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'La justicia de Colombia no la debe impartir otro país': Minjusticia

Según Esguerra, la extradición es una herramienta de cooperación internacional.

Tras la polémica por el fugaz viaje de ocho meses de extradición del capo Phanor Arizabaleta -tercero del cartel del norte del Valle y capturado como uno de los más buscados del país-, el ministro de Justicia, Juan Carlos Esguerra, aseguró que Colombia no se puede declarar 'incapaz' de tener un sistema de justicia que funcione. Indicó que la extradición es una herramienta de cooperación internacional y no para que otros juzguen a los criminales a los que les 'tenemos miedo' en Colombia.

¿Es un riesgo de impunidad el que extraditados salgan en tiempo récord de las cárceles?

Creo que quienes tengan problemas con la justicia colombiana deben pagar sus deudas con la justicia colombiana. Pero me parece que sí es lo lógico que se haga un balance entre la gravedad, la trascendencia y los efectos maléficos que puedan haber producido los delitos en Colombia frente a los que deben enfrentar en otro país. Si son mucho más serios aquellos que se relacionan con Colombia, personalmente creo que deberían enfrentar nuestra justicia primero y luego irse.

¿El Gobierno está repensando las condiciones de envío de los extraditables?

Estamos en un momento, en un punto de inflexión donde todo lo que tiene que ver con la política antidrogas está siendo remirado, repensado, reanalizado, y probablemente vaya a conducir a unas modificaciones a nivel no solo nacional sino transnacional. El Presidente ha enviado este mensaje en declaraciones, y la idea que ha planteado el Presidente, él la discutirá en la Cumbre de las Américas.

¿Los narcos ya no le temen a la extradición como antes?

Sí y no. No le temen porque se percibe que en general las penas son menores que lo que solían ser hace algunos años. Pero la respuesta es distinta si miro hechos incontrovertibles como que en un trámite de extradición se siguen interponiendo todos los recursos imaginables para impedirla. Los casos en los cuales una persona acepta la extradición voluntariamente, lo que aquí llamaron "extradición exprés", son muy pocos.

Pero hay preocupación por casos como el de Phanor Arizabaleta...

Eso debe preocuparles a quienes entendieron la extradición como una figura que servía para que la justicia en nombre de Colombia la impartiera otro país, que es una forma como no debe verse la extradición. No puede ser que nosotros nos declaremos incapaces de tener un sistema de administración de justicia que funcione. La extradición es para la cooperación, para que unos países ayuden a otros, es para que uno diga: si él cometió delitos allá, se lo mando para que responda por ese delito. Pero no es para que digamos: si tengo un delincuente al que le tengo tanto miedo, entonces que se lo lleven.

¿Hay que revaluar la efectividad de la extradición?

La efectividad de la extradición no está en entredicho ni en tela de juicio. La experiencia demuestra hasta dónde ha sido eficaz, útil y un instrumento importante para una lucha que Colombia siempre reclamó como internacional y de cooperación contra el narcotráfico. Creo que ha venido ocurriendo, y que fácilmente puede percibirse en el mundo, una visión distinta en relación con el problema de la droga en la más amplia de las acepciones: como producción, consumo, flagelo, como problema de justicia. En otras palabras, el problema no está en la extradición sino en una profunda reflexión que se está haciendo en relación con el tema de las drogas.

¿Es decir que el ablandamiento de las penas tiene relación con un visión distinta del problema de la droga en el mundo?

Coincido en que hay un problema, una situación distinta. La pregunta es si el problema que tenemos está en la extradición o no. Yo no veo que haya problema en la extradición; veo que el problema de fondo está en la lucha contra las drogas y en las reflexiones sobre las situaciones de esta lucha en el mundo y en Colombia.

Hoy las cosas son distintas a cuando había la convicción de que al fenómeno de las drogas había que andarle con toda la dureza y había infinitamente más represión. Y como consecuencia de ese cambio de visión, es posible percibir que las penas son menores. No creo que sea gratuito ese cambio que se percibe, y probablemente esto siga teniendo efectos.

REDACCIÓN JUSTICIA
johalv@eltiempo.com

Publicación
eltiempo.com
Sección
Justicia
Fecha de publicación
2 de abril de 2012
Autor
REDACCIÓN JUSTICIA

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