El bogotano Alfonso Ujueta completó una colección de 4.000 monedas

El bogotano Alfonso Ujueta completó una colección de 4.000 monedas

Su afición lo llevó a estar 16 años tras una moneda. Su 'templo' está en Chapinero.

El bogotano Alfonso Ujueta completó una colección de 4.000 monedas
4 de febrero de 2012, 02:14 am

La 'Cocobola', una moneda con la cara de Soledad Román de Núñez, la esposa del expresidente Rafael Núñez, que fue producida por una casa en Nueva York y que despertó polémica durante 1887 por haber acabado con la tradición de inmortalizar a los personajes relacionados con la libertad, es uno de los tesoros que guarda un estrecho local del tradicional Centro Comercial Avenida Chile, antiguo Granahorrar.

En el tercer nivel que se alza sobre la calle 72, Alfonso Ujueta, un hombre al que sus canas podrían equivaler a su sabiduría en la numismática, exhibe miles de monedas y billetes en vitrinas transparentes. 'Moneda dura' nació al tiempo que el centro comercial hace 26 años, época en la que Ujueta ya había renunciado al banco para el que trabajaba y había decidido a sumergirse al mundo del papel moneda.

La afición empezó en su juventud, cuando encontró en una maleta, 50 monedas de su abuela que se distribuían cuando Colombia se llamaba la Nueva Granada y Estados Unidos de Colombia.

Desde esa época dedicó sus fines de semana y lo que le quedaba libre del sueldo, a comprar estas piezas.

"Se convirtió en un pasatiempo que me llevó de pueblo en pueblo a buscar las monedas que se emitían cada año, pues en ese entonces pueblos como Facatativá, Zipaquirá y la Mesa tenían sus propios lugares para producirlas", contó Ujueta, que no se perdía una sola convención en el extranjero. De hecho, procuraba viajar una vez al año a Europa para encontrar novedades.

Para conseguir una moneda de 1868, Ujueta completó casi 16 años. "La tenía un hombre que no quiso vendérmela, pero años después de que murió y luego de insistir repetidas veces, su familia decidió entregármela por una suma de dinero", señaló el coleccionista que alcanzó a reunir más de 4.000 ejemplares. Por una pieza alcanzó a pagar hasta 3 millones de pesos.

Sin embargo, atrás quedaron los viajes para conseguir nuevas adquisiciones, pues hoy acude al Internet con el que mantiene contacto con coleccionistas de Estados Unidos. "No solo reunirlas, sino venderlas se ha convertido en una manera de vivir y de pasar el tiempo sabroso", dijo, pues a su local llegan hasta ministros en busca de monedas que solo las consigue Ujueta.

REDACCIÓN BOGOTÁ