Poeta del Magdalena reclama su derecho a andar descalzo

Poeta del Magdalena reclama su derecho a andar descalzo

Rafael Medina pretendía ingresar a la Gobernación del Atlántico, pero no un policía no lo dejó.

1 de marzo de 2012, 12:16 am

Así no puede entrar. ¡Póngase zapatos!". La advertencia de un agente de policía detuvo en seco al poeta y periodista Rafael Medina Brochero cuando pretendía ingresar a la Gobernación del Atlántico, el pasado 22 de febrero, para radicar una propuesta sobre la 'Travesía Bolivariana Tras los Pasos de Bolívar', que emprenderá a mediados de marzo. 
 
La razón para no permitirle el ingreso no era otra que la ausencia de calzado. Aunque le increpó al uniformado que lo respetara porque no estaba mal vestido y siguió de largo, el vigilante de la entrada volvió a cerrarle el paso. Después de una acalorada discusión de media hora a la que se sumaron tres policías, Medina finalmente pudo entrar al edificio, luego de la autorización de algún superior, pero no pudo ocultar su indignación.
 
El incidente, que se ha repetido en entidades bancarias, centros comerciales y hasta medios de comunicación, hizo que interpusiera una acción de tutela ante la Sala Penal del Tribunal Superior de Santa Marta contra la Policía y otras entidades públicas donde le han negado el acceso por no llevar puestos zapatos al considerar que le están vulnerando sus derechos a la igualdad y el libre desarrollo de la personalidad.
 
"Me tocó hacerle una solicitud al general Óscar Naranjo, director de la Policía, para que se protejan mis derechos porque con andar descalzo no le hago daño a nadie", dice Medina, quien viste completamente de blanco, con un pequeño sombrero de caña flecha, relojes rosados en cada muñeca y una bufanda tejida con el tricolor nacional.
 
A sus 50 años, este hombre oriundo de la vereda Las Flores, jurisdicción de Santa Ana (Magdalena), se declara un objetor de conciencia. Hace 20 dejó de usar zapatos porque lo considera una imposición de la sociedad y una atadura para su personalidad libre.
 
"Descalzo siento que le hago un tributo a la Madre Tierra. Es crear una simbiosis entre la tierra y mi cuerpo, el zapato de cualquier material es un aislante. Descalzo pretendo escuchar el sonido de la tierra y su lamento", dice Medina, cuyos pies callosos y curtidos demuestran la veracidad de sus palabras.
 
Ahora que se prepara para recorrer Venezuela, Perú, Ecuador, Bolivia y Colombia, en un automóvil con parlantes en el techo, para  recitar poesía en los parques, plazas y escenarios abiertos como parte de la Travesía Bolivariana, espera no encontrarse con tropiezos por sus pies desnudos.

Paola Benjumea Brito
Corresponsal de EL TIEMPO
Santa Marta