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El árbitro que echó a Pelé vive en Usaquén

Guillermo 'Chato' Velásquez, lejos del traje negro, es uno de los vecinos más conocidos del barrio Villas del Mediterráneo.

Cuenta con 79 años y 298 días de vida, un trasplante de riñón y 733 partidos de fútbol dirigidos en Colombia. Esa es la vida de Guillermo 'Chato' Velásquez, el árbitro colombiano que, a punta de carácter, autoridad y mucho pito, se ganó un pedazo de la historia del fútbol colombiano.

Este pereirano de nacimiento dirigió su primer juego el primero de octubre de 1957, y con el paso de los años fue ganando 'cancha' y abrió la puerta internacional para que otros colegas, como Óscar Julián Ruiz, dirigieran partidos mundialistas.

De ese carácter y temperamento, Velásquez tomó una de las decisiones más controvertidas y recordadas por comentaristas deportivos y aficionados: expulsar de la cancha a Edson Arantes do Nascimento, Pelé, también llamado O Rei. El miércoles 17 de julio de 1968, el Santos de Pelé saltó a la cancha del estadio El Campín para enfrentar a la Selección Colombia, que jugaría los Olímpicos de 1968, en México. De la memoria del 'Chato' aún no se borran la patada y el escupitajo que recibió de Lima -capitán del Santos y concuñado de O Rei-, por no invalidar un gol colombiano.
Tampoco se esfuman las groserías en portugués dichas por Pelé cuando no le sancionó un supuesto penalti en el minuto 42 del primer tiempo.

A ambos los sacó del juego, pero la expulsión de Pelé fue la que desató la ira del público: "Me insultaron y me golpearon casi 25 personas".

Después de ese episodio, hoy sólo queda una amistad entrañable entre el 'Chato' y O Rei, que se materializó en el Hotel Plaza de Copacabana, en Río de Janeiro, cuando Pelé le dijo "Oh, Velásquez bandido", y lo abrazó. Eso sí, a pesar de la estrecha amistad, el 'Chato' dice: "Nunca me arrepentiré de haber echado a Pelé".

Ahora, con el pito entre el cajón, Guillermo es un reconocido vecino de Villas del Mediterráneo, en Usaquén. Por las mañanas, se le ve solitario caminar por el parque de La Vida, en la calle 159 con 14.
Los domingos ya son conocidas sus visitas a la iglesia de Santa María del Cedro. Pasó de las canchas, a la vida de barrio.

 

Publicación
eltiempo.com
Sección
Bogotá
Fecha de publicación
29 de octubre de 2011
Autor
Iván Peña Barrera Redactor de EL TIEMPO ZONA

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