‘Los dos Escobar’, la relación del narcotráfico y el fútbol

‘Los dos Escobar’, la relación del narcotráfico y el fútbol

ESPECIAL PARA EL TIEMPO El 2 de julio de 1994, Jeff Zimbalist era un joven de 15 años en North Hamptom, Massachusetts, metido en causas políticas y sociales y convencido de que el deporte no era nada importante en el cambio de una sociedad.

8 de mayo de 2010, 05:00 am

Ese día escuchó la noticia sobre el asesinato de Andrés Escobar, el defensa colombiano que marcó un autogol en el Mundial de E.U. de ese año, y se dio cuenta que el fútbol no era sólo fútbol.

Las pasiones positivas y negativas que generaba el deporte demostraban cuán intrínsicamente estaba ligado a una identidad nacional. Su hermano, Michael, compartiría más adelante esta misma perspectiva. Quince años después, los hermanos Zimbalist se encontraron en Medellín siguiéndole la pista prácticamente a todos los protagonistas de ese doloroso episodio del fútbol colombiano. El resultado es Los dos Escobar, un conmovedor documental que a finales del mes pasado se estrenó en el Festival de Cine de Tribeca, en Nueva York, y que será presentado en el Festival de Cannes, la próxima semana.

El segundo Escobar al que se refiere el título es el extinto capo Pablo Escobar, cuya influencia en el fútbol colombiano no fue un secreto. Aunque el documental parte con el tristemente célebre autogol, apunta mucho más alto: muestra cómo el deporte sucumbió ante el peso de los dineros ‘calientes’ y frente a la mirada tolerante de técnicos, directivos y el mismo Gobierno Nacional.

Independientemente de si se está de acuerdo o no con la conclusión de los hermanos Zimbalist, de que el período más exitoso del fútbol colombiano se dio gracias a la financiación del narcotráfico, su valor está en que, por primera vez, se cuenta la historia completa. Aunque los hechos en sí no son nuevos, la gran revelación es ver cómo episodios aislados que ocuparon titulares aquí y allá cambian completamente de significado cuando se ven dentro de un contexto más completo y con la ventaja de la perspectiva.

“Empezamos con una duda: ¿qué fue lo que realmente pasó? Después de 15 años, eso aún no era claro para los colombianos”, dice Michael Zimbalist, de 30 años: “Nos dimos cuenta de que no se puede entender la muerte de Andrés Escobar como un hecho aislado. Siguiendo esa pista llegamos al origen de los dineros ‘calientes’ en el fútbol”.

Durante 100 minutos, los directores muestran cómo las canchas se convirtieron en una extensión de lo que estaba pasando en las calles de Medellín y Cali. El ascenso y caída del Nacional y del América –los ‘juguetes’ de los dos principales carteles–, la campaña en las eliminatorias al Mundial que incluyó el histórico 5-0 contra Argentina, los partidos de exhibición que la selección jugó en la cárcel de La Catedral por petición de Pablo Escobar, la compra y asesinato de árbitros, la impunidad que cobijó a los hermanos Gallón Henao, cuyo conductor fue condenado por el crimen de Andrés Escobar (en el 2005 quedó libre por rebaja de pena), y, en general, la euforia y el profundo dolor que ese período significó para el pueblo colombiano.

En Colombia, el documental no se verá en cine, sino en televisión, el próximo 21 de junio a través de ESPN Deportes.

¿Quiénes son los Zimbalist?.

No deja de ser irónico que hayan sido unos extranjeros los que asumieron la tarea de contar esta historia, aunque los hermanos Zimbalist no son los típicos estadounidenses. Se criaron escuchando las historias de aventura y pasión por América Latina de su padre, Andrew, un economista y experto en temas latinoamericanos.

En su adolescencia, preferían pasar los veranos en proyectos de interés social en la región. Esto los llevó a Ecuador y República Dominicana. Fue en estos intercambios que aprendieron español. Tras graduarse del colegio, Jeff estudió semiótica del arte y medios con énfasis en América Latina. Su documental ‘Favela Rising’, grabado en Brasil, obtuvo 36 galardones en diferentes festivales. Michael estaba dedicado a la actuación en México cuando su hermano le propuso unir fuerzas para hacer películas. “Simplemente tenemos ganas de seguir historias interesantes”, dice Jeff, de 31 años. Los hermanos ya estaban trabajando en Colombia en la preproducción de ‘The Scribe of Urabá’, una película basada en hechos reales sobre la primera comunidad de paz de San José de Apartadó, cuando la red de canales deportivos ESPN les pidió hacer algo en América Latina para su serie ‘30 por 30’, sobre el impacto del deporte en la sociedad y viceversa