Una veladora acabó con la vida de la familia Moreno Téllez

Una veladora acabó con la vida de la familia Moreno Téllez

Cuatro muertos dejó incendio de una casa en el barrio Londres, a las 2:40 a.m. de este miércoles.

Una veladora acabó con la vida de la familia Moreno Téllez
3 de agosto de 2011, 11:39 am

En un estrecho patio la familia Moreno Téllez esperó la muerte. La pareja de esposos y sus dos niños lucharon hasta el último instante para escapar del incendio que produjo una veladora y que consumió el primer piso de su casa en el barrio Londres, en la localidad de Suba.

La madrugada del miércoles la escena era desgarradora: la única entrada a la casa estaba cubierta en llamas y los cuatro miembros de la familia, arrinconados, intentaban salir por un pequeño patio, que tenía conexión con el segundo piso. En la entrada, vecinos y familiares hacían esfuerzos por apagar las llamas con arena, tierra y agua.

"Encontramos colchas mojadas y tubos rotos. Sé que agotaron cualquier posibilidad para salvarse", contó José Jiménez, uno de los familiares.
 
La conflagración sorprendió a los Moreno durmiendo, a las 2:40 de la mañana. Orlando Moreno, el padre, había llegado a la 1 de la mañana de trabajar y parqueó el taxi en el garaje que también hacía las veces de sala.

Los golpes contra la pared y los gritos levantaron a la inquilina del segundo piso y a los vecinos más cercanos. "¡Ayúdenos, no nos deje morir!, nos gritaba Esmeralda Téllez, así que bajé a mis hijos y empecé a pedir ayuda", contó Francy Quintero.

Johan Moreno, hijo de la pareja y quien vivía en una casa cercana, era quien más luchaba. Con desespero y a punta de patadas y puños logró quitar una de las láminas de la puerta, pero su esfuerzo fue en vano. A esa hora los gritos ya habían cesado.

Orlando Moreno, de 38 años; Esmeralda Tellez, de 37; Maicol Moreno, de 11 años, y Leidy Vanesa Moreno, de 9 años, murieron asfixiados, según el Cuerpo Oficial de Bomberos de Bogotá, producto de la veladora que Esmeralda le encendía con fervor a Santa Marta.

"La tela de los muebles se prendió primero y luego incendió el vehículo que produjo que las llantas explotaran", explicó el teniente Fidel Medina, comandante de la estación de bomberos de Suba, que hizo un llamado a que las casas tengan otras puertas de evacuación.

El miércoles en la mañana, parte de la guata de los muebles seguía humeante y un olor a quemado impregnaba, más de 10 horas después, el ambiente. "También huele a flores, fíjese que eso pasa cuando alguien se despide de este mundo", dijo una vecina, que describía a la familia como unida.

Esmeralda trabajaba en una bomba de gasolina y Orlando como taxista, aunque también hacía trasteos. Ambos alquilaban lavadoras en el sector y con esfuerzo habían construido los dos pisos de su casa durante 11 años. En esta semana tenían proyectado terminar el tercer piso, el sitio donde finalmente se iban a trastear para vivir con mayor tranquilidad.

REDACCIÓN BOGOTÁ