Violencia del narcotráfico azota a México

Violencia del narcotráfico azota a México

Tres cadáveres fueron encontrados el jueves en el norteño estado de Nuevo León, México. Eran tres hombres que fueron asesinados de un tiro en la nuca, una manera de ejecución típica de los cárteles del narcotráfico.

19 de mayo de 2007, 05:00 am

Ese mismo día encontraron otros dos cuerpos en el estado de Guerrero, se trataba de unas personas que trabajaban para la familia del director de la Policía Investigadora Ministerial del Estado.

Además, se reportaron en la zona metropolitana más de una docena de secuestros con características atribuibles al crimen organizado.

El miércoles se presentó un brutal enfrentamiento armado contra la policía que dejó 22 muertos en el estado de Sonora.

Antes se había registrado el asesinato de cuatro policías también en Sonora.

Estos son algunos de los casos que se presentaron esta semana en México, que vive este año la mayor ola de violencia interna de su historia -con excepción de los períodos bélicos- por la acción de los carteles del narcotráfico.

Ante este preocupante escenario, el secretario (ministro) de Seguridad Pública, Genaro García Luna, afirmó que las autoridades no van a dar su brazo a torcer, sino más bien van a redoblar sus esfuerzos.

“No vamos a dar un paso atrás, la estrategia contra el crimen es total”, dijo el ministro, en alusión a los operativos de la policía y el ejército lanzados en una decena de estados por el presidente mexicano, Felipe Calderón, desde diciembre pasado.

La denominada ‘guerra contra el narco’ se ha diseminado por casi todo el país y desde enero pasado ha dejado mil asesinatos al estilo de la mafia, con tiros de gracia en la cabeza, mutilaciones y mensajes macabros junto a las víctimas.

En 2006 las víctimas mortales derivadas de este problema fueron unas dos mil.

“Este año es el peor que hemos tenido de violencia vinculada al ‘narco’ en toda la historia”, dijo a Efe el analista en temas de seguridad Jorge Chavat, profesor del Centro de Investigaciones y Docencia Económica (CIDE).

Para Chavat, lo sucedido en Sonora es fruto de un ‘reacomodo’ territorial de las bandas criminales, provocado por el despliegue de miles de policías federales y soldados en una decena de estados.

Esta iniciativa es cuestionada por los expertos, que abogan por incrementar el trabajo de inteligencia antes de encarar con sus mismas armas al crimen organizado.

GUERRA DE PODER En enero pasado Calderón extraditó a Estados Unidos a una quincena de capos que seguían dirigiendo a sus sicarios desde las cárceles mexicanas, una medida que también ha tenido efectos contraproducentes, según los analistas.

El traslado de los jefes mafiosos ha dejado un vacío de poder en esos grupos, como en el cartel del Golfo, descabezado por la extradición de su líder, Osiel Cárdenas, que ha desatado una feroz disputa entre sus miembros por el control de la organización.

El cartel del Golfo, llamado así porque se originó en el Golfo de México, y el cartel de Sinaloa, de la costa del Pacífico (oeste), se disputan actualmente el negocio de la droga, después de que otros como el de Tijuana y el de Juárez hayan perdido influencia.

El periodista Ricardo Ravelo, del semanario Proceso y autor de varios libros sobre el tema, señaló a la emisora W Radio que en el choque armado en Sonora “era una cuestión de tiempo. No hay un espacio del país libre de la tensión por la violencia del narcotráfico, que está generando una descomposición nacional”, opinó.

El especialista se mostró convencido de que detrás de la escalada de violencia está la policía, que “como nunca antes en la historia del país está sirviendo a los intereses del narcotráfico”. EFE y AP.

Se buscan alternativas contra ‘narcos’ La corrupción es otro ingrediente de esta guerra en México. El secretario Genaro García Luna admitió la necesidad de eliminarla de la institución policial, como ya se ha intentado al apartar a centenares de uniformados en varios estados para investigarlos.

García Luna negó que el gobierno negocie con Estados Unidos una iniciativa similar al Plan Colombia para México, aunque reclamó a Washington establecer “una estrategia de corresponsabilidad” en este ámbito.

Una de las soluciones al problema, mencionada desde hace años pero jamás discutida en profundidad, es despenalizar la venta y el consumo de drogas, en opinión de Rubén Aguilar, quien fue portavoz del presidente Vicente Fox (2000-2006).

“Los narcotraficantes tienen ahora la iniciativa, la lucha se da en el campo que ellos quieren y el estado reacciona a la defensiva”, sostiene Aguilar en un artículo publicado esta semana en el diario Reforma.

Esa salida resulta una quimera para el analista en temas de seguridad Jorge Chavat, porque “no está en la agenda del gobierno mexicano y porque no está en la agenda de Estados Unidos”.

Mayo ha sido uno de los meses más violentos este año, con el asesinato de cincos soldados en el estado occidental de Michoacán hace dos semanas y de un alto funcionario de la Fiscalía en el Distrito Federal el lunes pasado, el primero de estas características en la capital mexicana.

La creciente virulencia del ‘narco’ ha sido vista por los expertos como un reto frontal a las políticas de seguridad de Calderón.

Los traficantes han respondido a la ofensiva con ataques en contra de militares, policías y oficiales de inteligencia.

ESTRATEGIA ATAQUE. El subsecretario de Estrategia e Inteligencia Policial de la SSP, Patricio Patiño, dijo el martes en entrevista con ‘AP’ que México ha decidido atacar la estructura completa de los carteles y grupos criminales y ya no sólo las cabezas, como se hizo en anteriores administraciones.

“Se entendía que si se quitaba la cabeza, el cuerpo moría, pero ya vemos que no es cierto, que quizá ese cuerpo se reprodujo como una hidra”, señaló el funcionario.

Esa violencia, según diversos recuentos periodísticos se tradujo en más de 8.000 asesinatos entre 2000 y 2006