'Por mi culpa se murió Steve Jobs', dice el páncreas

'Por mi culpa se murió Steve Jobs', dice el páncreas

El asesor médico de EL TIEMPO entrevistó a este organo vital, pero del que poco se habla.

'Por mi culpa se murió Steve Jobs', dice el páncreas
25 de octubre de 2011, 11:46 pm

No es un órgano glamuroso ni de los más publicitados del cuerpo. Tampoco está en la boca de la gente cuando busca a un médico. Nadie dice "doctor me duele el páncreas". Es lo que se podría llamar un órgano anónimo, del que sólo se toma conciencia cuando molesta. 

Hoy, el páncreas quiere dar la cara, no sólo para reivindicar su función, vital para el cuerpo, sino para explicar por qué el cáncer que lo ataca, terminó con la vida de personas como Steve Jobs, creador de Apple, o Ralph Steinman, último Premio Nobel de Medicina. "Me duele decirlo, pero yo sí tuve que ver con sus muertes. Ojalá algún día encuentren la cura para esa enfermedad", comenta con tristeza.

¿Usted quién es? ¿Dónde vive?

No crea que soy un órgano simple. Soy como un cono, con una cabeza, un cuerpo y una cola, y cada una de estas partes tiene funciones distintas. Estoy domiciliado un poco por detrás del estómago, muy pegado a la primera parte del intestino, y mi cola es la única parte que está dentro del peritoneo, es decir, donde se encuentran mis primas, las otras vísceras. ¿Fui claro?

No. Me confunde lo del peritoneo y las vísceras...

A ver, yo soy una víscera y no me avergüenzo de eso. Y para que entienda mejor, el cuerpo tiene una caja, cuyas paredes son una membrana llamada peritoneo. Lo que le decía es que mi cola está ahí dentro. El resto, incluida mi cabeza, está por fuera y por detrás de esa caja. Por eso dicen que soy una víscera retroperitoneal. ¿Ahora sí?

En las últimas semanas ha sido muy mencionado sólo por cosas malas, pero si es un órgano vital, ¿qué tiene bueno?

Mire, tengo funciones mixtas: exocrinas, lo que significa que produzco unas sustancias llamadas enzimas que son necesarias en la digestión y yo mando derechito al intestino delgado; y endocrinas, es decir, soy una glándula que produce hormonas famosas. La más conocida de todas es la insulina, que se encarga de regular el azúcar en la sangre. ¿Le parece poco?

¿De qué se enferma?

Aunque no lo crea, me enfermo poco y la mayoría de mis males aparecen generalmente con la vejez. Yo molesto mucho cuando me inflamo, y eso se llama pancreatitis. Esto puede pasar cuando me afectan los mismos químicos que produzco, cuando los cálculos de la vesícula me tapan, cuando la gente come mucha grasa, cuando me tratan mal en algunas cirugías, cuando alguna víscera vecina se rompe o cuando la gente toma mucho trago. Entienda que esto no es fácil. A veces, la inflamación es tan severa que puedo terminar con la vida de una persona. También sufro de fibrosis quística, una enfermedad hereditaria que me afecta desde la niñez.

¿Y dónde deja el cáncer?

Que bueno que me haga esa pregunta, porque desafortunadamente el cáncer me ataca, pero es muy difícil que me lo detecten temprano. El problema es que casi no causo síntomas y, por mi ubicación, es imposible palpar mis tumores e, incluso, a veces ni siquiera me dejo ver en los exámenes de rutina. Por eso, cuando personas como Steve Jobs o el profesor Steinman se dan cuenta de que lo tienen, ya casi no hay nada que hacer.

¿Pero su cáncer se puede prevenir?

No puedo ser optimista, pero si la gente no fuma, controla los niveles de azúcar en su sangre y le baja al traguito, me ayudaría bastante.

CARLOS F. FERNÁNDEZ
ASESOR MÉDICO DE EL TIEMPO