviva la 'guerra verde' que hace poco más de dos décadas dejó al menos 3.000 muertos.

La última reunión fue hace menos de cuatro meses, el 12 de marzo, en una caseta de Muzo (Boyacá) donde se reunieron todos los 'patrones' de las minas y se comprometieran a revalidar el pacto de paz firmado en 1990. Allí, rodeados de decenas de escoltas armados, aprobaron una nueva negociación.

"El que no esté de acuerdo con la paz es mejor que desocupe la región", sentenció ese día Luis Murcia, el 'Pequinés', uno de los más poderosos empresarios de la zona. Allí también llegaron el polémico 'zar' de las esmeraldas, Víctor Carranza, y Pedro Rincón, 'Pedro Orejas', que está en libertad después de una polémica decisión de un juez de Tunja.

Todos se comprometieron públicamente a hacer valer el pacto de 1990, que en su momento frenó el rosario de asesinatos que cada semana se reportaban en las minas, en pueblos de Cundinamarca y en las calles de Bogotá.

Pero la cumbre de Muzo no frenó la sangría. De hecho, hace una semana fue asesinada una de sus protagonistas: Mercedes Chaparro, gestora de paz y mano derecha de Carranza. Hombres de camuflado la mataron a tiros de fusil cuando entraba a una finca de la región. Ahora, entre los esmeralderos coge fuerza la idea de ofrecer una millonaria recompensa para quien dé pistas sobre los responsables.

Mientras tanto, entre las autoridades de la zona hay alerta. El coronel Miguel Fernando Roa, comandante de la Policía en Boyacá, aseguró que en el occidente de Boyacá se incrementó el pie de fuerza. "Aunque no tenemos información objetiva sobre una guerra, hay preocupación. Desplegamos el Escuadrón Móvil de Carabineros y tenemos una comisión judicial que investiga el crimen", dijo.

El alcalde de Muzo, Luis Carlos Salazar, aseguró que el asesinato hizo recordar el "vicariato de la violencia" de antes: "Hay mucha tranquilidad, pero ignoramos lo que está detrás", aseguró.

Carranza, en la mira

Autoridades y líderes de Boyacá hablan de decenas de atentados y muertes que tienen de trasfondo el aumento de los cultivos de coca y de los laboratorios en la zona y la pelea por los 'cortes' de esmeralda en las dos mayores minas de la región: La Pita, que controla 'Orejas', y Cunas, de Carranza y sus socios. Las dos son la base del negocio de las esmeraldas en Colombia, que mueve cada año 120 millones de dólares y del que viven al menos 13 municipios de Boyacá y Cundinamarca.

Carranza, a quien la Fiscalía investiga por declaraciones de varios exjefes 'paras', ha sido protagonista de primera línea en esas cumbres.

En la de marzo, según un video conocido por EL TIEMPO, afirmó que no quiere guerra. "No he asistido a algunas de las reuniones porque me parecía que todos llegábamos allá a decirnos mentiras (...) -dijo-. Eso se malinterpretó y se dijo que yo quería la guerra. Eso no es cierto. Yo sé muchas cosas, me las tengo que comer, me tengo que quedar callado", dijo Carranza, que se veía mejor de salud y sin el respirador con el que ha aparecido en otras ocasiones.

Dios D. González, otro de los poderosos de la zona, advirtió que "se escuchan comentarios y rumores sobre otra guerra (...). Eso hay que detenerlo". La explicación de esas frases quedó en evidencia en una reunión que se cumplió hace un año en la diócesis de Engativá, en Bogotá, y que tuvo presencia de la Iglesia. Allí, uno de los protagonistas de la 'guerra verde' de los 80, Helidenarco Escárraga, aseguró que había sido contratado para matar a Carranza en una de sus paradas en su finca en Melgar, supuestamente por la gente de 'Pedro Orejas'. También responsabilizó a este último por si algo le pasaba, después de su confesión. Escárraga fue asesinado en agosto del 2011.

'Orejas', en la cumbre de marzo, le dijo al 'zar', en tono fuerte y con un marcado acento boyacense, que no creyera en los "chismes". Las declaraciones de paz, sin embargo, no han parado los asesinatos.

El otro jefe de la zona

Socio de la pita, una de las minas más ricas

El contrapeso de Carranza lo lidera en las minas Pedro Nel Rincón. El esmeraldero fue absuelto por el crimen en el 2008 de Miguel Pinilla. Pese a que 3 testigos dijeron haber visto a Rincón disparar a plena luz del día, dos se retractaron. Fue capturado en un gran operativo y luego dejado en libertad. El Tribunal de Tunja lleva un año sin resolver la apelación. En el pasado, una fiscal admitió que recibió 150 millones de pesos para cerrar un proceso contra 'Orejas'.

REDACCIÓN JUSTICIA