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Luto en colegios de Cali por el homicidio de dos estudiantes

Los dos jovenes estudiaban en los colegios Nuevo Latir e Industrial Desepaz.

Una cinta morada en su camiseta escolar lucían ayer los más de 1.300 estudiantes del colegio Nuevo Latir, en el corazón del Distrito de Aguablanca. También hubo una eucaristía y una jornada de reflexión sobre el valor de la vida.

Y  en un mural los menores escribieron sobre su entorno y  plasmaron su dolor, rabia e impotencia por la muerte de uno de sus compañeritos en un incidente a la salida del plantel.

El menor, estudiante de séptimo grado, murió como consecuencia de las heridas que a cuchillo recibió al salir de clase. El colegio llevará luto esta semana por la muerte de uno de sus estudiantes.

De luto está también el colegio Industrial Desepaz, igualmente en el Distrito, por la muerte de un menor de 15 años, estudiante de décimo grado. Hacia el mediodía, al salir de clase, a poca distancia del plantel  y de su casa, fue muerto de un tiro en la cabeza.

La Policía detuvo a un  joven de 20 años  por este hecho. Y aunque fue dejado en libertad poco después, sigue vinculado a la investigación por el homicidio, y se procura la captura de otros dos. 

Ambos casos pusieron de presente la problemática de los menores y el entorno de violencia en que se mueven.

Elizabeth Viáfara, rectora del Industrial Desepaz, con 1.586 estudiantes en todas sus jornadas, expresa que "los docentes vemos con tristeza lo que está pasando, hay sentimientos de  impotencia, se busca brindarles algún saber, una educación para la vida, pero  los muchachos llegan con una carga emocional muy fuerte, de conflictos familiares, de barrio, pandillas, homicidios, desempleo en sus hogares. Un entorno difícil. A veces es muy duro llegar de vacaciones y ver un vacío, alguien que falta, y saber que  mataron a uno,  que fue detenido o que dejan las aulas para ayudar económicamente en su hogar".

Felipe Montaño, supervisor de educación en el oriente de Cali -donde se asientan 12 colegios  oficiales y más de un centenar de privados-   dice que la queja de los rectores se relacionan con la inseguridad alrededor de los planteles:  unos cinco estudiantes son atracados a diario.

"Se viven barreras invisibles, algunos estudiantes hacen parte de las pandillas y otros son víctimas", expresa.

Otro docente refiere que en estos lados un menor no puede estar al margen de esos grupos. "No puede ser solo, aislado, necesita alguna forma de protección de otro grupo", dice.

El secretario de Educación de Cali, Raúl Antonio Salazar Castaño, expresa que "son situaciones lamentables, presentadas afuera de las instituciones. Con la Policía se realiza la investigación y se revisa esta situación que afecta y duele a estudiantes, padres, docentes, a las instituciones, al sector privado, los medios. No se puede permitir que se sigan presentando hechos que afectan todas las estructuras de la ciudad".

También se resalta que no se puede generalizar la situación por estos dos casos entre más de 300 planteles públicos en Cali y unos 500.000 estudiantes entre colegios oficiales y privados.

El coronel Julián García, comandante del Distrito 4 de Policía de Cali, refiere que con docentes y padres se realiza un trabajo para incentivar labores preventivas y el fomento de comportamientos de convivencia, además de acciones operativas con registro, las que se incrementarán.

El rector del colegio Nuevo Latir Hugo Lozano, expone que en diciembre pasado el proyecto educativo Acuerdos para la Habitancia, que busca disminuir los índices de violencia en los planteles y su entorno a través de estrategias pedagógicas, artísticas y escuelas itinerantes, tuvo un reconocimiento internacional "pero este año no pudimos comenzar por falta de recursos, pues cada estrategia requiere recursos logísticos, físicos y económicos".

Y mientras las familias alistan el sepelio de sus hijos -el joven del colegio Nuevo Latir decía que quería terminar su bachillerato y ayudar a su familia en tanto que el menor del Industrial Desepaz soñaba con prestar el servicio militar y estudiar medicina forense- docentes y directivos tienen previsto una reunión con el secretario de Educación y Policía para tratar la problemática, y en la Alcaldía está previsto un Consejo de Seguridad donde se tomarán medidas para prevenir estos hechos que enlutan la educación en Cali.

De acuerdo con la Policía, este año han sido aprehendidos 615 menores, en tanto que el Icbf resalta que en los centros de rehabilitación Valle del Lili y Buen Pastor hay 587 menores.

Uno de los docentes refiere que "esto es un campanazo de alerta de la difícil situación que están viviendo los jóvenes estudiantes de la ciudad. Parece que está surgiendo un fenómeno afuera de las instituciones".

REDACCIÓN CALI

Publicación
eltiempo.com
Sección
Nación
Fecha de publicación
22 de marzo de 2012
Autor
REDACCIÓN CALI

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