Libros: En entrevista Óscar Alarcón Núlez

Libros: En entrevista Óscar Alarcón Núlez


Libros: En entrevista Óscar Alarcón Núlez
5 de junio de 2012, 08:07 pm

Panamá, capital de Colombia. Politécnico Grancolombiano y UDI. 290 páginas. 2012
En entrevista Óscar Alarcón Núñez
Fotografía: Nicolás Cadena

Alarcón, famoso por los 'Microlingotes' que publica en la revista Semana, se ha convertido en todo un experto en la historia de las relaciones entre nuestro país y Panamá. De ahí que haya publicado dos libros al respecto: Panamá siempre fue de Panamá y ahora Panamá, capital de Colombia. Sobre este último habló con nosotros.

¿Qué tanto nos hubiera convenido hacer de Panamá la capital de Colombia?
Panamá en el siglo XIX era un punto estratégico y lugar de tránsito. Nosotros declaramos nuestra independencia el 20 de julio de 1810 y Panamá (que entonces no era nuestra) la declaró el 28 de noviembre de 1821. La verdad fue que en los primeros tiempos de la dominación española Panamá estaba más vinculada a Lima que a la Nueva Granada, tanto que se le conocía como la "garganta del Perú". Se anexó a Colombia, por su propia voluntad, el 24 de febrero de 1822 por la admiración que le profesaban los panameños al Libertador y porque tenían conciencia de que era un territorio pequeño que necesitaba hacer parte de un país grande que le permitiera negociar con las potencias de entonces para construir un canal que uniera los océanos Atlántico y Pacífico.
Cuando el Libertador Simón Bolívar escribió su famosa Carta de Jamaica, el 6 de diciembre de 1815, ya vislumbraba la importancia Panamá y allí habla de lo bueno que sería que ella fuera para nosotros lo que Corinto era para los griegos. Luego, cuando convoca a las naciones que acababan de declarar su independencia a un congreso que se llamó Afictiónico, y que por su iniciativa se realizó en Panamá, dijo: "Parece que si el mundo hubiese de elegir su capital, el istmo de Panamá sería señalado para ese augusto destino, colocado, como está, en el centro del globo, viendo por una parte al Asía y por otra al África y la Europa". Desde entonces el Libertador vislumbraba el sitio estratégico en que se hallaba Panamá.
Haciendo parte Panamá de la Nueva Granada vino la fiebre del oro de California y las gentes, aún de los EE.UU. que venían de la parte este y de New Orleans, debían pasar por ese istmo, sin canal, haciendo transbordo, como también muchos chinos entusiasmados con la fiebre del oro y del comercio. Por eso en Panamá hay mucha inmigración china. Pero aquí descocíamos y estuvimos ausentes de ese fenómeno, estábamos dedicados a las interminables guerras civiles del siglo XIX. Éramos un país LP, con 33 revoluciones por minuto. Luego, mucho nos habría convenido darle a Panamá la importancia que jamás le reconocimos.

En últimas, ¿por qué no se pudo hacer que Panamá fuera la capital de Colombia?
Yo en mi investigación no hago futurología ni hago planteamientos sobre lo que pudo pasar y no pasó en cuanto a si Panamá hubiera sido capital de Colombia. Yo revelo documentos de esa propuesta, como a los que me he referido del Libertador. Hay más: en la asamblea constituyente de Rionegro de 1863, el general Tomás Cipriano de Mosquera presenta una ponencia muy completa de casi cuarenta páginas (documento manuscrito cuyo original poseo y que transcribo en el libro) en donde plantea que Panamá fuera la capital de Colombia con tesis muy importantes. Después revelo otro documento, que también poseo y que igualmente transcribo en el libro, que es una carta que desde Washington le envía el general Rafael Reyes a un amigo en donde le comenta el fracaso de la gestión que le encomendó el presidente Marroquín para que Panamá desistiera de separarse de Colombia. Reyes cuenta allí a su amigo que les propuso a los sublevados que Panamá fuera la capital de nuestro país con tal de anexarse nuevamente. A Reyes ni siquiera lo dejaron bajar del barco en que iba con otros comisionados del Gobierno. Les tocó seguir a Washington con la vana ilusión de que los recibiera el presidente Roosevelt o el canciller Hay. También fracasaron en ese propósito.

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