La anestesiología, una de las profesiones de mayor responsabilidad

La anestesiología, una de las profesiones de mayor responsabilidad

La SCARE ha liderado en Colombia importantes campañas por la seguridad del paciente

La anestesiología, una de las profesiones de mayor responsabilidad
24 de febrero de 2012, 08:32 pm

Varios años de estudio, el compromiso de cuidar a los pacientes antes, durante y después de una cirugía y el estrés laboral causado por largas jornadas de trabajo, convierten al anestesiólogo en sujeto de una labor exigente, que poco se reconoce, pero de gran importancia para el bienestar de las personas.

En las manos y el conocimiento de los anestesiólogos se deposita la responsabilidad más importante en un acto quirúrgico, velar por la seguridad y  la vida de los pacientes. Pocas personas se atreverían a asumir éste reto, más aún cuando la labor implica un alto riesgo para la salud y el buen nombre del especialista.
Alcanzar ese punto no es fácil, implica dedicar alrededor de diez años de estudio. Primero deben cursar seis años de medicina, prestar un año de servicio social obligatorio y luego especializarse tres años en anestesiología; incluso algunos se subespecializan un año más en diferentes ramas. A pesar de esto, los constantes avances científicos y tecnológicos los obliga a estar en educación continua a lo largo de sus vidas.

Por su exigente formación los anestesiólogos se convierten en expertos en  producir inconsciencia, amnesia e inmovilidad para permitir que el cirujano realice su tarea. Asimismo, son los encargados de suministrar analgesia a los pacientes y de vigilar el correcto funcionamiento de todos los órganos vitales durante los actos quirúrgicos.

La intervención del anestesiólogo comienza mucho antes de la cirugía, cuando recibe al paciente en su consultorio y determina tras un exhaustivo análisis cómo administrar la anestesia a esa persona. Durante la consulta preanestésica el paciente y el anestesiólogo establecen una comunicación que les permite a ambos resolver cualquier duda que surja y que puede ser fundamental para garantizar los buenos resultados de la operación.
Posteriormente, durante el procedimiento quirúrgico permanece atento a los monitores que registran la presión arterial, la respiración y el ritmo cardiaco del paciente; también dirige las transfusiones de sangre, la aplicación de líquidos y, de ser necesario, es el encargado de emplear las técnicas de reanimación recomendadas por el Comité Nacional de Reanimación de la Sociedad Colombiana de Anestesiología y Reanimación (SCARE).

Debido a que su labor consiste en cuidar e intervenir a los pacientes antes, durante y después de un acto quirúrgico se ha denominado a éste enfoque de la anestesiología medicina perioperatoria.

El concepto de medicina perioperatoria también ha llevado a una división de responsabilidades y a un complemento de saberes entre el cirujano y el anestesiólogo, generando un mayor cuidado médico para el paciente.

"Gracias a que cada vez son más exigentes las normas de seguridad en cirugía, y que la tecnología, los dispositivos, los medicamentos y la formación del talento humano en anestesiología están en constante progreso, hoy en día es posible realizar operaciones de corazón, de cerebro, extraer tumores o trasplantar órganos y tejidos, procedimientos que en épocas pasadas se consideraban imposibles de realizar. A pesar de que ninguna de éstas circunstancias es por sí misma razón de mortalidad operatoria, un error puede ser fatal, y esa responsabilidad recae sobre nuestros hombros", asegura Yazmín Higgins Turbay, MD, presidenta de la SCARE.

El estrés laboral

Las largas jornadas laborales en las que transcurren las vidas de estos especialistas, casi todo el tiempo dentro de un centro hospitalario, y la presión que conlleva su actividad, ha generado que un alto porcentaje de anestesiólogos sufra de estrés laboral.
El Síndrome de Burnout o agotamiento profesional, como se ha denominado a esta enfermedad, se caracteriza por el decaimiento emocional, la despersonalización y la realización personal disminuida.

Un estudio elaborado por la Sociedad Mundial de Sociedades de Anestesiología demuestra que las funciones de los médicos son más pobres si trabajan en lapsos sobreextendidos o de noche. Estos patrones de trabajo disminuyen el estándar de cuidados y aumenta los gastos del cuidado de la salud. Por eso los expertos recomiendan minimizar la cantidad de trabajo en horas de la noche y definir reglas claras para el número de horas máximo en cada turno de trabajo.

Adicionalmente, los altos costos para estudiar la especialidad y la obligación de cancelar las deudas adquiridas durante su etapa de formación llevan a los profesionales en anestesiología a trabajar intensamente. En promedio, el costo total de su preparación es de casi 400 millones de pesos.

Teniendo en cuenta la capacidad de pago de los anestesiólogos graduados se ha determinado que a estos profesionales les toma en promedio 116 meses, casi 10 años, pagar las deudas adquiridas durante su formación.

Otra de las obligaciones que deben cumplir los anestesiólogos, así como otros profesionales de la salud, de acuerdo con las exigencias de la Ley, es cancelar periódicamente un seguro para protegerse en caso de ser vinculados a hechos de responsabilidad médica. Cuenta que deben asumir aún cuando es evidente que su trabajo está encaminado a procurar el bienestar de los pacientes. 
A pesar de este panorama, los anestesiólogos consideran que son más las razones por las cuales la anestesiología es una de las profesiones más gratificantes del campo médico. Sin embargo, son consientes de la responsabilidad y las implicaciones que trae asumir esta labor, las cuales muy pocos reconocen, incluso los mismos pacientes.

La Revista Colombiana de Anestesiología llega a los 40 volúmenes

de Anestesiología, celebrado en Bogotá, se presentó ante la comunidad académica y científica de la región la primera edición de la Revista Colombiana de Anestesiología (RCA).
Con tan sólo 600 ejemplares en su primer número, algunos miembros de la SCARE dudaron de su viabilidad por considerar que no existía una producción suficiente de investigaciones que alimentara sus páginas. Sin embargo, la historia ha demostrado lo contario y a pesar de los temores que se suscitaron en un principio, la Revista se ha publicado desde entonces año tras año sin interrupción.

Tal ha sido el éxito de la RCA que se encuentra clasificada por la Base Bibliográfica Nacional de Revistas Especializadas en Ciencia, Tecnología e Innovación (Publindex), de Colciencias, en categoría A2 y en SciELO Colombia, una biblioteca electrónica que cubre una colección selecta de revistas científicas en todas las áreas del conocimiento. También hace parte de reconocidos índices internacionales de literatura científica como LILACS, EBSCO, Imbiomed, Index Copernicus, Redalyc, LICOCS, Latindex e Informe académico (Gale Cengage Learning).

Asimismo, a partir de éste año la SCARE cuenta con una prestigiosa alianza con la editorial Elsevier, la cual se encargará de actualizar en cada edición los contenidos de la página web (www.revcolanest.com.co). Esta labor permitirá que la RCA sea la única revista colombiana cuyos artículos, en español e inglés, sean accesibles a través de las plataformas ScienceDirect y Scopus, líderes mundiales en la publicación de revistas y libros de carácter científico.

Adicionalmente, para celebrar los 40 volúmenes de la RCA, sus lectores también tendrán la oportunidad de consultarla a través de un aplicativo para Ipad y Iphone, y próximamente en cualquier otro dispositivo Android. El propósito es que la Revista vaya al ritmo de las nuevas tecnologías y que el conocimiento esté al alcance de todas las generaciones.

Para Javier Eslava-Schmalbach, MD, editor de la Revista Colombiana de Anestesiología, "el apoyo sustancial que la Sociedad Colombiana de Anestesiología y Reanimación le ha dado a la Revista ha permitido que aumente la visibilidad de los autores que en ella publican, ya que en su versión online recibe entre 3500 y 4000 visitantes por mes, provenientes de 40 a 50 países de todo el mundo. Esto ha facilitado el contacto de los investigadores con sus pares en otros países para la elaboración de nuevas propuestas editoriales, un  impulso que le hacía falta a los autores de la región".

Asimismo, el Dr. Eslava considera que "se han dado grandes pasos transformadores en los últimos años gracias a los casi 40 años de historia y de esfuerzos sobre los que fue construida la publicación. Sin embargo, aún hace falta recorrer el camino hacia la entrada de la Revista en otras grandes bases de datos internacionales y su ascenso en el factor de impacto a los primeros cuartiles de indexación, que esperamos ocurra muy pronto; una tarea que nos toca seguir construyendo entre todos".