‘Narcotráfico de las Farc incendia la frontera’

‘Narcotráfico de las Farc incendia la frontera’

Francisco Huerta, presidente de la Comisión de Transparencia y Verdad de Ecuador que investigó el ataque colombiano al campamento de ‘Raúl Reyes’, asegura que la frontera se está “incendiando” por cuenta de la presencia de las Farc, del narcotráfico y grupos armados. Su informe, que ha generado una tormenta política en Ecuador, habló de la presencia de las Farc en la frontera y de la relación de este grupo guerrillero con la Coordinadora Continental Bolivariana (CCB). En entrevista con EL TIEMPO Huertas señala que los seguimientos a las conferencias de la CCB en Caracas y luego en Quito permitieron a las autoridades colombianas el operativo contra ‘Raúl Reyes’, en marzo del 2008.

21 de diciembre de 2009, 05:00 am

El informe hace aseveraciones fuertes como la relación entre la CCB con las Farc. ¿Cómo llegan a esa conclusión? En las propias comunicaciones de las Farc y de la Coordinadora se habla de la metodología de dichas reuniones. Estas tiene dos partes, una con foros y otra de campamentos, en los que, según la propuesta de ‘Raúl Reyes’, debería hacerse adoctrinamiento y entrenamiento. En la primera, hasta donde conocimos, el campamento fue en el Fuerte Tiuna de Caracas; la segunda reunión fue en la Casa de la Cultura ecuatoriana y el campamento, en Angostura. Hacia allá se dirigieron algunos de los participantes, entre ellos Lucía Morett y otros ciudadanos mexicanos que lamentablemente fallecieron.

¿Creen que el seguimiento a la actividad previa del segundo congreso en Quito permitió llegar hasta ‘Reyes’? Sí. Pareciera que hay una estrategia de los cuerpos de seguridad posiblemente combinada con fuerza de seguridad de Colombia para no levantar inquietudes entre los participantes a sabiendas de que muchos de ellos concurrirían al campamento y eso permitiría tener a ‘Reyes’ en ese sitio esperando a los visitantes.

Un año después de la muerte de ‘Reyes’, ¿creen que las Farc siguen teniendo ese poder e incidencia en el norte de Ecuador? El señor secretario general de la OEA, (José Miguel Insulza), señaló que mucho de lo que había ocurrido en la frontera tenía que ver con narcotráfico. Lo que había en Ecuador fue un tráfico de pequeñas dosis, de gramos, que se convirtió en tráfico de kilos y a la fecha de toneladas de droga (...) Y muchos casos de tráfico son de propiedad de las Farc, lo que significa que la actividad de la guerrilla en el Ecuador también ha crecido.Yo espero que se comprenda la decisión que tenemos de evitar que Ecuador se convierta en una narcodemocracia cuando uno hace un llamado del riesgo, y estamos viendo que el riesgo es inminente.

¿El capítulo de la relación de las Farc con algunos ex funcionarios del presidente Rafael Correa ha sido tratado debidamente por la justicia ecuatoriana? La justicia tiene que intervenir en forma clara. Cuando se nombró la comisión, la idea era establecer si existían o no vínculos entre funcionarios y ex funcionarios del actual gobierno con las Farc y con narcotráfico. No hemos encontrado esos vínculos desde el nivel del presidente Correa, pero sí desde algunos de sus ex funcionarios. Algunas autoridades judiciales dicen que eso ya se sabía, entonces si se sabía, ¿por qué no se sancionó? Y si no había delito, para qué se formó la Comisión.

¿Cuál ha sido la respuesta del presidente Correa al informe? Ha dicho que no lo conoce a fondo y que estaba algo desilusionado.

Esperemos que cuando lo lea esa discreción cambie.

¿Usted esperaría mayor acción de Ecuador contra el frente 48 de las Farc? Una política equívoca hizo que alguna gente considerara que el problema de Colombia es solo de los colombianos, que otros estados no tienen por qué meterse porque Colombia dejaba de tratarlo como problema propio. Pero mi planteamiento ha sido: ¿cómo no interesarnos por el problema de un país hermano que tiene la frontera incendiándose con riesgo de que comience a incendiarse también la nuestra, como está sucediendo? El tema es que más allá del tema de las Farc en la frontera de Sucumbíos, en general también hay paramilitares y hay secuestro y ‘vacunas’.

''La decisión que tenemos es evitar que Ecuador se convierta en una narcodemocracia (...) Estamos viendo que el riesgo es inminente”.

Francisco Huerta, presidente de Comisión de la Verdad